El Gran Mekong, la cuna de más de 200 nuevas especies de plantas y animales

CIENCIA · 18 FEBRERO, 2022 06:17

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Rosmina Suárez Piña | @sciencelover_rs


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A inicios de febrero de este año, el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF, en inglés) publicó su informe New Species Discovered 2020, entrega que había sido suspendida con la llegada de la pandemia de COVID-19.

Dicho informe revela que científicos descubrieron 224 nuevas especies de plantas vasculares y animales vertebrados en el Gran Mekong, una región del sudeste asiático, conformada por Camboya, Laos, Birmania, Tailandia y Vietnam.

Entre las especies recién descritas por los investigadores en 2020 hay 155 plantas, 16 peces, 17 anfibios, 35 reptiles y un mamífero.

Para los expertos, Gran Mekong es un “punto caliente” de la diversidad; es el hogar de algunas de las especies más emblemáticas y amenazadas del planeta, como el tigre, el elefante asiático, el saola, la pitta de Gurney y el siluro gigante del Mekong.

Con frecuencia, según describe el informe de la WWF, nuevas especies se descubren en esa zona y eso ha atraído la atención mundial, pero también la preocupación por el futuro de los animales y plantas.

Ahora, con los descubrimientos de 2020, el total de plantas vasculares, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos descritas en Gran Mekong desde 1997 asciende a 3.007 especies.

Especies nuevas y “sorprendentes”

Así describe la WWF a algunas de las especies descritas y registradas en su informe: un nuevo primate, el langur de Popa; un pez de cueva que “requirió la creación de un nuevo género”; el primer bambú suculento del mundo, que también forma un nuevo género; y una serpiente iridiscente con un extraño patrón de escamas no superpuestas.

Te mostramos cinco de ellas, enumeradas por la WWF en su web:

Tylototriton phukhaensis, una salamandra nudosa de color marrón anaranjado de Tailandia, con cuernos de diablo y una línea. Originalmente fue observada por casualidad en una fotografía de una revista de viajes de hace 20 años, lo que despertó el interés de los investigadores por descubrir si aún existía.

 

Un langur, Trachypithecus popa, mono que lleva el nombre del venerado Monte Popa de Birmania fue identificado por primera vez como un espécimen de museo de 100 años de antigüedad, en el Museo de Historia Natural del Reino Unido. Se calcula que hay entre 200 y 250 en la naturaleza y está amenazado por la caza y la pérdida de hábitat, impulsada por la invasión agrícola y la extracción de madera. 

 

Amomum foetidum, una planta de la familia del jengibre que emite un olor penetrante, fue descubierta en una tienda de plantas en el este de Tailandia. A menudo se usa como sustituto de las chinches apestosas en una popular pasta de chile.

 

Leptobrachium lunatum es una rana cabezona de Vietnam y Camboya que está amenazada por la actual deforestación y la recolección de sus renacuajos como alimento.

 

El gecko de roca de San Phueng de Tailandia, Cnemaspis selenolagus, parece haber sido pintado a medias. Tiene un color amarillo y anaranjado en la parte superior del cuerpo que abruptamente se torna gris en la mitad de su espalda, lo que le permite camuflarse contra los líquenes y el musgo seco de las rocas y los árboles.

Asentamientos humanos y comercio ilegal: los retos

Los descubrimientos, identificados por naturalistas y taxónomos en Gran Mekong, demuestran que la región asiática sigue siendo de exploración científica, pero esos mismos descubrimientos también “son una muestra de lo que podemos perder” si los asentamientos humanos y actividades de desarrollo (construcciones) continúan y destruyen el entorno natural.

De acuerdo con la WWF, muchas especies se extinguen antes de ser de ser descubiertas, debido a la destrucción del hábitat, las enfermedades propagadas por las actividades humanas, la depredación y la competencia invasoras y los efectos devastadores del comercio ilegal e insostenible de especies silvestres.