Urna de José Gregorio Hernández está hecha en madera y levita en un lecho de mármol - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 27 ABRIL, 2021 09:39

Urna de José Gregorio Hernández está hecha en madera y levita en un lecho de mármol

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

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Los restos del médico José Gregorio Hernández (JGH), exhumados el 26 de octubre de 2020, ahora descansan en urna de madera, cuyas medidas están relacionadas con la edad en el momento de su muerte, años que tenía cuando comenzó los estudios de medicina y tiempo de servicio.

La exhumación de JGH se realizó como uno de los requisitos que exige el Vaticano para constatar que allí estaban las osamentas del futuro beato, acto que se llevará a cabo el 30 de abril.

Los restos óseos fueron encontrados en avanzado estado de humedad. Sin embargo, el equipo de profesionales, liderados por el presidente de la Academia de Medicinas, el doctor Enrique López Loyo, logró su conservación curativa -muchos huesos ya estaban fragmentados y mezclados entre la tierra que había en el moisés- para la posterior extracción de las reliquias.

El nuevo nicho, en honor al primer hombre laico en llegar a los altares, está hecho con un pedestal de mármol que está protegido por una imagen de la Virgen del Carmen, principal devoción mariana del doctor Hernández.

En el centro de la obra está su imagen y en la parte inferior la urna de madera que es una estructura en forma de trapecio, de 54 centímetros de largo que corresponden a la edad de su muerte; 23 centímetros de ancho, la edad que tenía cuando se graduó y 31 centímetros de profundidad que son los años que estuvo al servicio de la medicina.

La caja interna tiene una dimensión de 17 centímetros de alto relativa a la edad que tenía cuando comenzó a estudiar la carrera y 23 de profundidad, el tiempo que estuvo en la docencia.

El ataúd se verá suspendido, dando una sensación de levitación, pues reposará sobre unas láminas de acero inoxidable imperceptibles a la vista, gracias a un baño de luz que acompaña la composición artística de José Gregorio Bertulio, quien terminó la obra con un monograma de las iniciales del beato en la tapa superior de la caja.

La arquitectura de este nuevo nicho que se exhibirá en la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en Caracas, conserva el origen colonial del arte sacro.