Fallece niño de 4 años paciente del J.M. de Los Ríos que esperaba por trasplante

SALUD · 27 OCTUBRE, 2021 10:01

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Mabel Sarmiento | @mabelsarmiento


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Jhosue Arocha Acevedo, de cuatro años de edad, con diagnóstico Leucemia linfoblástica aguda, falleció este 26 de octubre, cuando recibía atención en el Hospital Clínico Universitario de Caracas. Sus familiares -aunque el niño era paciente y tenía historia clínica en el el Servicio de Hematología del J. M. de Los Ríos- decidieron llevarlo al Universitario para que cumpliera con el tratamiento.

Jhosue y su familia desde que llegaron al J. M. de Los Ríos se ganaron el cariño del personal de salud y de los otros pacientes.

Estaba en la lista para recibir un trasplante de médula ósea, pero la emergencia hospitalaria arropó su diagnóstico y, en vez de mejorar, su condición empeoró; eso sumó más retrasos a su espera, dejando en el aire los sueños de Jhosue de ser bombero o policía.

Una crisis tras otra

El caso de Jhosue de nuevo pone en evidencia la crisis interna de la red hospitalaria del sector público.

“En general los niños, niñas y adolescentes con patologías crónicas la están pasando mal en los distintos hospitales. Igual sucede con las personas adultas. Todo el que tiene una enfermedad crónica en Venezuela no puede resolver su situación diaria. Se le complica todo y con la pandemia es exponencial lo que viven”, dijo Katherine Martínez de la ONG Prepara Familia.

“Los de los trasplantes es una lucha que solo lo requiere un sector pequeño de la población, la mayoría con enfermedades crónicas atraviesan problemas muy complejos con respecto a la búsqueda de sus tratamientos”, reflexionó.

Para hablar de servicios especializados, el de Hematología del J. M. de Los Ríos, es el más importante en el ámbito nacional: recibe niños de todas partes, entre 350 y 400 cada mes.

“Y su personal hace un trabajo maravilloso, a pesar del salario que no es digno del trabajo realizado, pues está muy por debajo, entre 4 a 20 dólares, siendo esos son los niveles más alto”.

En el J. M. hay actualmente un problema grande de escasez de personal, en especial de Enfermería. Cuentan los familiares que los pacientes los fines de semana no disponen del personal requerido para tomar una vía o para poner el tratamiento indicado.

Y aunque en el hospital existe un acuerdo con el Ministerio de Salud y el Seguro Social para el suministro de los tratamientos, dicen que hay suspensiones en los envíos y que los inventarios – en el caso de la Unidad de Mezcla – ha mermado la existencia de varios medicamentos básicos para pacientes oncológicos.

Esta situación obliga a las madres y a las familias a hacer largas colas en la farmacia de Alto Costo, incluso desde horas de la madrugada; y a veces no encuentran los fármacos para sus hijos.

“Eso afecta el cumplimiento de los protocolos de quimioterapias y disminuye la posibilidad de recuperación. A eso se suma el que estén cerrados varios servicios: Terapia Intensiva, Cardiología, Neurología y Patología (este desde hace un año)”, dijo.

Costos elevados y sin insumos

También hay fallas con la dotación de los antibióticos que son insuficientes o inconstantes.

“Lo venimos denunciando desde 2017. La dotación de material médico quirúrgico es crítica. Ahora hay problemas con las inyectadoras, los guantes, los microgoteros, los yelcos, las batas quirúrgicas, y eso tiene un impacto severo en los niños. Las mamás antes de llegar al hospital saben que tienen que llevar esos materiales, incluso el equipo para las transfusiones, cuyo costo en el mercado es en dólares”.

La situación con los hemoderivados no es menos dramática, de acuerdo al diagnóstico que levanta Prepara Familia, pues el Banco Municipal de Sangre carece del personal idóneo, no tiene hemoterapistas suficientes, no cuenta con reactivos, ni con concentrados globulares ni plaquetarios.

“Entonces las mamás tienen que moverse a distintos hospitales para buscar las plaquetas para el tratamiento de sus niños”, contó.

El J. M. de Los Ríos sigue sin servicio de Tomografía sin Resonador, situación que se repite en el Hospital Clínico Universitario de Caracas.

No tiene Rayos X y no está haciendo exámenes especializados. Señaló Martínez que todos los laboratorios disponibles para el Servicio de Hematología están cerrados.

“No tiene reactivos. Es un milagro si realizan una hematología completa o una química básica. Todos los demás se hacen afuera a costos altamente caros, como la citometría de flujo, la citoquímica, coagulación eletroforesis de hemoglobina. Cuestan entre 130 y 200 dólares y la mayoría no puede costear esos montos”.

“La situación en 2017 cuando comenzamos a hacer las denuncias era crítica, pero ahora es exponencial. La infraestructura hospitalaria está muy deteriorada y eso también impacta en los pacientes”, indicó la defensora.

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