Ciencia a oscuras: apagones dejan pérdidas de cultivos y materiales biológicos

SALUD · 1 ABRIL, 2019 16:15

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Julett Pineda Sleinan | @JulePineda


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Oscurana científica. Los megaapagones registrados en el mes de marzo causaron daños irreparables a los materiales biológicos en el Instituto de Zoología y Ecología Tropical y en el Instituto de Medicina Tropical (IMT), ambos ubicados en la Universidad Central de Venezuela. Años de cultivo de organismos, cepas, colecciones y muestras fueron arrasados por la crisis energética.

“Hemos perdido cepas y cultivos que teníamos en el laboratorio y que requerían mantener ciertas temperaturas. Hay algunos materiales biológicos que son irrecuperables, como parásitos u organismos que se lograron ver en algún momento en específico, que no había en ninguna otra parte del mundo y que manteníamos aquí”, indicó Jaime Torres, médico infectólogo y exdirector del IMT.

El especialista detalló que hay otros materiales biológicos con los que hay que empezar a trabajar de cero para poder recuperar el estadio en el que estaba el cultivo.

Sin embargo, la repercusión del apagón es clara para Torres, quien afirma que estas pérdidas interrumpen los experimentos que encabezaba el instituto y se deja de disponer de materiales para la docencia y la investigación.

“El sector científico no solo está afectado por la carencia de recursos, la fuga de cerebros y las limitaciones del día a día. Ahora se suma la pérdida de los materiales que usábamos para investigar y enseñar”, agregó Torres.

Los megaapagones no solo dejaron pérdidas en el IMT. “En el Instituto de Zoología Tropical las profesoras lloraban porque desaparecieron las colecciones de mosquitos que tenían desde hacía 30 años, mosquitos con los que habían trabajado sobre el paludismo“, lamentó Paulino Betancourt, docente de la UCV. El trabajo desapareció con el megaapagón del pasado 7 de marzo, que se prolongó por cuatro días en la capital.

La colección estaba congelada en neveras especializadas capaces de mantener bajas temperaturas para la preservación de las muestras, pero, al no haber electricidad, se dañó el trabajo de las investigadoras.

“Lo mismo ocurrió en el Ivic (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas). Se dañaron los materiales biológicos y tuvieron que botar y destruir las muestras de varios virus que tenían allí”, dijo Betancourt.

“En el ámbito de la química, los reactivos también se perdieron. La ciencia venía siendo desmantelada en Venezuela desde 2007 y este (los megaapagones) fue el puntillazo que nos faltaba”, continuó el docente universitario, quien estima que el país ha tenido un retroceso de unos 55 años en materia científica.

El cálculo de Betancourt coincide con el año en el que “había todo por crearse” en materia científica en el país, incluyendo formar a los investigadores y fundar las instituciones. “Estamos en un momento en el que hemos llegado a cero ¿Cuánto tiempo nos puede tomar formar un científico? Alrededor de unos 15 años. Serían 20 si tomamos en cuenta la formación con un doctorado”, explicó.

Un llamado de ayuda

Torres detalló que el Instituto de Medicina Tropical cuenta con una planta eléctrica de emergencia que ha ayudado a la institución a “paliar” la crisis energética. Sin embargo, alertó que mantenerla en funcionamiento es difícil, pues el gasoil (combustible necesario para el generador de energía) es costoso y se dificulta conseguirlo.

“Por eso hemos hecho una campaña, para que la gente nos ayude”, afirmó el galeno. Con el gasoil necesario para las plantas, el instituto puede mantener reactivos y tratamientos para el mal de chagas, leishmaniasis y malaria.

Si desea comunicarse con el Instituto de Medicina Tropical de la UCV para colaborar, escribir a [email protected] o contactar al 04166057730.