El #retoAndrefit, la comunidad de las mujeres de acero - Efecto Cocuyo

ENTRETENIMIENTO · 18 DICIEMBRE, 2020 06:30

El #retoAndrefit, la comunidad de las mujeres de acero

Texto por Laura Weffer Cifuentes

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Un grito se escucha desde un live de Instagram, tan fuerte que parece perforar el cristal ultraprotector del teléfono: “¡Daaaaaaaaleeeeeee!”. Esas cuatro letras alargadas son suficientes para que mujeres en todas partes del mundo sigan saltando, bailando o retándose a sí mismas para no rendirse ante el cansancio.

En la pantalla aparece diariamente durante una hora y algo más, Andreina Monsalve, incansable, esperando ser inspiración. Brazos y piernas de acero y energía contagiosa que parece solo incrementarse a medida que pasan los minutos, que en realidad, para quienes no están acostumbradas a subir el ritmo cardíaco a más de 150 pulsaciones, parecen horas.

Desde hace cuatro años, esta venezolana ha diseñado y modificado el  #retoandrefit. 

Sí, se trata de ejercicios; sí, se trata de dietas, pero a lo largo del reto que dura 50 días, hay algo más.

Durante ese lapso, que realmente es un viaje personal, hay acompañamiento de mujeres que quieren cambiar su apariencia, pero que terminan cambiando su esencia

En los grupos de Whatsapp y la página de Facebook, que se activan a lo largo del reto, se publican consejos, tristezas, alegrías, recetas, y hasta peticiones de mano y embarazos se anuncian a través de estos canales.

Estricta y disciplinada consigo misma, defiende su vida personal con dientes y garras. En sus comienzos, ni siquiera dejaba que se le viera la cara. Dice que su intención no es postear lo que comió ese día ni fotos con su marido. Lo que le interesa es que más y más mujeres se interesen en las rutinas saludables que se empeña en diseñar.

Los inicios

Todo empezó con la creación de grupos de Whatsapp en los que solo participaban diez personas y duraban 30 días. En la última edición que empezó en septiembre, se inscribieron 435 mujeres, muchas de ellas repitiendo retos anteriores, que al final es solo la continuidad de una disciplina que apenas comienza a formarse durante el primer mes y medio. 

“Al principio yo no permitía que las mujeres repitieran retos; pero con el tiempo me di cuenta que no solo estaba bien, sino que era recomendable”, dice Monsalve, quien dice que su crecimiento ha sido a pulso, orgánico y que nunca ha comprado seguidores. 

Asegura que llama al menos a una o dos seguidoras diariamente para preguntarles cómo se sienten y  animarlas a continuar.

Con dos carreras encima, comunicación social y fitness y nutrición, Monsalve insiste que aunque en el reto es mejorar la composición corporal, también apunta a la búsqueda de un mejoramiento personal mucho más profundo.

Es muy común ver cómo las participantes le agradecen y expresan admiración incondicional. También, confiesa, los papás de mujeres que participan en el reto le han manifestado su admiración.

“A diferencia de lo que la gente puede pensar, el fitness viene de adentro hacia afuera, para mi no hay fitness sin emoción”, dice emocionada.

Mujeres de todos los tamaños, tallas y densidades se suman al reto y en los grupos privados montan fotos de un antes y un después. Muchas de ellas ya pertenecen al grupo de las mujeres de acero, sin embargo, hurgan hasta encontrarse imperfecciones solo visibles para ellas.

Por eso Monsalve insiste en ser inspiración, pero respetando la originalidad de cada quien. “No quiero que busquen parecerse a nadie”,  dice desde Lafayette, Luisiana, lugar que ha sido su hogar durante el último año y medio, cuando emigró de Venezuela.

Para el próximo reto tiene pensado hacer cambios. Quiere que sean sorpresa. Sin embargo, piensa seguir con las rutinas diarias de #cardiolive por Instagram. Mucho baile, mucho reguetón y mucho “daaaaale”.

Todo para seguir construyendo la comunidad de las mujeres de acero.

 

La autora del artículo participó en el reto de septiembre, pero este texto no es producto de publicidad ni de intercambio alguno.