Gobierno interino “se está diluyendo”, opinan politólogos

POLÍTICA · 21 AGOSTO, 2021 17:45

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Ibis Leon | @ibisL


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Aunque mantiene el reconocimiento de actores relevantes como Estados Unidos y el Reino Unido y el control limitado de algunos activos de la República en el exterior, el gobierno interino de Juan Guaidó “se está diluyendo”, en opinión de politólogos consultados.

Un síntoma de la “extinción” de esta estructura ejecutiva paralela es su ausencia en el memorándum de entendimiento, que marcó el inicio formal de la negociación en México, y en el que la oposición está representada bajo el título de “Plataforma Unitaria de Venezuela” en sustitución del interinato.

“El gobierno interino se está diluyendo, el concepto de interinato es finito más allá de los deseos que se puedan tener, algunos países siguen reconociendo a Guaidó, pero es más bien un reconocimiento discursivo”, afirma el doctor en ciencias políticas y profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, Daniel Varnagy.

Para explicar el fenómeno, el analista señala que es preciso considerar dos perspectivas: la jurídica y la de facto. “En el memorándum lo que está escrito expresa el reconocimiento, entre comillas, a un grupo político y no a una situación institucional terminada. Por eso, la referencia es a la plataforma unitaria y no a cargos o personas en situaciones que tuvieron un inicio y un final”, expone.

Y agrega: “Se diluyen los conceptos de poder personal en representaciones grupales y por eso se habla de la plataforma en una situación (la mesa de negociación) que es completamente dominada por el gobierno (de Maduro)”.

Desde el punto de vista legal, el profesor subraya que el periodo constitucional de la Asamblea Nacional, electa en 2015, que sustentaba la proclamación de Guaidó como presidente interino, terminó en 2020. “Internamente en Venezuela, legalmente, esa es una situación que tuvo un principio y un final y el final ocurrió el día en que la nueva Asamblea Nacional se instaló con una nueva directiva”, sostiene.

Desde la perspectiva de facto, Varnagy explica: “Cuando se habla de facto se habla del ejercicio real del poder y aunque Guaidó tuvo el reconocimiento mayoritario de la sociedad civil y de muchos países, al no cumplir con la promesa que había establecido y la ruta de cambio político, los aliados comienzan a desconocer ese título de presidente interino”.

“Reconocimiento mutuo”

El politólogo, especialista en gobernabilidad y gerencia política, Jesús González, opina que el gobierno interino “se está extinguiendo” porque “se vendieron unas expectativas que no fueron satisfechas no solo por su inviabilidad política sino por la arrogancia de no ver las equivocaciones progresivas y simultáneas”.

A su juicio, la oposición inicia esta nueva ronda de negociación “en una condición de debilidad” porque está atravesando una crisis de liderazgo y está fraccionada. Sin embargo, considera que en el memorándum de entendimiento los factores enfrentados se reconocen mutuamente.

“El reconocimiento ha sido mutuo, el gobierno reconoce que si no llega a acuerdos con la oposición su posibilidad financiera y ejecutoria va a terminar de llevar al país a un peor destino y la oposición tiene que aceptar a Maduro como interlocutor. Esto es un primer buen gesto de las partes”, expresa.

El politólogo destaca como positivo el hecho de que se incorpore, en la metodología de la negociación, la posibilidad de lograr acuerdos parciales que atiendan temas urgentes como la emergencia humanitaria.

Activos en el exterior

Con el apoyo cada vez más difuso al gobierno interino, la incertidumbre sobre el manejo de los activos en el exterior aumenta. “Esto de los activos tiene que negociarse porque hay observaciones sobre el manejo poco transparente de estos recursos. La idea es que se busque una solución, una junta de administración conjunta y que se vayan librando algunas sanciones de forma progresiva. En negociación hay que ceder, el maximalismo en estos procesos conduce al fracaso”, manifiesta González.

Para Varnagy, la nueva realidad del interino apunta a que su control sobre los activos de la República “va a ser cada vez más exiguo”. “Si los países aliados de la sociedad civil venezolana no han logrado ver en Juan Guaidó la posibilidad de resolver un cambio de sistema político, entonces tampoco pueden proceder a entregar esos recursos porque se cuidan de llevar adelante transacciones que pudieran tener una legalidad cuestionada”, apunta.

El profesor no se muestra optimista con el nuevo proceso de negociación porque “hay una presión muy grande que tiene la plataforma unitaria por lograr un conjunto de resultados, de cambios dramáticos en el ámbito político y económico y su contraparte (Maduro) tiene una presión altísima para eliminar algunas de las sanciones más importantes y estos son temas en los que es difícil lograr puntos intermedios”.