Apagones acaban con plazas de empleo y comercios en Maracaibo

ECONOMÍA · 28 ABRIL, 2016 18:14

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Jéssika Ferrer Palma


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Ni se molesta. Desconecta las licuadoras, las batidoras y tapa los envases de las frutas. Yarid de Romero, propietaria de una fábrica artesanal de helados al oeste de Maracaibo, despide a sus trabajadores. Con voz dulce les consuela: “Mañana será mejor”. Desde que empezaron los racionamientos de cuatro horas, el pasado lunes 25 de abril, su producción bajó 50 por ciento de golpe. Han funcionado menos de ocho horas esta semana. Aun así no pierde la fe.

“Sigue siendo rentable, porque estamos en la manos de Dios”, le repite en el oído al más joven de sus cuatro obreros. El negocio familiar comenzó hace seis años y desde que arreció el desabastecimiento se viene a pique. Las pérdidas subieron de 30 por ciento a 50 por ciento solo en abril.

“O trabajo a media máquina o no trabajo”. Para prevenir pérdidas compran menos fruta y elaboran menos helados, Romero precisó que “sus productos necesitan obligado la electricidad. Deben refrigerarse apenas se elaboran”.

Desempleo

“Colapso e improductividad”, sentenció Amaya Briner, presidenta de la Cámara de Comercio de Maracaibo, al consultársele sobre las consecuencias de los nuevos esquemas de racionamiento.

En un breve resumen sobre el desarrollo de las actividades económicas de sus 350 afiliados, Briner explicó que la rama de restaurantes bajó la facturación en 40 por ciento y cerraron 4.000 plazas de trabajo entre marzo y abril; en los centros comerciales  las pérdidas de la semana pasada alcanzaron 25 por ciento. “Colegios privados, clínicas, hoteles, pequeñas y medianas empresas apenas logran sobrevivir”.

En Zulia, se les exige a los empresarios nueve horas de autogeneración de electricidad. “No todos tienen la posibilidad y las plantas eléctricas no tienen las capacidades para generar esa demanda”.

A Marcos González, propietario de una carnicería en San Francisco, los racionamientos le fundieron la planta. “No hay control. Se me iba el servicio día y noche. Le exigí de más al aparato y ahora se dañó”. Para preservar sus reses compra a diario bolsas de hielo. “Compré mucha mercancía, hice estimaciones para cuatro horas y sufro dos apagones. Uno de día y otro de noche”.

Cierre técnico del Sambil

Desde 2015 al centro comercial Sambil Maracaibo se le controla la energía que consumen. Los propietarios y los trabajadores se ajustaron a las restricciones y a los cambios de horario de trabajo. sambil1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mañana de este jueves, 28 de abril, Corpoelec les informó que solo los podía surtir con 900 KVA diarios y necesitan 4.000 mil para funcionar en sus condiciones mínimas: sin aire acondicionado en las tiendas por departamento y en el cine, con un horario de trabajo seis horas, sin ascensores ni escaleras mecánicas durante media jornada y con poco alumbrado.

“Por ahora iremos a cierre técnico”, informó Juan Carlos Koch, gerente general del Sambil Maracaibo. Explicó, además, que esos 900 KVA más los 1.000 que ellos producen con una planta solo les permite para el funcionamiento de servicios básicos de alumbrado y de refrigeración para el área de supermercados.

“A la planta se le fundió el motor y buscamos como repararla, pero con ella en funcionamiento no producimos nueve horas de autogeneración. Hasta ahora la medida viene de Corpoelec Caracas y es irrevocable. Si nos pasamos en el consumo nos desconectan”.

La decisión afecta 269 locales y pone en riesgo 2.500 puestos de trabajo. Sin mencionar, que los municipios fronterizos Mara y Guajira se quedarían sin instituciones financieras cerca y que los zulianos pierden unos de sus sitios de recreación.

“Hice lo que podía. Me amoldé a los cambios y ahora estoy a punto de quedarme sin empleo. Señor Maduro, flexibilice esta medida; mis hijos comen”, dijo Martha García, una trabajadora del centro comercial.