La vocación de Jenferson Molero es la Enfermería y lo más gratificante sus tres hijos #DíaDelPadre

LA HUMANIDAD · 16 JUNIO, 2019 09:00

La vocación de Jenferson Molero es la Enfermería y lo más gratificante sus tres hijos #DíaDelPadre

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

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La vida de Jenferson Molero transcurre entre la paternidad y la Enfermería. Llegó a esta profesión de forma accidental cuando tenía apenas 21 años, pero el padre de tres ya suma una década enamorado de lo que hace.

“Yo no escogí a la carrera, sino que ella me escogió a mí. Yo quería estudiar Farmacia en cualquiera de las universidades de Caracas, pero no quedé. Luego apliqué en Enfermería en la Unefa”, relata el enfermero de 33 años. “Cuando vine a ver, ya estaba enamorado de esta carrera”.

Jenferson asegura que los hombres no abundan en las escuelas de Enfermería del país y que conseguir uniformes y zapatos para enfermeros es una tarea casi titánica.

“Tengo que mandar a hacer los uniformes”, dice, mientras que para las mujeres hay variedad de trajes, incluso con estampados y bordados.

Aunque reconoce que hay estereotipos y prejuicios en torno al ejercicio de la Enfermería por parte de un hombre, sobre todo por parte de los pacientes, Jenferson está consciente de lo que le aporta a su carrera y a la humanidad con el ejercicio de su profesión.

“Realmente, las labores de enfermería las iniciaron los monjes, quienes empezaron con voluntariados. Luego vino Florence Nightingale (referente de todos los profesionales de esta carrera), que cuidaba a los soldados, y ahí es cuando, formalmente, surgió la enfermería”, explica.

Lo más importante que ha aprendido durante los años de ejercicio de su oficio, afirma Jenferson, es el respeto hacia los pacientes.

“Lo que más me gusta de esta carrera es la humanidad, el trato con los pacientes. Lo que más disfruto es la satisfacción de verlos recuperarse. De que me digan en la calle que yo los atendí. Eso es lo que más me motiva. No hay un pago en este mundo que sea mejor que ese”, asegura.

Un constante aprendizaje

El apredizaje de Jenferson no solo ocurre en las salas de emergencia y de hospitalización de la clínica La Arboleda y el Centro Médico en San Bernardino, donde labora. También se da en casa, junto a sus hijos de 13, 9 y un año.

“Lo más valioso que me ha enseñado la paternidad es a creer en mí. No sabes si lo estás haciendo bien o mal. Piensas que estás aprendiendo aunque no te da tiempo de aprender. Si lo hiciste mal, tienes que buscar la manera de solucionarlo”, dice.

Una de las cosas más complicadas para Jenferson es ser padre de tres en medio de una economía hiperinflacionaria, especialmente de una bebé de un año.

“Es fuerte. La inflación nos está consumiendo, tienes que estar constantemente comprando comida, planificar. Tengo que comprar pañales para mi hija pequeña. Camino toda Caracas, buscando el mínimo rinconcito, a ver dónde me puedo ahorrar así sean mil bolívares”, dice. 

Pese a las dificultades, Jenferson asegura que lo más gratificante es cuando llega a casa después de un largo día de trabajo y sus hijos salen corriendo a recibirlo.

“Antes era yo, no existía más nadie. Ahora, antes de pensar en mí, pienso en mis tres chamos y en lo que ellos necesitan”, afirma el papá.

Fotos: Mairet Chourio / Videos y edición: Miguel Rodríguez e Iván Reyes