Resignados y con tobos a cuestas caraqueños recurren a tomas de agua en costados de autopistas - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 1 ABRIL, 2019 18:00

Resignados y con tobos a cuestas caraqueños recurren a tomas de agua en costados de autopistas

Texto por Maria Victoria Fermin Kancev | @vickyfermin

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Con su bebé en brazos, Ana hacía malabares para guardar una botella plástica llena de agua en un bolsito tricolor. La acompañaban sus otros dos hijos pequeños, de entre cinco y siete años de edad, a quienes les pedía tapar bien otros potes que cargarían de regreso a su hogar, en el barrio 5 de Julio, tras llenarlos en una tubería al borde del túnel de El Valle.

La mañana de este lunes, 1º de abril, en ese punto de la autopista Francisco Fajardo de Caracas, había más de 50 personas en una cola bajo el sol con botellones, pimpinas, tobos y ollas para llenar sus envases, porque hace como mínimo una semana y media que no reciben agua por las tuberías de sus casas.

Foto: Mairet Chourio

Pasadas las 11:30 de la mañana, José Ramón Fuentes llevaba casi tres horas de espera. Explicó que vive en el sector Longaray y que era primera vez que acudía a ese sitio para cargar agua. «Estaba comprando botellones pero ya no se consiguen, además que cada uno cuesta 5 mil bolívares y hay que pagar en efectivo«, dijo.

A su lado, María Pérez relató que ella contaba 15 días sin el servicio de agua y que esto no solo la afecta para labores como limpiar y bañarse, sino también para preparar los alimentos que vende en el Mercado de Coche. Sobre las cisternas que el Gobierno de Nicolás Maduro afirma que ha enviado a las zonas populares durante la contingencia de los apagones expresó: «¿A dónde han llegado? Eso es mentira».

Foto: Mairet Chourio

Agua para tomar, bañarse y cocinar

Al borde del túnel de La Planicie, en la vía a la autopista Caracas-La Guaira, al mediodía de este lunes Yohana Correa llenaba con paciencia algunos tobos de un chorro con poca potencia. Relató que tiene dos niñas en casa y se cuida de hervir el agua y luego la pasa por telas limpias «porque de alguna forma hay que tomar agua, bañarse y cocinar».

En la zona, más de 100 personas se concentraban en distintas tomas improvisadas de agua. Algunas niñas correteaban al borde de la autopista tras mojarse con un tobo; otras mujeres aprovechaban para lavar un par de medias.

Foto: Mairet Chourio

Una vecina del sector Los Eucaliptos se quejó que además de no tener agua, luz, medicinas ni efectivo hace más de mes y medio que no llega la caja Clap de alimentos. «Falta que nos orine un perro y nos rasguñe un gato», expresó. También lamentó que los adultos mayores tengan que cargar en sus hombres pesados envases hasta sus casas. «Sin contar que tengo miedo de cocinar con esa agua», dijo.

Mientras el señor Luis León, residente de El Observatorio, alertó que como el agua no corre por las tuberías los desechos de los baños se quedan acumulados y se genera contaminación en los hogares. «Eso puede generar una epidemia, es una bomba de tiempo», denunció. En ese sector, aseguró, tampoco han llegado cisternas del gobierno.

Sin agua ni esperanza

A la 1:00 de la tarde de este lunes, el Distribuidor de Altamira era uno de los puntos donde los ciudadanos también hacían cola para surtirse del agua que no tienen en sus hogares tras los megaapagones que han afectado el país desde el pasado 7 de marzo.

Alexander Ferrer, técnico en refrigeración, contó que en Las Minas de Baruta tienen 23 días sin agua «y sin esperanza». Este era el segundo día consecutivo que iba a cargar agua a ese lugar gracias a un vecino que tiene carro y le hace el favor: «Tampoco puedo ir a trabajar porque si voy no tengo agua, soy el único que puedo llevar. Vivo con mi hija que tiene cáncer, su esposo, los dos nietos y mi esposa».

Al este de la ciudad otro punto donde los caraqueños también se aglomeran para buscar agua, bañarse e incluso lavar es en la Cota Mil, a la altura de La Castellana. Ahí se surten de chorritos para llenar sus envases o se sumergen en los ríos de El Ávila.

Foto: Iván Reyes

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