A pocas horas de los comicios barineses hacen largas colas por la gasolina

POLÍTICA · 8 ENERO, 2022 16:05

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

Foto por Mairet Chourio

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Si algo tienen claro los barineses es que este domingo 9 de enero serán protagonistas de un evento electoral que tiene puestas todas las miradas de un país. En los negocios, restaurantes, cafés y panaderías no se habla de otra cosa que de la repetición de los comicios para elegir al nuevo gobernador de la entidad llanera.

El transito fluye con normalidad, la gente se pasea por el centro, por las plazas y algunos hacen sus compras cotidianas.

En la capital de Barinas, este sábado 8 de enero, no se ven rastros de militarización, son pocos los efectivos castrenses en las principales calles y avenidas, a pesar que el mayor general Santiago Itriago Infante informó que al menos 24 mil funcionarios militares y policiales serían desplegados para garantizar la seguridad en los comicios.

A pocas horas para la elección del gobernador, las colas en las estaciones de servicio para surtir combustible son las que más se reflejan en las calles barinesas. En cada bomba de gasolina al menos dos militares se encargan de establecer el orden en la distribución del combustible.

Las colas se extienden hasta por más de kilómetro y medio, mientras que las personas se encuentran en las filas desde las 6:00 de la mañana. Muchos alegan que van a surtirse porque el lunes no saben que esperar del nuevo gobierno estadal.

“Aquí estamos hablando de cómo estamos sobreviviendo. Yo estoy desde las 6:00 de la mañana en la bomba y ahorita acaba de llegar una gandola de gasolina”, dice William Sánchez, de 57 años de edad. Era uno de los conductores que hacía la fila para surtir gasolina en una estación del servicio en el caso central de la ciudad.

Sánchez se siente convencido de salir a votar porque lo ha hecho desde que tiene derecho a ejercer el sufragio. “Mañana tendremos un evento electoral en el que ya estamos convencidos de cuáles serán los resultados. Estos les dirán al mundo que gente de esta calaña no la queremos en este país”, indicó.

Rosa Becerra es una comerciante de 50 años de edad. Acaba de llegar al último lugar de la fila para surtir gasolina en la estación de servicio que está ubicada en la avenida José Figueredo. La mujer espera sentada en su camioneta y cree que puede pasar hasta más de dos horas para llenar el tanque de su vehículo del combustible.

La comerciante no asistió a sufragar en los pasados comicios del 21 de noviembre por desconfianza en el sistema electoral venezolano. Pero este 9 de enero votará porque dice sentirse entusiasmada en escoger al nuevo gobernador.

“Yo me siento protagonista de lo que ocurra en Barinas y estoy animada porque hemos llevado es palo aquí en Barinas y en toda Venezuela”, dijo al equipo de Efecto Cocuyo.

Estado reñido

Después de los resultados de las elecciones del pasado 21 de noviembre, Barinas se ha convertido en un estado clave para la oposición y el oficialismo. Esos comicios, que anuló el Tribunal Supremo de Justicia, situaron al Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) por debajo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Jorge Arreaza, por el Psuv; Sergio Garrido por la MUD, y Claudio Fermín, abanderado por la llamada Alianza Democrática, se disputarán el puesto a la gobernación tras la suspensión que hizo el Tribunal Supremo de Justicia del proceso electoral, a pesar de que el excandidato Freddy Superlano de la MUD, lideraba el resultado.

“Lo que pasó fue que no reconocieron el triunfo de la oposición, pero legalmente no hay forma de explicarlo porque si hubo un proceso legal no tenían que dejar de reconocerlas”, opina Manuel Fernández de 65 años de edad, quien también esperaba surtir gasolina.

Fernández, que trabaja por su cuenta y que vive en la ciudad de Barinas, explica que la gasolina empezó a llegar nuevamente al estado después de las elecciones de noviembre. Antes surtían a “pequeños grupos” y durante la cuarentena por el COVID-19 estuvo hasta un año sin que ripostara del hidrocarburo.

“Mañana (domingo) si Dios me lo permite voy a votar a primera hora”, asegura.

En la plaza de El Estudiante, ubicada en todo el centro de la ciudad, las personas aprovechan los árboles para esconderse del sol. En Barinas las temperaturas llegan hasta los 36 grados centígrados.

Ana Márquez, una costurera de 31 años de edad, estaba en unos de os bancos de la plaza con su hijo de meses y esposo. La mujer nunca había ejercido su derecho al sufragio, pero esta vez está decidida a hacerlo porque la motivó ver a uno de los candidatos visitar su comunidad.

“Veo que Arreaza ha hecho bastante para conseguir sus votos. A Garrido ni lo he visto, no se ni quién es. Arreaza se ha metido para los barrios y él fue hasta allá, hasta El Rincón de El Paraíso, un barrio que ni siquiera asfaltado tiene”, dice la mujer.

Hay quienes todavía tienen dudas sobre si participar en la elección o no. Francisco Ballestero, es un joven barbero que tiene su puesto en la plaza de El Estudiante. Desde allí labora desde hace más de cuatro años y tiene dos años que no vota porque está desmotivado.

“Nadie ha hecho nada aquí. Está vez lo estoy pensando por tratar de votar. La mayoría candidatos han sido traidores con este pueblo”, asegura.