Lo que no se vio tras la espera de resultados en el comando de la MUD en Barinas

POLÍTICA · 10 ENERO, 2022 20:25

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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En el patio de una casa de dos pisos en Alto Barinas estaba ubicado el comando de campaña de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en la ciudad de Barinas, era el lugar destinado para la espera de resultados de la repetición de las elecciones.

Líderes regionales, nacionales y otros dirigentes entraban y salían del comando. Todos estaban atentos al desarrollo de la jornada electoral y a través de sus teléfonos se comunicaban para conocer la situación en los lugares más remotos del estado.

La primera rueda de prensa estuvo pautada a las 12 del mediodía. En ese momento los líderes regionales fueron los encargados de dar el primer balance de la jornada, que ya avizoraba una participación mayor a la de las megaelecciones del 21 de noviembre pasado.

En ese primer balance no eran pocas las irregularidades las que se denunciaban; las mesas se habían instalado casi que en su totalidad y cuatro personas habían sido detenidas por motivos desconocidos.

El equipo político de Sergio Garrido estaba compuesto por adultos y jóvenes, la mayoría vestían con camisas blancas y se movilizaron por toda la ciudad para observar cómo se desarrollaban los comicios.

En el comando de campaña de la MUD nunca se sintieron nerviosos y mucho antes de la elección estaban convencidos de que ganarían.

Garrido estuvo acompañado en todo momento por el excandidato Freddy Superlano, quien además lo acompañó a ejercer su derecho al sufragio en un colegio de la parroquia El Carmen.

Los simpatizantes de ambos les decían: “tenemos dos gobernadores”, ya que Superlano venció a Argenis Chávez en los comicios que fueron suspendidos por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el pasado 29 de noviembre de 2021.

Cuando cayó la tarde, la mayoría de la militancia opositora que trabajó con Garrido durante la campaña electoral se concentró en la sede de la MUD. Al lugar llegaron diputados de la Asamblea Nacional de 2015, como Edgar Zambrano, Simón Calzadilla y Tomás Guanipa; todos estaban allí para respaldar al ahora gobernador electo.

A las 6 de la tarde se ofreció el segundo balance y los dirigentes hicieron sus respectivos llamados al Plan República al cierre de los centros electorales. Freddy Superlano se mostraba firme y convencido de que los resultados les favorecían.

“Estamos ganando, estamos ganando en todos lados; redoblamos en algunos centros que eran chavistas”, se escuchaban contentos algunos de los simpatizantes.

Desde las 7 de la noche el ambiente fue más festivo. Sin importar el distanciamiento social, los partidarios de Garrido se abrazaban y celebraban un triunfo que todavía las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) no anunciaban.

Pero un incidente en un centro de votación los hizo entrar en alerta. De repente la gran mayoría de personas que se encontraban en la sede del partido opositor salieron detrás de Superlano; todos se dirigía a un centro de votación ubicado en la urbanización Las Palmas, donde al parecer no querían cerrar.

“Vamos a ver qué es lo que está pasando allá, ese es un centro de mayoría chavista y seguro son los colectivos que no quieren que cierren”, dijo uno de los jóvenes militantes antes de subirse a la parte trasera de una camioneta tipo pick-up.

El altercado no pasó a mayores y la mayoría de los que fueron a acompañar a Superlano regresaron en menos de 30 minutos al comando de campaña. Todos continuaban alegres y se abrazaban entre sí.

“Esta es una victoria del liderazgo regional y debe servirle como ejemplo a toda la unidad en Venezuela, si lo hicimos aquí en Barinas en todo el país se puede”,  era parte de la conversación que tenían dos hombres dentro del comando.

En el tercer balance que ofrecieron a la prensa ya estaban seguros de haber ganado la elección, los números y las actas que llegaron a través del sistema de códigos QR, daban la victoria a Garrido por más de 40 mil votos.

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“Nosotros pensábamos que la diferencia sería de unos 7 mil o 10 mil votos”, dijo unas de las militantes opositoras.

A pesar de tener los números que lo daban como ganador, Garrido prefirió esperar a que el CNE fuera el que lo anunciara como ganador. En principio se había dicho que el resultado sería anunciado en Caracas, pero después de saberse que el chavismo había perdido la Junta Electoral Regional sería la que daría el resultado.

“Ahora si los van a dar aquí porque ellos perdieron y el chavismo no va a querer anunciar que perdieron Barinas”, dijo uno de los partidarios de la MUD.

La tardanza de las autoridades en dar los resultados recordó las pasadas elecciones del 21 de noviembre, pero el alto mando político de la región descartaba que el gobierno chavista utilizara nuevamente la misma estrategia para no reconocer los resultados.

Cuando faltaban 12 minutos para las 10 de la noche, un tuit del candidato Jorge Arreaza sorprendió a todos en el comando de la MUD. El abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) había aceptado la derrota y recordó aquella frase del fallecido presidente Chávez: “no hemos logrado el objetivo”.

“¿En serio reconoció?”, se preguntaban los simpatizantes de Garrido, mientras revisaban la cuenta de Twitter del excandidato, para cerciorarse por ellos mismo que el Psuv había reconocido su derrota.

Desde ese momento un grupo de simpatizantes comenzó a cantar a todo pulmón Linda Barinas, del maestro Eladio Tarife.

Algunos hacían videollamadas al extranjero para que sus familiares que migraron observaran la celebración. “Pronto vas a volver, ya verás. Yo te dije que si íbamos a ganar”, decía una muchacha mientras celebraba.

Luego de que los barineses presentes en el comando de la MUD entonaran las notas del Himno Nacional, el gobernador electo Sergio Garrido se sentó y dijo: «¡ganó Barinas, ganó Venezuela, ganó la unidad!».