Miembros del Foro Cívico opinan que votación refleja crisis de representatividad política

POLÍTICA · 28 NOVIEMBRE, 2021 09:00

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Ibis Leon | @ibisL


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La socióloga Verónica Zubillaga ve en los resultados electorales que dejaron las elecciones del 21 de noviembre el reflejo de “la orfandad política en la que nos hallamos los venezolanos”.

“Indican la crisis de representatividad y las serias dificultades que tienen los distintos sectores de la oposición para llegar a acuerdos que beneficien el bien común”, expresa.

Zubillaga es integrante de la Red de Activismo e Investigación por la Convivencia (Reacin) y del Foro Cívico, una plataforma que agrupa organizaciones y movimientos sociales diversos, y que alcanzó notoriedad por su incidencia en la designación de nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) a inicios de año.

La profesora universitaria considera que la votación también evidencia el declive del oficialismo: “Está haciéndose cada vez menos popular, perdiendo su base de apoyo y, definitivamente, no solo dejó de representar una esperanza, sino que se convirtió en una fatalidad”.

“La política se vive desde el nihilismo, nosotros seguimos exigiendo a los distintos actores que cedan a sus intereses particulares y antepongan el interés colectivo. La gente está exhausta de improvisar soluciones que no le deberían tocar hacer y quiere recuperar una vida cotidiana sin zozobras, sin tener en el horizonte la urgencia y el duelo por sentir que debe migrar, y migrar de hecho, como ya han hecho millones de venezolanos”, cuestiona.

Avances

La arquitecta Mariela Ramírez, miembro del movimiento ciudadano Dale Letra y del Foro Cívico, valora como positiva la participación registrada en los comicios a pesar de la alta abstención. Sustenta su opinión en datos numéricos: el registro electoral habilita a 21.159.846 venezolanos, de los cuales se estima que unos 3.500.000 migraron fuera del país y no pudieron ejercer su derecho en estos comicios regionales. Si se calcula la participación excluyendo a estos votantes que viven en el extranjero la abstención sería menor al 58% que la registrada por el CNE.

“El esfuerzo de los actores políticos junto a actores sociales, comprometidos con la construcción de una solución pacífica y electoral, vio su fruto con el aumento de la participación ciudadana. Se logró detener la caída en la participación y comienza a recorrerse un camino de fortalecimiento de la institución del voto”, afirma.

Destaca otros avances logrados como una auditoría más exhaustiva al sistema automatizado de votación y la invitación de observadores internacionales de la Unión Europea: “Aún hay grandes desafíos en la mejora de condiciones y garantías para seguir conquistando la confianza de quienes no participaron en esta elección”.

“Los resultados mandan un potente mensaje a todas las fuerzas políticas. El oficialismo sigue perdiendo el apoyo del electorado mientras que la oposición, aunque gana el voto popular nacional, tiene desafíos de coordinación para lograr que las preferencias del electorado se traduzcan en cambio político. Todos los dirigentes deben hacer una adecuada lectura del mandato popular y trabajar en la edificación de los acuerdos políticos que conduzcan a la paz y el progreso”, expresa.

Agrega que el 21 de noviembre marcó el regreso a las calles de los líderes políticos, lo que “abrió un nuevo ciclo político, un proceso de organización y movilización del cual han emergido nuevos liderazgos y dinámicas de relación con el ciudadano”.

Tareas y retos

En opinión de Ramírez, a la ciudadanía le toca asumir la participación en los asuntos públicos como un derecho humano. “Nos corresponde defender el voto como la mejor y más eficaz herramienta de lucha ciudadana”, expone.

La activista considera que una de las principales tareas y desafíos que tiene el Foro Cívico después de los comicios del 21 de noviembre es impulsar el fortalecimiento institucional de los partidos políticos, los gremios, los sindicatos, las universidades y del resto del tejido social.

“Tenemos una ardua tarea. La política se ha convertido en un juego de depredación por las rentas y el poder. Al ciudadano se le ve como presa para extraerle sumisión, votos o cualquier tipo de rentas. Ya ni hablamos de clientelismo político, porque en este contexto de emergencia humanitaria, y después de las sanciones, los programas sociales del gobierno se han reducido a menguados beneficios para una exigua sobrevivencia: las bolsas de comida”, critica Zubillaga.

A juicio de la socióloga, el desafío fundamental es rescatar la dignidad de la persona que está íntimamente ligada a la noción de ciudadanía; es decir, al derecho a tener derechos: “Hacer valer nuestra Constitución que es un marco de convivencia y la base de la institucionalidad para garantizar esos derechos”.

“Un desafío fundamental en el horizonte, que ni siquiera figuró en las campañas de las figuras políticas de los distintos sectores, es responder a la situación de violación masiva de derechos humanos que se ha experimentado históricamente y se está experimentando muy gravemente en el país. ¿Qué respuestas se ofrece frente a una policía que violenta sistemáticamente a la población?, ¿Cómo se va a detener esta maquinaria de atrocidad?, ¿Cómo se va a reparar a las víctimas de esta masivas violaciones?”, reflexiona.