¿Qué es la comunión espiritual? - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 20 MARZO, 2020 08:25

¿Qué es la comunión espiritual?

Texto por Efecto Cocuyo

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Comunión espiritual en tiempos de cuarentena. En consonancia con las autoridades sanitarias de distintas partes del mundo, la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) suspendió la celebración de la eucaristía como una medida preventiva para evitar aglomeraciones de personas y promovió la comunión espiritual.

La comunión espiritual es una oración que practicaban santos como San Josemaría Escrivá cuando no podían consumir la hostia. Teólogos de la Iglesia creen que la verdadera unión con Dios se sella desde el bautismo, el primer sacramento cristiano, y que esta unión no solo se repite al comulgar la hostia sino “al seguir las acciones de Cristo”.

“En esta situación de pandemia, en la que nos encontramos viviendo más o menos aislados, estamos invitados a redescubrir y profundizar el valor de la comunión que une a todos los miembros de la Iglesia. Unidos a Cristo nunca estamos solos, sino que formamos un solo cuerpo, del cual él es la cabeza.”,  dijo el papa Francisco en el Ángelus del pasado domingo 15 de marzo.

La CEV también invitó a los fieles a que escucharan las misas que predican los sacerdotes y transmiten por las redes sociales o la televisión. El Papa celebra todos los días la misa a las 5:00 pm, hora de Venezuela.

Fuera de este contexto de emergencia sanitaria, existen otras ocasiones para la práctica de la comunión espiritual, como cuando un cristiano no puede comulgar porque considera que no se encuentra en “estado de gracia”.

“Con la comunión espiritual, Jesús nos dará las gracias que necesitemos en ese momento para ser fieles a nuestra misión de ser testigos del Amor de Dios ante todos los hombres” reseñó Catholic.net

La oración que recomienda el Papa

Creo, Jesús mío, 
que estás real 
y verdaderamente en el cielo 
y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Te amo sobre todas las cosas 
y deseo vivamente recibirte 
dentro de mi alma, 
pero no pudiendo hacerlo 
ahora sacramentalmente, 
ven al menos 
espiritualmente a mi corazón. 

Y como si ya te hubiese recibido, 
te abrazo y me uno del todo a ti.

Señor, no permitas que jamás me aparte de ti.

Amén