La «multiplicación de los panes» se ve en peligro por falta de materia prima en las panaderías

ECONOMÍA · 21 FEBRERO, 2016 13:17

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Irving Briceno Perez


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«¿Qué hago con una panadería que no produce pan? ¿Cierro?», así cuestionó la escasez de harina de trigo Isabel Santos, encargada de la Panadería Las Mercedes en el este de Caracas.

Sin distinguir entre comercios grandes o pequeños, el 95% de los consultados por Efecto Cocuyo aseguraron que no habían padecido una crisis tan aguda en el sector y estimaron que con el inventario actual solo podrán cubrir la demanda de febrero. Para marzo el futuro es incierto.

Santos aseguró que la escasez ha sido recurrente. Sin embargo, advirtió que esta es la primera vez que no han encontrado ninguna «ventanita» para continuar trabajando porque los molinos no tienen trigo, están paralizados. Explicó que en tiempos de crisis siempre encontraba uno u otro distribuidor que despachaba algo. «Uno se bandeaba con eso; pero ahorita nada», dijo.

La Panadería Las Mercedes tiene 37 años de tradición y la falta de harina los obligó a cambiar toda su dinámica. En promedio gastaban 11 sacos de harina diarios, ahora no gastan ni tres. La encargada reconoció que las ventas han menguado desde que despacha dos lotes de pan al día; Uno alrededor de las 11 de la mañana y otro a las 5 pm.

La producción en ese establecimiento se ha concentrado en el pan Campesino que cuesta 110 bolívares y el «Sobao» 150. Santos declaró que también hacen un poquito de pan Canilla a Bs 80, mientras que el pan Francés quedó en el recuerdo. Aseveró que la escasez afecta a las panaderías, pero también a otras fuentes de empleo: «Nosotros surtimos a restaurantes y carritos de perros calientes. Unos muchachos vienen desde Chacaíto y se llevaban 300 o 400 canillas, ahora apenas les puedo vender 70».

Cuatro o cinco días más de producción de pan le quedan a la Panadería y Pastelería Anahai, en la Calle Principal de Antímano. Carlos Vera, responsable del comercio, informó que están utilizando cinco sacos diarios; la mitad de lo que regularmente empleaban. No obstante, no es lo único que ha cambiado. Dijo a Efecto Cocuyo que no están haciendo ni pan Canilla ni Francés porque es lo más económico y no les es rentable.

Vera explicó que en la parroquia, las panaderías de Antímano y Carapita, siempre se echan una mano y se prestan harina; pero el inventario de todos los comercios está al límite. Indicó que hay particulares que tienen la materia prima del pan, pero las venden muy cara, entre Bs 15 y 20 mil el costal. «No nos conviene porque también tenemos responsabilidades como la nómina, el pago de servicios básicos del negocio. Es complicado» sentenció.

Pan de guayaba, de queso, de maíz, ponqué, pan grande, conocido como quincalla en el ramo, dejaron de ser prioridad para las panaderías. Richard González, gerente de la Panadería Cayaurima en El Paraíso sentenció que solo está trabajando con pan Sobao y lo vende es en las tardes. Dice que ha durado hasta 20 días sin harina; lo que le ha afectado en las ventas.

«Diariamente la gente viene a comprar pan, pero también llevan algo de charcutería, jugos, refresco. Pero si no tienes pan, prefieren comprar en otro sitio lo demás» explicó González. Todo lo contrario pasó con la Panadería y Pastelería El Gran Duque de La India, donde las ventas han mejorado. El encargado del negocio, Miguel Rodríguez, admitió que su fuerte nunca fue la panadería, pero ahora hasta se hacen cola afueras del local para comprar.

Rodríguez reveló que la última vez que le despacharon harina fue en diciembre; pero con eso ha sido suficiente para continuar el ritmo de trabajo. Afirmó que mantendrán la producción en cinco costales diarios porque con la escasez le preocupa que el Gobierno, en una de sus supervisiones, encuentren la harina en el almacén y los acusen de acaparadores.

«Somos un caso particular y excepcional» dijo Roberto Santos, gerente de la Panadería y Pastelería Rosita ubicada en Sábana Grande. Explicó que en diciembre asumió el riesgo de hacer compras muy grandes y cuando comenzó la escasez estaba bien surtido.

Santos aumentó la producción: «Ahorita estoy usando 15 sacos diarios, cinco más de lo que normalmente usaba». En La Rosita solo venden pan Canilla que cuesta Bs 60 y el Campesino Bs 145, ahora, además de su clientela habitual abre sus puertas a «paracaidistas» que llegan en busca del «pancito» que no se consigue en otros locales.

William Fernandes, dueño de la Panadería Intercomunal de Antímano, aseveró trabajar con lo que tiene: «Nada de pastelería, repostería, quincalla. Nada de eso. Ahorita un poquito de pan salado gastando un saco de harina diario». Si mantiene ese ritmo de producción, los vecinos de El Fraile de Antímano podrán comprar pan hasta el próximo 29 de febrero.

ECONOMÍA · 16 AGOSTO, 2022

La «multiplicación de los panes» se ve en peligro por falta de materia prima en las panaderías

Texto por Irving Briceno Perez

«¿Qué hago con una panadería que no produce pan? ¿Cierro?», así cuestionó la escasez de harina de trigo Isabel Santos, encargada de la Panadería Las Mercedes en el este de Caracas.

Sin distinguir entre comercios grandes o pequeños, el 95% de los consultados por Efecto Cocuyo aseguraron que no habían padecido una crisis tan aguda en el sector y estimaron que con el inventario actual solo podrán cubrir la demanda de febrero. Para marzo el futuro es incierto.

Santos aseguró que la escasez ha sido recurrente. Sin embargo, advirtió que esta es la primera vez que no han encontrado ninguna «ventanita» para continuar trabajando porque los molinos no tienen trigo, están paralizados. Explicó que en tiempos de crisis siempre encontraba uno u otro distribuidor que despachaba algo. «Uno se bandeaba con eso; pero ahorita nada», dijo.

La Panadería Las Mercedes tiene 37 años de tradición y la falta de harina los obligó a cambiar toda su dinámica. En promedio gastaban 11 sacos de harina diarios, ahora no gastan ni tres. La encargada reconoció que las ventas han menguado desde que despacha dos lotes de pan al día; Uno alrededor de las 11 de la mañana y otro a las 5 pm.

La producción en ese establecimiento se ha concentrado en el pan Campesino que cuesta 110 bolívares y el «Sobao» 150. Santos declaró que también hacen un poquito de pan Canilla a Bs 80, mientras que el pan Francés quedó en el recuerdo. Aseveró que la escasez afecta a las panaderías, pero también a otras fuentes de empleo: «Nosotros surtimos a restaurantes y carritos de perros calientes. Unos muchachos vienen desde Chacaíto y se llevaban 300 o 400 canillas, ahora apenas les puedo vender 70».

Cuatro o cinco días más de producción de pan le quedan a la Panadería y Pastelería Anahai, en la Calle Principal de Antímano. Carlos Vera, responsable del comercio, informó que están utilizando cinco sacos diarios; la mitad de lo que regularmente empleaban. No obstante, no es lo único que ha cambiado. Dijo a Efecto Cocuyo que no están haciendo ni pan Canilla ni Francés porque es lo más económico y no les es rentable.

Vera explicó que en la parroquia, las panaderías de Antímano y Carapita, siempre se echan una mano y se prestan harina; pero el inventario de todos los comercios está al límite. Indicó que hay particulares que tienen la materia prima del pan, pero las venden muy cara, entre Bs 15 y 20 mil el costal. «No nos conviene porque también tenemos responsabilidades como la nómina, el pago de servicios básicos del negocio. Es complicado» sentenció.

Pan de guayaba, de queso, de maíz, ponqué, pan grande, conocido como quincalla en el ramo, dejaron de ser prioridad para las panaderías. Richard González, gerente de la Panadería Cayaurima en El Paraíso sentenció que solo está trabajando con pan Sobao y lo vende es en las tardes. Dice que ha durado hasta 20 días sin harina; lo que le ha afectado en las ventas.

«Diariamente la gente viene a comprar pan, pero también llevan algo de charcutería, jugos, refresco. Pero si no tienes pan, prefieren comprar en otro sitio lo demás» explicó González. Todo lo contrario pasó con la Panadería y Pastelería El Gran Duque de La India, donde las ventas han mejorado. El encargado del negocio, Miguel Rodríguez, admitió que su fuerte nunca fue la panadería, pero ahora hasta se hacen cola afueras del local para comprar.

Rodríguez reveló que la última vez que le despacharon harina fue en diciembre; pero con eso ha sido suficiente para continuar el ritmo de trabajo. Afirmó que mantendrán la producción en cinco costales diarios porque con la escasez le preocupa que el Gobierno, en una de sus supervisiones, encuentren la harina en el almacén y los acusen de acaparadores.

«Somos un caso particular y excepcional» dijo Roberto Santos, gerente de la Panadería y Pastelería Rosita ubicada en Sábana Grande. Explicó que en diciembre asumió el riesgo de hacer compras muy grandes y cuando comenzó la escasez estaba bien surtido.

Santos aumentó la producción: «Ahorita estoy usando 15 sacos diarios, cinco más de lo que normalmente usaba». En La Rosita solo venden pan Canilla que cuesta Bs 60 y el Campesino Bs 145, ahora, además de su clientela habitual abre sus puertas a «paracaidistas» que llegan en busca del «pancito» que no se consigue en otros locales.

William Fernandes, dueño de la Panadería Intercomunal de Antímano, aseveró trabajar con lo que tiene: «Nada de pastelería, repostería, quincalla. Nada de eso. Ahorita un poquito de pan salado gastando un saco de harina diario». Si mantiene ese ritmo de producción, los vecinos de El Fraile de Antímano podrán comprar pan hasta el próximo 29 de febrero.

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