«La empresa es de quien la trabaja», trabajador despedido de Sidor por haber firmado

POLÍTICA · 26 AGOSTO, 2016 14:30

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Julett Pineda Sleinan | @JulePineda


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«La empresa ha decidido prescindir de sus servicios«, fue la frase que le dijo la coordinadora de Relaciones Laborales a Luis Flores al momento que pisó la oficina. El llamado hecho a las 9:30 am del pasado martes 23 de agosto desconcertó al trabajador de Sidor. Cuando preguntó los motivos, la respuesta fue tajante: «Usted es una persona de confianza y debe saber por qué». Las últimas alocuciones del diputado Diosdado Cabello y del alcalde del municipio Libertador de Caracas, Jorge Rodríguez, le dieron una pista.

«Ya yo me imaginaba para qué era, porque no tenía nada pendiente en esa oficina», contó Flores a Efecto Cocuyo. El trabajador del área de revestidos y terminales no encontró otra razón para ser removido más que haber firmado a favor del referendo revocatorio. «No soy reposero ni corrupto. He trabajado durante 35 años en Sidor. Sabía que por mi desempeño no era el motivo», dijo.

En al menos tres ocasiones, Cabello ha llamado a las instituciones del Estado a prescindir del personal que no sea chavista. «Los opositores no pueden dirigir» entes de la administración pública, dijo el pasado 5 de agosto. Seis días después amenazó a quienes intentaran proteger los puestos: «Si el jefe no los saca, lo botamos». Luego, el 18 de agosto, enfatizó que quienes no sean afectos al Gobierno no pueden estar al frente de ninguno de estos organismos.

Flores aseguró nunca haber comulgado con la política del Gobierno y denunció que tiene colegas que han perdido hasta 10 kilos de peso por el desabastecimiento y como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo. Sin carta de renuncia, el empleado de Sidor fue removido de su puesto en la compañía ubicada en el estado Bolívar. La remoción fue verbal, pero le aseguraron que su liquidación sería cancelada en los próximos días.

Las advertencias de los pesos pesados del chavismo se cumplieron. Incluso a pesar de que el defensor del Pueblo, Tarek William Saab, aseguró que ninguna persona puede ser despedida de su puesto de trabajo por razones políticas. “El derecho al trabajo debe siempre evaluarse sobre la eficiencia de sus empleados en función de su compromiso con la institución”, explicó el pasado martes 23.

Aún así, una de las cosas que más impactó a Flores fue cuando la trabajadora de Relaciones Laborales rompió en llanto. «Me dijo que ella no estaba de acuerdo con el despido», contó. Cuando preguntó cuántas personas habían sido botadas de la empresa, la mujer respondió: «Usted es el primero, pero la lista es inmensa«. Dos días después de los hechos, Flores ha sabido de al menos otros cuatro casos de conocidos que pasaron por una situación similar a la suya.

Antes de los anuncios de los dirigentes del Gobiernoya la segregación estaba presente en los entes del Estado. Así ocurrió con Esteban Rengifo, quien trabajó en el Instituto de Ferrocarriles del Estado hasta el pasado 23 de junio. Ese día le dijeron que tenía un cargo de confianza y que debía ser removido por no estar de acuerdo con las propuestas del sindicato chavista.

Tras varios problemas sindicales entre el grupo saliente y el que resultó electo, Rengifo, quien pertenece al Sindicato Nacional Socialista de Trabajadores y Trabajadoras Ferroviarios, fue despedido. «Yo era chavista de convicción, pero este tipo de situaciones hace que uno evalúe lo que pasa«, dijo a Efecto Cocuyo. 

En el problema entre ambos bandos, el sindicato al que pertenece Rengifo se ha visto amenazado por su contraparte «favorable al patrón». «Nos han amenazado, le dicen a la gente que no vaya a las asambleas que nosotros convocamos», relató. Agregó que no busca ser tildado ni de chavista ni de opositor, sino que se respete el hecho de que piensa distinto de quienes dirigen la empresa.

Bajo amenazas y sin trabajo, Flores y Rengifo aseguran que hay que denunciar los atropellos que han sufrido. El extrabajador de Sidor pidió que se le respetara su derecho a decidir: de los cinco miembros de su familia, solo su firma pasó la prueba para validar en el 1%. «Me robaron 35 años de servicio. Yo lo que quiero es que me den esa carta de renuncia para denunciar lo que pasó», dijo, «la empresa es de quien la trabaja, no de esos tipos«.

Foto: Aporrea