Muere corresponsal de Telecinco tras no ser atendido en dos hospitales de Caracas

LA HUMANIDAD · 30 SEPTIEMBRE, 2021 16:59

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Manuel Tomillo C. | @ManuelTomilloC


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En circunstancias aún poco aclaradas, el periodista Ángel Rafael Cedeño, corresponsal de la cadena española Telecinco en Venezuela, falleció a los 38 años, tras haber sido “ruleteado” por varios hospitales públicos de Caracas luego de presentar malestares.

El periodista comenzó a sentirse mal la semana pasada. La encargada de hacer pública la noticia fue su compañera, la periodista Esther Yáñez, de Nius Diario, medio con el que también colaboraba, según reseñó el portal de la televisora española.

Cedeño, de nacionalidad veenzolana, se encontraba perfectamente de salud, según ha explicado Yáñez, hasta que comenzó a encontrarse mal y se desmayó.

Entonces, “se embarcó en el periplo habitual de buscar un hospital que le atendiese en Caracas”. La comunicadora denunció que, debido a los escasos recursos, no recibió un buen trato en los dos primeros centros a los que acudió. “No tuvo suerte con los dos primeros, donde le dijeron que ni siquiera había médicos”, explicó Yáñez.

“En los hospitales públicos de Venezuela hay poca cosa. Ni agua, ni sábanas, ni medicamentos, ni médicos. En los privados sí hay, pero cuestan mucho dinero y apenas un 2 % de la población puede permitírselo”, dijo.

Finalmente fue atendido en el tercer centro al que acudió, el Hospital Universitario de Caracas, donde obtuvo un diagnóstico: “Le dijeron que no sabían qué le pasaba y lo mandaron a casa. Que si reposo, que si amoxicilina (que es de los pocos medicamentos que todavía se encuentran con seguridad en las farmacias), que si en unos días le harían alguna prueba para dilucidar el origen de su dolencia”. Sin embargo, falleció antes de tener que regresar al centro médico. “No llegó a las pruebas. Venezuela lo mató”, asegura Yáñez.

El problema es que estos medicamentos solo combaten infecciones bacterianas, no víricas. Por lo que, al no realizarle las pruebas pertinentes y por consiguiente no tener un diagnóstico claro, el tratamiento no tendría el efecto deseado. Por desgracia, las pruebas que Ángel necesitaba para esclarecer su dolencia, nunca llegaron.

La última vez que la periodista pudo hablar con Cerdeño fue este lunes 27 , apenas una hora antes de que falleciera. “Me mandó un mensaje de audio porque no tenía fuerza para escribir, me dijo. Cuando lo escuché se me pusieron los pelos de punta. Algo raro pasaba -ha asegurado-. Lo notaba en su voz, en su respiración, haciendo un sobreesfuerzo para comunicarse conmigo, porque Ángel siempre pensaba en los demás, porque era demasiado generoso como para no responderm”».