Vecinos de José Félix Ribas protestan contra presencia policial este #18Feb

LA HUMANIDAD · 18 FEBRERO, 2022 21:21

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Vecinos de las zonas altas de José Félix Ribas, barriada al este de Caracas, protestaron en las calles durante la tarde del 18 de febrero contra la presencia policial que está en el sector desde hace semanas. La manifestación comenzó poco después de las 3:00 p.m. y se extendió hasta la avenida principal de Palo Verde, que conecta con el elevado de Petare. 

De acuerdo con los habitantes del lugar, las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y otros cuerpos de seguridad comenten abusos y ejecuciones extrajudiciales mientras intentan desmantelar la megabanda de Wilexis Alexander Acevedo Monasterios, el líder delictivo del barrio, que tiene al menos 200 hombres en sus filas y gobierna 9 de las 10 zonas de José Félix Ribas. 

«La gente está harta. Entre la policía y los malandros nos van a volver locos a todos. La guardia se mete en las casas y si tienes una pinta medio fea ya para ellos eres un delincuente. Si te agarran mal parado, te llevan sin decirte por qué. Así no se puede vivir», comentó una mujer que protestó este viernes.

Otros dicen que se llevan a jóvenes detenidos sin justificación y que luego piden dinero como dólares en efectivo, para liberarlos.  Indican que amedrentan a los niños y que se llevan cosas de valor durante sus requisas. 

José Félix Ribas es un lugar laberintico, donde los hogares se amontonan unos sobre otros y viven 120 mil personas. Otra banda, llamada Los Chicorrios, ha sostenido fuertes enfrentamientos desde principios de 2022 con miembros del grupo de Wilexis, con el objetivo de tomar el control, lo que ha causado zozobra y la aparición de efectivos del Estado. 

Un residente del sitio, que prefirió permanecer en el anonimato, narró que la protesta no se dio de forma espontánea, sino que fue organizada entre los grupos vecinales con la influencia de algunos integrantes de la banda de Wilexis. Por ello, los negocios cerraron antes de que comenzara la manifestación. 

«Hay toque de queda y hasta que ellos (los policías) no se vayan, no vamos a estar tranquilos. Ahora a las 6:00 de la tarde todo muere aquí en José Félix, las luces de la calle se apagan, da terror volver del trabajo después de las 7:00. Uno ve motos que suben y bajan, pero es la gente de la banda que está vigilando», comentó. 

Toque de queda

Habitantes de José Félix Ribas contaron a Efecto Cocuyo que la banda de «Wilexis» mantiene toque de queda para los comercios desde que la policía comenzó a ingresar en el lugar. El viernes 11 de febrero los negocios cerraron alrededor de las 4:00 p.m. y no se permitieron aglomeraciones en la calle o ventas ambulantes. El sábado siguiente, la orden fue cerrar a las 3:00 p.m. El domingo la actividad se limitó hasta la 4:00 p.m. nuevamente.

Comerciantes afirman estar cansados de tener que bajar las santamarías, pero señalan que prefieren obedecer, por miedo a que sus vidas corran peligro.

«Si abres pueden pasar dos cosas: o los malandros te cobran una multa impagable de miles de dólares, o te pegan un tiro si no tienes cómo pagarla. Y la verdad es que yo no quiero meterme en problemas, así que me voy temprano», comentó el dueño de un negocio, que quiso resguardar su identidad. 

La única zona que no cumple con el toque de queda es la número 3, donde el poder lo tiene un grupo delictivo independiente al de «Wilexis». Sin embargo, la avenida principal de José Félix Ribas, llena de pequeños locales, acata la orden en su totalidad. 

Semanas de zozobra 

De acuerdo con la organización Monitor de Víctimas, al menos 11 personas, 10 hombres y una mujer, resultaron muertas en un operativo implementado por miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) los días lunes 31 de enero, martes 1 y miércoles 2 de febrero, en las zonas 5, 6, 7 y 9 del barrio. 

Habitantes narran que sienten temor al enviar a los niños a clases presenciales y que intentan volver temprano a sus hogares desde inicios de año, por temor a las acciones de la banda de crimen organizado que gobierna el sector y, recientemente, los operativos. 

«Desde que mataron a un niño a golpes, por decirle a la policía donde estaban las casas de los malandros, uno prefiere mantener a los chamos encerrados. No sabes quién los puede confundir y agarrar. En todos los casos, los que salimos perdiendo somos nosotros», explicó un vecino, que prefirió no ser identificado.