Mientras pedían un pepito, matan a 2 escoltas de la Dirección de Contrainteligencia Militar

LA HUMANIDAD · 8 JULIO, 2015 21:15

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Vanessa Arenas | @VanessaVenezia


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Los cinco banquitos plásticos del puesto de comida rápida “La Sabrosura” están recién ordenados uno al lado del otro. Son las 11:00 de la mañana y no hay nadie en ninguno de los cuatro carritos de perros calientes, hamburguesas y pepitos situados en la avenida Francisco de Miranda, al lado de Centro Seguros La Paz. A las 8:30 de la noche del día anterior –martes, 7 de abril- fueron asesinados dos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) para robarles sus armas de reglamento. Darwin Ernesto Rodríguez Espinoza (19) murió en el sitio y Darwin José Rivas Monsalve (24) falleció en el Hospital Domingo Luciani de El Llanito.

Los Gochos, como eran conocidos por los empleados de La Sabrosura, eran clientes recurrentes desde hace cuatro años. “Recuerdo que llegaban casi todas las noches y pedían un pepito de pollo. Era lo que preferían. Siempre ordenaban para llevar. Nunca, ni siquiera anoche comieron aquí. Acababan de llegar cuando se armó la plomamentazón”, relató el encargado del negocio.

El hombre, que constantemente pasaba sus manos por el delantal rojo que llevaba,  no le tocó trabajar ese martes. “Pero te puedo contar lo que me dijeron los dos muchachos que estaban aquí (…) Todo fue en cuestión de segundos. Uno de ellos se bajó de la moto –Kawasaki KLR-, pidió (los pepitos) y se puso al lado del otro que todavía estaba montado. Cuando los muchachos, que preparaban los sanduches, escucharon los tiros se lanzaron al piso. A ellos no les pasó nada, pero los tiros fueron directo a las cabezas de los gochos”.

Eran los únicos clientes del puesto en ese momento. El encargado –que prefirió no identificarse- dijo que los empleados no lograron ver cuántos hombres dispararon y en qué vehículo llegaron; lo que sí asegura es que se escucharon muchas detonaciones y que a uno de ellos lo despojaron de una pistola 9 mm.

La Sabrosura tiene 15 años abierto al público las 24 horas del día y es uno de los locales que visitan con frecuencia los funcionarios de cuerpos de seguridad. Esta es la primera vez que ocurre un hecho violento en el sitio. Es peligroso como cualquier otro lugar en Caracas, dice el hombre que ahora ordena los recipientes de las salsas, pero nunca habían asesinado a alguien. Mientras él habla, una camionetica se detiene frente al negocio. Una mujer y un hombre –ambos jóvenes- se bajan. La mujer cuenta el dinero que sostiene en sus manos y el hombre mete en un bolso negro algunos teléfonos celulares. Las miradas de los pasajeros que están dentro del autobús lo dicen todo: acaban de robarlos.

“Los Gochos” eran escoltas

A la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) entraban y salían funcionarios y civiles. El movimiento era el de un día habitual de trabajo. Todos se mantenían reservados cuando se les preguntaba por el asesinato de los dos jóvenes. De acuerdo con información de funcionarios, Darwin José Rivas Monsalve (24) era sargento y Darwin Ernesto Rodríguez Espinoza (19) era agente dos; ambos eran escoltas del director de Contrainteligencia Militar Iván Rafael Hernández Dala y el mayor de ellos tenía cerca de cuatro años de servicio. Rodríguez y Rivas eran de Mérida, de allí sus apodos.

De acuerdo con un funcionario, la versión que se maneja es que los iban siguiendo. “Esas motos KLR usualmente las usan los cuerpos de seguridad. Por eso, es una manera fácil de identificar a uno de nosotros”.

Tras los disparos y algunos gritos de los habitantes de la zona, todo quedó en silencio. A los pocos minutos llegaron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, la Guardia Nacional, Contrainteligencia Militar, Brigada Antiextorsión y Secuestro, Polisucre y Policía Nacional Bolivariana. Recolectaron los casquillos de bala y levantaron la moto que quedó en el sitio.

El equipo de Dirección de Investigaciones de Contrainteligencia Militar encargado del caso estuvo desde tempranas horas de la mañana realizando labores de inteligencia en la calle.

En lo que va de este año 2015, han asesinado a 28 escoltas.

Vanessa Arenas / @VanessaVenezia