Exclusión cultural: tres claves de una política de Estado, de la mano de Félix Allueva

LA HUMANIDAD · 4 DICIEMBRE, 2021 11:36

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Shari Avendaño | @shariavendano

Foto por Diario Tal Cual

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No solo la ciudadanía ha sido víctima de las políticas restrictivas. El pop rock venezolano también ha transitado las políticas de Estado que buscan imponer un pensamiento único y atacar las manifestaciones libres y contestatarias.

“Efectivamente el Estado venezolano en los últimos 20 años ha desarrollado una política de exclusión hacia el sector cultura, muy especialmente hacia el área pop rock». Así lo refleja Félix Allueva en su más reciente libro, Al acecho de una silenciosa exclusión, que se presentó el pasado viernes 3 de diciembre en la librería Alejandría.    

Allueva es productor de radio, organizador de eventos culturales, fundador del Festival Nuevas Bandas y autor de varios libros en los que documenta la historia del rock en Venezuela. Su última obra da cuenta de los mecanismos que ha implementado el chavismo para construir una expresión cultural uniforme.

A propósito del lanzamiento del libro, el diario Tal Cual le hizo una entrevista a su autor. A continuación, las claves de la exclusión del pop rock contestatario en la época del chavismo.  

Convivencia previa

Según relata Allueva, entre la década de los años 70 y 90 había convivencia entre representantes culturales que se identificaban con la izquierda o la derecha. A pesar de que Venezuela se encontraba en una democracia con injusticias y violaciones de derechos humanos, había Estado de derecho “donde los distintos niveles y conexión entre poderes generaban un equilibrio relativo que permitía que en el sector cultura hubiera cierto avance”.  

En la década de los 60 y parte de los 70, el rock era un género que no era bien visto por los gobiernos del momento, pero con el paso de los años pasó a formar parte de la cultura. “Lo denomino como la dicotomía; el rock puede ser contracultural, rebelde, pero a medida que pasa el tiempo se convierte en mercancía y parte del status quo”.

Autoritarios

El contenido es lo que ha hecho que ciertas canciones sean incómodas para quienes están en el poder, aunque no es algo exclusivo del rock venezolano.

“Eso se repite más adelante con agrupaciones como Desorden Público, que tenían la canción “Políticos Paralíticos”, un tema que fue censurado. Hay expresiones del rock con determinadas letras y posturas que a los gobernantes incomodan”, señaló Allueva.

El autor identifica varias fases de la faceta autoritaria del gobierno hacia la cultura. Primero hubo una “luna de miel” con el gobierno chavista, cuando se planteaba la unión de los distintos sectores; luego se empieza a ver con malos ojos a los artistas o agrupaciones que no comulgaban con el Gobierno y por último la etapa de exclusión. En el libro de detallas vasrios ejemplos de cómo se desarrolló esta exclusión.

Acríticos

El Estado buscó acercarse a los artistas y agrupaciones que militaban en la izquierda y el anarquismo, quienes se plegaron acríticamente en las propuestas del Gobierno y entraron en las instituciones, explicó Allueva. De esta manera surge el Frente de Bandas Rebeldes, organizaciones como Rockeros por la Paz, el GillmanFest, entre otros.

“Son organizaciones independientes, pero está la estructura del Estado, como determinados organismos vinculados a la cultura que solamente complacían determinadas líneas. Así que es una manera bien concreta de ver la exclusión en la gestión cultural basada en elementos políticos e ideológicos”.

A juicio de Allueva, el gobierno chavista se ha caracterizado por la imposición de un modelo populista autoritario que solo promueve artistas y manifestaciones acordes con su propuesta ideológica. Pero esto no solo sucede con el pop rock, sino también a la gaita, ciertas expresiones teatrales, el cine y la literatura.

Puede leer la entrevista completa aquí.

LA HUMANIDAD · 3 OCTUBRE, 2022

Exclusión cultural: tres claves de una política de Estado, de la mano de Félix Allueva

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano
Foto por Diario Tal Cual

No solo la ciudadanía ha sido víctima de las políticas restrictivas. El pop rock venezolano también ha transitado las políticas de Estado que buscan imponer un pensamiento único y atacar las manifestaciones libres y contestatarias.

“Efectivamente el Estado venezolano en los últimos 20 años ha desarrollado una política de exclusión hacia el sector cultura, muy especialmente hacia el área pop rock». Así lo refleja Félix Allueva en su más reciente libro, Al acecho de una silenciosa exclusión, que se presentó el pasado viernes 3 de diciembre en la librería Alejandría.    

Allueva es productor de radio, organizador de eventos culturales, fundador del Festival Nuevas Bandas y autor de varios libros en los que documenta la historia del rock en Venezuela. Su última obra da cuenta de los mecanismos que ha implementado el chavismo para construir una expresión cultural uniforme.

A propósito del lanzamiento del libro, el diario Tal Cual le hizo una entrevista a su autor. A continuación, las claves de la exclusión del pop rock contestatario en la época del chavismo.  

Convivencia previa

Según relata Allueva, entre la década de los años 70 y 90 había convivencia entre representantes culturales que se identificaban con la izquierda o la derecha. A pesar de que Venezuela se encontraba en una democracia con injusticias y violaciones de derechos humanos, había Estado de derecho “donde los distintos niveles y conexión entre poderes generaban un equilibrio relativo que permitía que en el sector cultura hubiera cierto avance”.  

En la década de los 60 y parte de los 70, el rock era un género que no era bien visto por los gobiernos del momento, pero con el paso de los años pasó a formar parte de la cultura. “Lo denomino como la dicotomía; el rock puede ser contracultural, rebelde, pero a medida que pasa el tiempo se convierte en mercancía y parte del status quo”.

Autoritarios

El contenido es lo que ha hecho que ciertas canciones sean incómodas para quienes están en el poder, aunque no es algo exclusivo del rock venezolano.

“Eso se repite más adelante con agrupaciones como Desorden Público, que tenían la canción “Políticos Paralíticos”, un tema que fue censurado. Hay expresiones del rock con determinadas letras y posturas que a los gobernantes incomodan”, señaló Allueva.

El autor identifica varias fases de la faceta autoritaria del gobierno hacia la cultura. Primero hubo una “luna de miel” con el gobierno chavista, cuando se planteaba la unión de los distintos sectores; luego se empieza a ver con malos ojos a los artistas o agrupaciones que no comulgaban con el Gobierno y por último la etapa de exclusión. En el libro de detallas vasrios ejemplos de cómo se desarrolló esta exclusión.

Acríticos

El Estado buscó acercarse a los artistas y agrupaciones que militaban en la izquierda y el anarquismo, quienes se plegaron acríticamente en las propuestas del Gobierno y entraron en las instituciones, explicó Allueva. De esta manera surge el Frente de Bandas Rebeldes, organizaciones como Rockeros por la Paz, el GillmanFest, entre otros.

“Son organizaciones independientes, pero está la estructura del Estado, como determinados organismos vinculados a la cultura que solamente complacían determinadas líneas. Así que es una manera bien concreta de ver la exclusión en la gestión cultural basada en elementos políticos e ideológicos”.

A juicio de Allueva, el gobierno chavista se ha caracterizado por la imposición de un modelo populista autoritario que solo promueve artistas y manifestaciones acordes con su propuesta ideológica. Pero esto no solo sucede con el pop rock, sino también a la gaita, ciertas expresiones teatrales, el cine y la literatura.

Puede leer la entrevista completa aquí.

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