Adopción de mascotas, para combatir la soledad en la cuarentena venezolana - Efecto Cocuyo

ENTRETENIMIENTO · 26 FEBRERO, 2021 06:30

Adopción de mascotas, para combatir la soledad en la cuarentena venezolana

Texto por Verónica De Sousa A.

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En plena cuarentena por el COVID-19, las adopciones de mascotas en Estados Unidos se han duplicado y un fenómeno similar ha ocurrido en Europa. En Solaz, nos preguntamos si esto se repite en un país como Venezuela.

Refugios, organizaciones no gubernamentales, especialistas y civiles, explican cómo los animales del país no han sido inmunes a las vicisitudes  pandemia. 

En algunos casos han aumentado la cantidad de adopciones, pero también la cantidad de perritos y gaticos abandonados. 

 “Jamás en mi vida pensé que mi familia pudiese tener un perro en casa”, dice Marian Jusef, una joven venezolana oriunda de Valencia. Sin embargo, cuando se les presentó la oportunidad de adoptar a una Yorkshire terrier mini, decidieron intentarlo y ahora asegura que han caído rendidos a sus pies: “Estamos todos enamorados de ella.”

Kata, la nueva perrita de Marian

 

Cree que el encierro tuvo que ver con la decisión de adoptar: “Estar en casa con la misma rutina de todos los días y que llegue un perro, te cambia la vida”, asegura. 

Abandono y nueva vida 

Desde el Refugio Canino El Valle, fundado en el 2007, califican el 2020 como positivo para ellos. “El año pasado rescatamos, por así decirlo porque la mayoría fueron abandonados en nuestra sede, 49 perritos: mayores, de mediana edad, camadas de cachorros e incluso gatos a pesar de que no trabajamos con ellos”, explica Cristina Rincón, directora del refugio.

 

“De estos 49 perros, logramos dar en adopción 44”. Este número representa un logro para el refugio, aunque el crecimiento ha sido sostenido en los últimos años.

“En el 2019 fueron adoptados 25 perritos, por lo que en el 2020 casi duplicamos ese número; sube el número de rescatados, sube el número de adoptados”. Las adopciones han sido variadas: desde perros jóvenes hasta adultos mayores, de razas, mestizos y de variados tamaños.

El proceso de adopción siempre ha sido riguroso y detallado, pero a partir del año pasado, Cristina dice que les ha tocado poner más filtros porque ha aumentado la devolución de mascotas.

Incluso, lamentan que cuando comenzó la flexibilización de la cuarentena “la gente empezó a salir y a devolver los perritos; nos devolvieron 5 perros y eso encendió nuestras alarmas”, dice Rincón.

Compensar con un animalito 

Orquídea Castilla, psicóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela, explica que: “La pandemia y la cuarentena han traído más soledad que la que pudiera tener una persona que ya vive sola”.

Cuando se adopta una mascota, la licenciada hace énfasis en que  se busca compensar lo que no le puede dar un ser humano: “Precisamente por la necesidad de compañía y para manejarse en la soledad”.

Tener una mascota conlleva una gran responsabilidad que cada vez se hace mas cuesta arriba debido a la crisis económica y social del país. Alimentos, vacunas, medicinas, accesorios y mucha atención, son parte de los requerimientos básicos que necesita una mascota para estar sana y feliz.

La adopción de animales en Venezuela suele ser a través de proteccionistas (personas que rescatan animales, los cuidan un tiempo y luego buscan quien los adopte) o directamente con algún refugio u organización que tenga su propia manada.

José Rafael Urribarri, habitante de San Antonio de los Altos, decidió adoptar dos perritos durante la pandemia. “Uno de ellos fue recién nacido y el segundo, un schnauzer que su dueña no podía seguir cuidando por una situación familiar, así que nosotros decidimos darle un nuevo hogar.”

En el caso de José Rafael ambas adopciones fueron por medio de proteccionistas; se entabla una conversación donde se le hacen preguntas básicas acerca del animal y la persona está en la obligación de responderlas.

Para él, adoptar dos perros durante la cuarentena fueron acciones naturales por sus principios; le gustan los animales (ya tenia otros dos en casa), llegó a formar parte de la organización estudiantil de protección animal de la Universidad Simón Bolívar y, en parte, fue por la soledad que sentía por haber perdido a una de sus perritas  el año pasado.

En Venezuela, ¿adoptar es sinónimo de abandono?

El abandono de animales es un problema de larga data en el país. Para Mariant Lameda, parte de la junta directiva de la Red de Apoyo Canino (RAC), “contrario a lo que ha pasado en otros países del primer mundo, en Venezuela la gente se volcó a abandonar; por eso las calles están atapuzadas de perros de raza”, dice.

En buenos años, la RAC daba en adopción 200 o 100 animales. Ese número se fue reduciendo a 80; y el año pasado  solo fueron adoptados 4 perros. “Me imagino que la carencia de recursos económicos para la atención y debido cuidado del animal, es la causa principal de este problema”.

Para la periodista, que se encarga de la parte comunicacional de la organización, una gran parte de la población tiene una relación cosificada con las mascotas.

“La gente ve al perro, o al gato, como una mercancía descartable, y la consecuencia de eso se evidencia ahora. Hay que adoptar por razones éticas; no compres un animal porque sea de raza, ni por razones físicas o porque tu hijo lo quiera. Una mascota es una responsabilidad que dura 20 años”, dice la especialista.

Mariant hace un llamado para que “la gente no sea indiferente; saber que, si uno no cuida a su mascota o al perrito que vive en la comunidad, nadie lo hará. Si tu decides alimentar a ese animal que vive en la esquina de tu casa, lo llevas a esterilizar y te organizas con tus vecinos para tener a uno o dos animales protegidos, comenzaremos a resolver el problema de los animales en situación de calle”.

“No compres uno de raza, adopta uno sin casa”

En el caso especifico del Municipio Baruta, María Cristina Díaz, la directora encargada del Centro de protección animal del Municipio Baruta (Ceprocan) explica que: “Hemos visto un incremento en materia de adopciones de perros y gatos en nuestro centro.”

“Hay más afluencias de personas a pesar de la pandemia y de las restricciones de la cuarentena; pero también existe la realidad es que hay mucho abandono.” El 90% de los animales que reciben fueron amarrados a la reja del centro o dejados en cajas.

Ceprocan, como ente de la Alcaldía de Baruta, actualmente cuenta con una población de 32 perros y 41 gatos. Su directora hace énfasis en que desempeñan una tarea compleja, pues “damos en adopción tres animales y llegan cuatro.”

Dependen de la alcaldía, pero también buscan la manera de autofinanciarse por medio de colaboraciones con empresas privadas, tiendas de mascotas, fundaciones, voluntariados o particulares. 

María Cristina invita a que antes de adoptar un animal, preguntarse: ¿Tengo cómo brindarle toda la calidad de vida que merece este animal? “Es llamar a la adopción, pero a una adopción responsable; nuestra labor es hacer que los animalitos vuelvan a confiar en la vida”.

Actualmente ofrecen consultas médico veterinarias de lunes a viernes, en el horario de la mañana y parte de la tarde; en semanas radicales trabajan hasta medio día y solo atienden potenciales emergencias.