Fuego arrasó con más de 50 hectáreas de El Ávila por falta de mantenimiento y capacidad de respuesta - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 19 MARZO, 2019 13:57

Fuego arrasó con más de 50 hectáreas de El Ávila por falta de mantenimiento y capacidad de respuesta

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

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Cuando el Instituto Nacional de Parques Nacionales (Inparques) recibió la alerta del incendio en el parque nacional El Ávila, el grupo de Bomberos Forestales estaba en labores de extinción de otro evento en Tazón, a 18 kilómetros de distancia. Para las 9:00 de la noche del 18 de marzo el incendio había consumido un total de 50 hectáreas según declaró el ministro para Relaciones Interiores Justicia y Paz, Néstor Reverol. Sin embargo, el fuego se extinguió a la 1:00 am del día siguiente.

Para la directora del sindicato de Inparques, Marlene Sifontes, la propagación del incendio estuvo motivada a la falta de respuesta inmediata y de mantenimiento en el cerro, que propició que las llamas se expandieran por la vegetación.

«Los bomberos de Inparques solo cuentan con dos vehículos. A las 6:00 pm cuando se recibe el reporte, ellos estaban en Tazón y no pudieron trasladarse inmediatamente al sector Galindo de El Ávila, donde se produjo el incendio. Cuando llegaron, ya estaba fuera de control», indicó la sindicalista.

El instituto es el encargado de la custodia de los parques nacionales en el país. En Distrito Capital y Miranda existen cuatro, del cual el más grande es la montaña de El Ávila, también conocido como Waraira Repano. Los bomberos de Inparques son el primer grupo de combate de incendio para el parque nacional ícono de Caracas. Si el evento sobrepasa la capacidad operativa del equipo bomberil, deben ser apoyados por otros grupos como Bomberos de Distrito Capital y Miranda, Protección Civil y voluntarios.

Capacidad de respuesta comprometida

Según Sifontes, para 2019 el equipo de bomberos forestales está mermado. No pudo especificar con cuántos funcionarios se cuenta actualmente en el grupo. Precisó que estos hombres además de ser «muy pocos», no cuentan con el equipamiento adecuado.

Además de la falta de vehículos, ella aseveró que desde hace tres años los bomberos no reciben una dotación. Una de las fallas más graves es el uso de botas plásticas. Ella explicó que este equipo no es el indicado para el combate de incendios, por lo que los funcionarios han quedado lesionados en otros hechos.

«Tampoco cuentan con la logística. En febrero un ciudadano donó alimentos a los bomberos porque se enteró de que en un evento algunos se descompensaron. Tenían 48 horas en combate y no habían comido», dijo Sifontes a Efecto Cocuyo.

Sin prevención

La sindicalista recordó que la mayoría de los incendios son provocados y no espontáneos. Relató que existen casos de senderistas que dejan basura combustible entre la vegetación o encienden fogatas.

Existen mecanismos de prevención que en Venezuela no se ejecutan. Uno de ellos es mantener los cortafuegos podados y la denuncia de los senderistas y de los guardaparques es que no se realiza.

«El sistema hídrico no está operativo. La semana pasada se compraron nuevos tubos para arreglar las tuberías contra incendios«, agregó Sifontes.

Ante las condiciones climáticas, las autoridades del país emiten una medida de protección para el parque nacional. En 2018 la orden del tribunal se publicó en febrero. Sifontes aseguró que a mediados de marzo de este año aún no se tenía.

«No es necesario que un tribunal firme la orden, Inparques tiene la potestad de emitir una providencia. Además de proteger al parque nacional esta medida también protege a los usuarios. ¿Qué pasa si hay turistas en El Ávila cuando se produce un incendio? ¿Cómo se evacúan a las personas?», expuso.

Este, martes 19 de marzo, el Ministerio para el Ecosocialismo prohibió las pernoctas y fogatas en los parques nacionales de Venezuela, luego del incendio ocurrido en la tarde del lunes en El Ávila que consumió más de 50 hectáreas del parque nacional.

Para Sifontes esta situación constituye un genocidio ambiental, dado que hay una «falta sistemática de mecanismos de protección para los parques nacionales del país».