Los CDI a punto de colapso: “Es mejor que vayan para El Poliedro”, dice el personal

CORONAVIRUS · 28 MARZO, 2021 09:00

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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“No hay gotas para nebulizar, ni pastillas para el dolor. El doctor atiende a la gente, pero no tiene nada de insumos”. Esa respuesta la dio sin hacer pausas el coordinador el Centro Diagnóstico Integral (CDI) Cruz Villegas, ubicado en la parroquia Coche, al suroeste de Caracas, un hombre de acento cubano que solo estaba protegido con una mascarilla azul.

No tenía guantes, ni protector facial y tampoco guardaba distancia con las enfermeras que salían de una de las áreas COVID-19, donde según dijo hay seis pacientes en condición estable y otros ocho en el área crítica.

“En esa sala tenemos a los que están como yo, así sin síntomas pues, pero ahí no hay instalaciones para poner oxígeno ni para poner ventilación, porque no tiene conexión para las bombonas. Esa es la sala donde hacíamos las terapias y quitaron los equipos para poner las camas”, aseguró a Efecto Cocuyo.

En ese CDI hay una capacidad de 15 camas arquitectónicas. A los 14 que ya tenían internados, dijo el coordinador quien no dio su nombre, se iban a sumar otros dos que estaban por ingresar este 23 de marzo.

“Pero aquí está todos los días la consulta respiratoria y estamos haciendo las pruebas rápidas, si la persona da positivo vemos a ver cómo se hace para ingresarlos, o se refiere para El Poliedro, donde hay 900 camas disponibles. Lo otro es que aquí no hay insumos para tratamientos, la gente se va con su récipe a las farmacias”.

Este CDI tiene dos entradas, una por el área de consultas y otra por rehabilitación y terapias. Solo está abierta la primera y no hay restricción en el ingreso. Tampoco hay desinfección permanente. Un escritorio con tres envases de aparente gel alcoholado y una ponchera está en la entrada de los consultorios, pero nadie se acerca para hacerse la higiene recomendada.

Los familiares esperan dentro de las instalaciones para entregar la comida o alguna medicina. En este centro no hay mayor seguridad que un miliciano y el mismo coordinador.

Este es el CDI más grande de la parroquia de casi 80 mil habitantes. Está ubicado a tres cuadras el hospital centinela Leopoldo Manrique Terrero y al frente de un módulo de Barrio Adentro, que lleva años inoperativo, de acuerdo a la información de vecinos del sector.

En la parroquia Coche hay otro centro, en la urbanización Los Cedros, que cuenta con tres camas de terapia. Allí solo están recibiendo pacientes hasta la 1:00 de la tarde.

En la puerta, el vigilante recomienda igual dirigirse al Poliedro. “Estamos haciendo pruebas rápidas desde las 7:00 de la mañana. Pero aquí la capacidad no es para tener a tantos pacientes”.

La mayoría de los casos los remiten al Poliedro de Caracas

Oferta de 4.003 camas

Dentro de la oferta de camas que el gobierno de Nicolás Maduro anunció en marzo de 2020, para atender los casos de COVID-19, estaban las 4.003 de los Centros de Diagnóstico Integral, CDI, que forman parte de la Misión Barrio Adentro. Este programa tiene 17 años funcionando en Venezuela y fue creado “para acercar la atención primaria de salud a sectores populares y zonas alejadas”.

La Misión Barrio Adentro ha pasado por varias reestructuraciones. En 2009 el fallecido Hugo Chávez reconoció que no estaba funcionando como esperaban y precisó que 2.000 módulos octogonales (de 6.000 existentes en ese año) no estaban operando. Le aplicó entonces un “reimpulso” al programa.

Hace cuatro años el mandatario Nicolás Maduro hizo lo propio: habló de mejorar consultorios, reabrir unos populares, rehabilitar CDI, SRI.

En abril de 2020, cuando la misión estaba cumpliendo 17 años, dijo que era el momento de mejorar el sistema, sus capacidades y vincularlo con las clínicas privadas.

Los CDI a punto de colapso
Las medidas de bioseguridad no se cumplen al pie de la letra en los CDI

Los CDI junto con las SRI y los Barrio Adentro fueron sumados a los puestos de atención primaria en medio de la emergencia por el coronavirus.

Esos centros estaban pensados para una estadía hospitalaria máximo de cinco días, precisamente porque el concepto estaba en la atención primaria.

Para el doctor Enrique López Loyo, presidente de la Academia Nacional de Medicina, los CDI tienen el fundamento de ser una especie de gran ambulatorio y no están dotados para generar hospitalizaciones con gravedades como las que genera el COVID-19.

“Si los pacientes están recluidos bajo los aspectos generales, de revisión de tensión arterial, signos vitales e hidratación, eso no es lo correcto si hay una progresión de la patología que genera la necesidad de ir a un centro de terapia intensiva. Me imagino que la rehabilitación de algunos centros se debe a que están buscando alguna alternativa, dentro de la red pública, pero la dotación en los CDI es básica”, destacó.

Sin embargo, hay pacientes –debido a la pandemia- que pasan más tiempo. Hay un señor, de nombre Juan, que ya tiene ocho días en el de Los Cedros.

Lo refirieron de Carapita hasta Coche. Unos familiares que viven cerca le llevan la comida todos los días: el desayuno entre las 9 y 10: de la mañana y a las 2:00 de la tarde el almuerzo y la cena.

Familiares deben llevar la comida a sus enfermos con coronavirus

“El problema es que aquí no nos dicen nada de cómo está. No tiene teléfono, sabemos de él por una señora que sí se puede comunicar”, dijo un familiar que esperaba a la enfermera para entregarle la bolsa con el jugo y la comida.

Esa trabajadora no tiene contacto con el enfermo, ella le da el paquete a otra y no entra al área por medida de seguridad.

Cercano al mediodía, a este centro llegó un camión del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf). Se bajaron dos trabajadores con trajes de bioseguridad y entraron al área COVID-19.

“Ellos vienen a buscar los que fallecen”, dijo uno de los familiares que hace guardia en las afueras del recinto.

En el CDI Ludovico Silva, principal en la parroquia Santa Rosalía, ya no hay cupo. Uno de los encargados (un hombre con franela roja) dijo que tiene a 60 personas internadas y todas con los síntomas de COVID-19.

Aseguró que están haciendo las pruebas rápidas, e indicó que la mejor opción, especialmente si se trata de los adultos mayores, es acudir al hospital centinela de La Rinconada, El Poliedro.

“Ya no tenemos capacidad, aquí lo pueden revisar y dar indicaciones, pero no hay espacio para hospitalizar”.

En el Ludovico Silva este martes en horas de la mañana se hacía un operativo de vacunación al personal de salud.

En el CDI de Santa Rosalía ya no tiene cupos disponibles para casos COVID-19

Acudan a los CDI

“Por el amor de Dios, por el derecho a la vida de usted, si usted tiene una tos, si se siente raro, vaya al ambulatorio o al CDI más cercano, llámenos para irlo a buscar a tiempo, que se puede hacer mucho, pero tarde es complicado. Aquí están los tratamientos”, reiteró Nicolás Maduro, el 16 de agosto de 2020.

“Si hay que pasar 15 días en un cuarto, te vamos a dar la mejor atención. Lo importante es la vida”, garantizó.

Un día después, el 17 de agosto, la cifra oficial daba cuenta de 4.082 personas que estaban siendo atendidas en los CDI.

Esa cifra la recopiló Annelie Jurewitz para el portal Cendes: una ventana a la pandemia, que reúne el reporte diario sobre el coronavirus dado por los voceros oficiales; y se separa por una diferencia de 79 más de la capacidad ofertada de 4.003 que dijo el para entonces ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez.

En los CDI durante 2020 hubo variación en los reportes. Por ejemplo el 26 de julio tenían hospitalizadas 1.170 ciudadanos.

  • Para el 14 de agosto 4.342 (mientras ese mismo día en los hospitales de la red pública tenían a 5.011)
  • Para el 1 de septiembre la capacidad se superó con 6.495 contagiados (y en la red pública tenían a 1.652)
  • Para el 22 de septiembre: 5.029
  • Para el 30 de octubre: 1.618
  • Para el 6 de diciembre: 2.009
  • Para el 22 de enero de 2021: 2.028
  • Para el 19 de febrero de 2021: 2.402
  • Y para el 4 de marzo de este año se reportaron 1.874 pacientes en los CDI.

Adicional a las camas de hospitalización, el gobierno de Maduro había informado que disponía de 571 camas de terapia intensiva en todo el país.

Un año después lo que comentan los trabajadores es que no hay capacidad para la hospitalización y que ya algunos CDI como los de Pinto Salinas ya no son centinelas.

Tampoco lo es el Amelia Blanco de la avenida Andrés Bello, en el municipio Libertador de Caracas. Remodelado desde 2019, este puesto no es para casos COVID-19, a pesar de tener terapia intensiva.

En el Amelia Blanco ya no reciben a pacientes con COVID-19, pese a contar con camas UCI

La encargada, una doctora cubana de nombre Minerva y que recibió a Efecto Cocuyo, destacó que ellos reciben a todos los pacientes y si sienten síntomas les prestan la atención debida y los refieren. “Los tenemos aquí hasta que los vengan a buscar para llevarlos a los hospitales o para El Poliedro”.

En esa unidad tienen cupo para 20 pacientes con la sintomatología y cuentan con oxígeno.

“Tenemos a 107 pacientes regulares de las parroquias La Candelaria y San Bernardino, aunque vienen de El Recreo y San José, pero estamos focalizados en las dos primeras zonas. Sería bueno que vieras como es el abordaje casa por casa y cómo estamos aplicando las pruebas rápidas”, invitó, al tiempo que organizaba al grupo que recibía la vacuna china.

Los CDI a punto de colapso
En el Amelia Blanco están colocando la vacuna china al personal priorizado

Al mediodía de este martes 23, 67 estudiantes se habían inmunizado.

Otro donde no están recibiendo a personas con sospechas de coronavirus es en el CDI de Los Dos Caminos. Aunque a diario llegan personas con afecciones respiratorias, no tienen capacidad para recluir ni hacer los análisis correspondientes.

En Los Dos Caminos no hay capacidad para recluir a enfermos

“Tienen que ir al Pérez de León o al hospital Domingo Luciani de El Llanito”, dijo una mujer encargada de la recepción, quien además apuntó que no estaba autorizada para dar declaraciones.

En este lugar reciben usuario de 7:00 de la mañana a 4:00 de la tarde y su especialidad es la rehabilitación de alteraciones y trastornos en el desarrollo infantil, de jóvenes y adultos.

Mientras que el de Chuao, “Dr. Salvador Allende”, ubicado en el este de Caracas, estará cerrado hasta el lunes 22 de marzo.

La gente que llegaba a la reja se encontraba con el anuncio del vigilante: los médicos están haciéndose la prueba del COVID-19.

Este CDI abrió en octubre de 2020, tras estar tres años cerrado por remodelación.

El lunes 22 de marzo el CDI Salvador Allende estaba cerrado

Para entonces, el gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez, había detallado que ese CDI contaba con los equipos de última tecnología: un tomógrafo multicorte, resonancia magnética, mamografía, ultrasonido, además ofrece consulta de cardiología, gastroenterología con diagnóstico digestivo superior y un laboratorio con todo el equipamiento de la química sanguínea y hematología, con un personal integrado por más de 102 personas entre médicos, enfermeras y técnicos.

Se refirió a ese centro como el buque insignia de los 593 Centros de Diagnóstico Integral CDI Comunitario dispuestos en Venezuela.

En las comunidades populares de Caracas, donde Efecto Cocuyo hizo el recorrido, los CDI se ven como hospitales pequeños de atención primaria. Los vecinos acuden por la cercanía, pero muchas veces no consiguen que a la 1:00 de la tarde les tomen la tensión, como ocurrió con una señora a quien llevaron dando traspiés al que está ubicado en Los Cedros.

“Solo queremos que le tomen la tensión, está muy mareada”, pedían los familiares en la puerta, mientras el vigilante sin expresión en el rostro los mandaba a dar a la vuelta.

“Allá nos dicen que solo pacientes COVID-19”. Al final, no esperaron y se fueron con la enferma.