“Compostaje humano”, la opción ecológica para la disposición de restos humanos

SOLAZ · 17 SEPTIEMBRE, 2021 06:15

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Verónica De Sousa A.


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Cremación o entierro: las dos opciones mundialmente conocidas para sepultar los restos del cuerpo humano. La incineración o el sepelio solían ser las únicas alternativas para el destino de los cadáveres, hasta que la reducción orgánica natural -también conocida como “composta humana”- apareció en el panorama.

Con el objetivo de traspasar los nutrientes del cuerpo humano al planeta, el método consiste en convertir los restos mortales en composta humana, para que así el cadáver nutra al medio ambiente; es decir, el cuerpo se transforma en una tierra llena de nutrientes.

El Consejo de Defensa de los Recursos Naturales define el compostaje como “el proceso natural de reciclaje de materia orgánica, como hojas y restos de comida, en un fertilizante valioso que puede enriquecer el suelo y las plantas”.

El sitio web del Consejo explica que ‘todo lo que crece, eventualmente se descompone’; pero que el compostaje suele acelerar ese proceso al proporcionar un entorno ideal para que las bacterias, los hongos y otros organismos trabajen rápidamente.

También utilizado en la agricultura y la ganadería para deshacerse de los cadáveres del ganado, el compostaje es una práctica que se presume data de los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, cuando sir Albert Howard experimenta en su preparación en India.

El proceso de reducción natural orgánica -NOR por sus siglas en inglés- parte de la premisa de que la única certeza es la muerte; por lo que para Katrina Spade, directora y fundadora de Recompose, es conveniente contar con una alternativa ecológicamente responsable en la industria de los servicios fúnebres.

Recompose es una empresa funeraria estadounidense especializada en el tema; la primera en su tipo y fundada por Spade en 2017.

Tras completar un estudio piloto en 2020 con los cadáveres de seis voluntarios, Recompose afirma que el proceso permite ahorrar una tonelada de carbono -en comparación a las opciones tradicionales- no contribuye al calentamiento global y completa el ciclo de la vida; así la última acción en el mundo, no sería intoxicarlo.

La diseñadora y empresaria afirma en su TED talk –When I die, recompose me (en español, Cuando me muera, hagan una composta conmigo)- que los procesos modernos de las funerarias están diseñados para evitar que el cuerpo se descomponga; “pero, la verdad, es que la naturaleza es muy, muy buena en la muerte”.

“Cuando el material orgánico muere en la naturaleza, los microbios y las bacterias lo descomponen en un suelo rico en nutrientes, completando el ciclo de la vida; en la naturaleza, la muerte crea vida” afirma Spade en el video que tiene 1.3 millones de vistas.

Un mercado en crecimiento

Katrina Spade presenta la idea de la Reducción orgánica natural en 2014, luego de publicarla como una opción alternativa a la cremación y al entierro; para ese entonces, el compostaje humano sonaba como un concepto bizarro, poco posible, irrealista y, sobre todo, ilegal.

Spade ha dicho que hace 13 años, cuando ella tenía 30 años de edad, comenzó a reflexionar sobre el efecto que tendría su muerte en el planeta; admite que solía creer que la cremación era una opción amable con el medio ambiente, pero ignoraba que el proceso libera 1,4 toneladas de carbono en la atmósfera (lo que se puede evitar con el compostaje humano).

A partir del 1 de mayo de 2020 la reducción orgánica natural se reconoce como una tercera forma de disposición de restos humanos en el estado de Washington, Estados Unidos; luego de que se legalizara el proyecto de ley firmado por el gobernador Jay Inslee.

“Para muchas personas, esta alternativa encaja con la forma en que tratan de llevar sus vidas. Quieren elegir un plan de atención de la muerte acorde con la forma en que viven” explicó Spade a la BBC.

Recompose ya cuenta con competidores en el mercado; Return Home y Herland Forest, son dos de las empresas que han decidido incursionar en el creciente mercado del compostaje humano.

¿Cómo funciona?

En el proceso de reducción orgánica natural el cadáver se deposita en un recipiente cerrado y se cubre con astillas de madera, alfalfa y paja; las condiciones internas son controladas por especialistas en el tema, quienes se toman la tarea de girar el cuerpo lentamente para que los microbios actúen de manera uniforme.

Tras cuatro años de investigación científica a cargo de la profesora y experta en suelos, Lynne Carpenter Boggs, se llegó a la conclusión que treinta días de compostaje humano son suficientes para que los restos se conviertan en tierra lista para plantar.

Micah Truman, director de Return Home, explica en una nota de The News Tribune que un cuerpo de 200 libras producirá 500 o 600 libras de tierra; “la familia puede llevarse la tierra a casa y usarla como mejor le parezca para celebrar a su ser querido” dijo Truman.