Impacto del COVID-19 augura más hambre y malnutrición en América Latina y el Caribe

LA HUMANIDAD · 2 DICIEMBRE, 2020 13:39

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María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

Foto por Mairet Chourio | @mairetchourio

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Las desigualdades en la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe, y el impacto del COVID-19 en los indicadores de malnutrición, fueron el eje central del informe sobre el panorama regional 2020 presentado por cinco agencias de Naciones Unidas este miércoles 2 de diciembre.

En la región 47, 7 millones de personas viven con hambre (7, 4 % de la población) y más de 191 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria moderada o severa; esto previo a la pandemia. Además, una de cada tres personas no tiene acceso a alimentos nutritivos y suficientes.

El representante regional de la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, aseguró que desde que comenzó a elaborarse este informe en 2008 “nunca habíamos presentado un panorama tan adverso”.

De acuerdo a las proyecciones sobre el impacto de la pandemia, “podríamos estar retrocediendo a los números de la década de 1990, 30 años perdidos en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe”, expresó Berdegué. “Vamos a ver, lamentablemente, un fuerte aumento de las cifras de hambre y malnutrición“.

Planteó que según datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) “casi el 20 % de las familias de nuestra región manifiestan como una de sus principales preocupaciones la incapacidad de alimentarse adecuadamente todos los días”.

Crecimiento infantil y sobrepeso

El representante de la FAO indicó que el promedio de retraso de crecimiento infantil en los territorios altamente rezagados es de 27, 6 %. Se trata de poblaciones que presentan indicadores de malnutrición en niños menores de 5 años por sobre el promedio nacional de cada país.  Mientras que en los no rezagados es de 11, 9 %.

Además, en las poblaciones con estas características, el sobrepeso infantil es dos veces mayor.

Explicó que el retraso en el crecimiento infantil es “desproporcionadamente alto” en los territorios rurales, con niveles elevados de pobreza, bajos ingresos, baja escolaridad, un mayor grado de informalidad en el empleo, un menor acceso a servicios y una mayor proporción de población indígena y afrodescendiente.

La tendencia es que el sobrepeso infantil sea mayor en las zonas urbanas.

“Se espera que la pandemia aumente todas las formas de malnutrición infantil, incluido el retraso del crecimiento, las deficiencias de micronutrientes, el sobrepeso y la obesidad”, reiteró el director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS, Anselm Hennis.

Mujeres más afectadas

El director regional para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Miguel Barreto, recalcó que la inseguridad alimentaria afecta en mayor medida a las mujeres.

“La prevalencia de inseguridad alimentaria de moderada a grave fue de 32,4 % en mujeres y 25, 7 % en hombres. Entre los afectados hay casi 20 millones más de mujeres que hombres”, dijo.

Mencionó que de acuerdo a las más de 70.000 encuestas remotas que han realizado durante la pandemia, en los países donde tiene presencia el PMA, se pasó de 3, 4 millones de personas que padecían inseguridad alimentaria en marzo de este año a 17 millones de personas en agosto.

Invertir en zonas rurales

Los expertos destacaron la necesidad de priorizar los recursos a territorios vulnerables y rezagados, particularmente en las zonas rurales.

Berdegué recalcó la importancia del ” enfoque territorial en la lucha contra el hambre y la malnutrición en las niñas y los niños“.

La directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (Fida), Rossana Polastri, expuso la importancia de invertir en agricultura y destacó el rol fundamental de la agricultura familiar “para favorecer el acceso a una dieta saludable”.

Consideró que combatir la inseguridad alimentaria requiere intervenciones multidisciplinarias. Por otro lado, llamó a trabajar las masculinidades y no permitir que recaiga solo en las mujeres la responsabilidad de garantizar una alimentación adecuada en el hogar.

Lactancia materna

Las agencias coincidieron en la necesidad de promover la lactancia materna.

El director regional adjunto para América Latina y el Caribe de Unicef, Youssouf Abdel-Jelil, planteó que pese a los avances en la materia, “para el 2019 solo el 44 % de los niños y niñas menores de seis meses recibieron lactancia materna de forma exclusiva”.

Durante la presentación del Panorama 2020 de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, también destacaron la importancia de invertir en programas de protección social, incluyendo programas de alimentación escolar.

Lea el informe completo aquí