Falta de agua y bicarbonato retrasa las diálisis en Lara

SALUD · 2 NOVIEMBRE, 2021 19:55

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Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

Foto por @codevida

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El acceso a las diálisis para los pacientes del estado Lara no deja de agravarse: desde octubre las unidades de diálisis Barquisimeto y El Ángel padecen cada día más la falta de agua y de bicarbonato, recursos esenciales para el tratamiento sustitutivo renal, situación que retrasa los turnos de diálisis.

«En esas unidades, y algunas unidades intrahospitalarias, sufren por la falta de agua. Los pacientes siempre deben solicitar agua, incluso cerrando calles para que les envíen cisternas, y eso atrasa los turnos. Una unidad de diálisis por lo general arranca a las 7 am, pero con estas fallas dejan casos para el mediodía», dijo Reymer Villamizar, director de Amigos Trasplantados de Venezuela (ATV), a Efecto Cocuyo.

Para las 7:00 a. m. del sábado 30 de octubre, las personas de la unidad de diálisis Barquisimeto no habían podido comenzar a recibir sus tratamientos por falta de agua y bicarbonato, según denunció la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida). 

«Si no hay bicarbonato no se pueden realizar las diálisis. Los pacientes reciben menos horas de tratamiento para rendir el bicarbonato, lo que repercute en su salud. Nos preocupa que esto sucede desde hace tiempo y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) está mandando el bicarbonato a veces el mismo día que toca la diálisis, lo que genera atrasos», añadió Villamizar. 

Ante la ausencia de este insumo, las unidades de diálisis han tenido que prestarse el bicarbonato y agotar sus inventarios o esperar que el Ivss lo envíe cada día, de acuerdo con ATV, que también denunció el déficit en la dotación de catéteres, otros insumos necesarios para muchos pacientes en diálisis, a nivel nacional.

Según cálculos de Amigos Trasplantados de Venezuela, para inicios de 2021 había 950 personas en diálisis en el estado Lara, pero esa cifra ha disminuido por la migración y las muertes de pacientes. 

«Una persona en diálisis está viva gracias a ese tratamiento sustitutivo renal. Si no se realiza ese tratamiento, va a colapsar y va a fallecer, pero si también recibe un tratamiento de mala calidad, sin las horas adecuadas ni los estándares requeridos, la misma persona se complica, colapsa y fallece«, destacó el fundador de ATV.

La organización no gubernamental señala que cada día que pasa, en lugar de abrir nuevas unidades de diálisis pata atender la demanda del país, las unidades han reducido sus cupos y empezado a cerrar.

La falta de combustible también ha impactado el funcionamiento de algunas unidades, pues cuando la energía eléctrica es interrumpida, no pueden encender la planta eléctrica.

En Charallave exigen máquinas nuevas

A mediados de octubre, los pacientes del Centro de Diálisis Charallave, en el estado Miranda, quedaron con solo 6 máquinas activas, de un total de 15, para atender a 89 pacientes, lo que ocasionó que solo dieran hora y media o dos horas de diálisis.

«Las diálisis no se cumplían a tiempo completo y algunos pacientes salían descompensados, incluso algunos han muerto, poniendo nuestra vida en riesgo», dijo Jorge Dugarte, uno de los pacientes de la unidad, a Efecto Cocuyo, en esa fecha.

Al poco tiempo, el Ivss envió un técnico y lograron arreglar algunas máquinas hasta tener 14 funcionales. Sin embargo, los pacientes aseguran que la medida no es suficiente y que los arreglos duran en promedio dos semanas antes de volver a dañarse.

«Las máquinas con las que estamos trabajando están obsoletas. Tienen más de 20 años trabajando y ya no nos sirven. Ya por más que el personal quiera hacer un buen trabajo, no lo cumple porque las máquinas están defectuosas. Los administradores del centro hacen su mayor esfuerzo pero no es suficiente para nosotros poder tener una buena diálisis y eso nos afecta porque vamos muriendo poco a poco», añadió Dugarte.

La petición de los pacientes de la unidad de Charallave es que les envíen máquinas nuevas.

«Es un llamado de atención para el Centro de Diálisis de Charallave y para nosotros que queremos alargar nuestra vida y tener un poco más de calidad de vida, que alguien se apiade de nosotros y nos mande máquinas nuevas. Que hagan un diagnóstico y manden insumos y medicamentos», dijo. 

Para Reymer Villamizar, el daño de las máquinas de diálisis que suplen el rol de los riñones de las personas, al igual que otras máquinas que participan en el proceso de diálisis, también debe ser atendido de manera prioritaria por el Seguro Social.

«La falta de repuestos y la falta de mantenimiento a las máquinas y las plantas de ósmosis hacen que veamos la cruda, real y dura situación que deben vivir los pacientes en diálisis. Exhortamos al Ivss, que es el encargado, a que vea y corrija las fallas que existen en muchas unidades«, indicó.