Asociación Civil Convite: Las pensiones cubren menos del 10% de la canasta básica

LA HUMANIDAD · 1 JULIO, 2021 09:10

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Alejandro Herrera | @aleherrera_28


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La Asociación Civil Convite (Convite A.C) presentó su más reciente informe sobre la perspectiva de envejecimiento poblacional en Venezuela, en el que destaca que -a pesar del aumento de la cobertura de las pensiones que cubre menos del 10 % del canasta básica- el desplome del salario mínimo al cual se encuentran vinculadas las remuneraciones otorgadas por el Estado, no logran compensar las necesidades ni proteger a a la población adulta mayor. 

El informe, que forma parte del proyecto de monitoreo del acceso a la salud que Convite A.C viene desarrollando desde hace cuatro años con la publicación de informes sobre la situación de derechos humanos, fue presentado por María Gabriela Ponce, socióloga egresada de la Universidad Católica Andrés Bello.

La investigación se centró en el análisis de población adulta desde los 60 años en adelante y en cómo la crisis económica y social ha afectado su calidad de vida. Se analizó, además, cómo el proceso inflacionario que vive el país desde 2017 ha ido mermando la capacidad adquisitiva del venezolano y encareciendo el costo de las necesidades básicas en la que la alimentación destaca como prioridad.

Ponce recordó que la Encovi reflejó que hasta el 2019 la pobreza general, considerada como aquella población que no cuenta con un ingreso per cápita adecuado para cubrir las necesidades básicas, aumentó 41,6 puntos porcentuales en relación a la registrada desde 2014. “Esto señala un aumento progresivo de la pobreza en el país”.

Porcentaje de población en situación de pobreza general y extrema. Población total y de 60 años y más. Método línea de pobreza 2014 – 2019/2020

La socióloga explicó que según los registros de índice de pobreza que se llevan en el país desde los años 60 y según los datos analizados por la sociedad civil, Venezuela se ubica como el país más pobre de la región latinoamericana.

Para 2015, se determinó un aumento exponencial de la pobreza extrema en la población de 60 años en adelante, esto debido al desplome de la economía que terminó afectando el valor de las pensiones que recibían los adultos mayores. Para 2014, el valor de la pensión cubría aproximadamente 80% de la canasta alimentaria, un año después, “sólo podía costear  47% de la misma, es decir, no se podía comprar ni la mitad de los alimentos necesarios para una vida sana”, resaltó la investigadora.

Hoy día, sostuvo, el valor de las pensiones cubre menos del 10% de la canasta alimentaria estimada por la Encovi.

Según los datos presentados, se apreció un ligero descenso de la pobreza extrema entre los años 2019 y 2020 en comparación a años anteriores, variable que se debe al aumento de ingresos por remesas y transferencias privadas desde el exterior.

Los pensionados y su situación

A pesar del aumento de la cobertura de las pensiones, el desplome del salario mínimo al cual se encuentran vinculadas las remuneraciones otorgadas por el Estado, enfatizó que no se logra compensar las necesidades ni proteger a los beneficiarios, debido a la hiperinflación que se vive actualmente en el país.

Ponce destaca que para 1999 el ingreso por salario mínimo cubría el valor de una canasta alimentaria.

“El Estado venezolano ha venido disminuyendo la capacidad adquisitiva de sus habitantes, en el caso de los adultos mayores de 60 años han sido excluidos del bono de alimentación a aquellas personas con beneficios por pensiones, relegando así de un ingreso necesario en medio de la compleja crisis económica que atraviesa la nación.

El bono de alimentación pasó de representar 26% del salario mínimo integral en el 2014, a 73% para el 2016, sin embargo, la población pensionada no goza de dicho beneficio.

Ingresos laborales y no laborales

En la actualidad, de acuerdo al registro de Encovi, alrededor de 40% del total de hogares en el país reside un adulto mayor de 60 años de edad, en estos, 62,2% de los ingresos procede de fuentes no laborales, entre estas destacan las pensiones y jubilaciones, los bonos del gobierno y las remesas y transferencias privadas.        

Según la investigación de Convite, poco más de 1 de cada 4 personas mayores de 60 años se encuentra incorporada al mercado laboral, conocidas como Personas Económicamente Activas (PEA), esto representa el 26,7% entre el 2019 y 2020. En su contraparte, 72,4% de la población señalada se encuentra en condición de Personas Económicamente Inactivas (PEI).

Condición de actividad de las personas mayores. 2014 y 2019-2020. Asociación Civil Convite.

Cabe aclarar, la PEA comprende a las personas que durante el período de referencia estaban trabajando (ocupados) o buscando activamente un trabajo (desempleados).

En el caso de la población de 60 años y más, a lo largo del período 2014 al 2020, se registra una tendencia al aumento de las mujeres en la participación del mercado laboral. Al mismo tiempo, no se encuentran evidencias de feminización de la pobreza en el caso venezolano, entre otras cosas que lo explican, es el empoderamiento de la mujer, sin embargo, la situación económica ha venido obligando a una reinserción laboral, comentó Ponce.

En materia de desempleo, las encuestas realizadas a la población mayor, arrojó que 29,9% se encuentran en la condición de desempleo desalentado, esto quiere decir, que, a pesar de no encontrarse ocupadas, no han realizado una gestión para buscar empleo debido a que consideran que sus posibilidades son muy limitadas.  

En el caso de las Personas Económicamente Inactivas (PEI), que involucra a jóvenes de 15 años y más, estudiantes, rentistas, amas de casa, incapacitados para trabajar, pensionados, jubilados y ayudantes o auxiliares que trabajan menos de 15 horas a la semana, la encuesta arrojó que de la población de 60 años o más, 41,2% se encuentra en desempleo desalentado. 

Carencia de servicios básicos

Dentro de la contribución porcentual de las dimensiones al índice de pobreza multidimensional en los hogares con personas de 60 años y más, se determinó que 51% de las deficiencias contribuyen a los servicios de estándar de vida, en el que se involucra el ingreso económico del hogar.

Seguido a esto, los servicios llevan 22% de totalidad del espectro analizado, en la encuesta se reportó que solo en  8,7% de los hogares, el servicio eléctrico nunca se interrumpe. A su vez, 1 de cada 4 hogares en el país cuenta con servicio de agua potable continuo.

En cuanto al empleo y la protección social, Ponce indicó que para 2014, el 66% de los hogares con personas con 60 años o más, carecían de pólizas de seguros, para el 2019, este índice aumentó al 97%.

La socióloga señaló que la Encovi reporta bajos registros de viviendas adjudicadas por la Gran Misión Vivienda Venezuela, en la encuesta sólo el 1,8% de los hogares con personas mayores declaran tener una vivienda otorgada por esta misión. Según el último reporte por parte de los entes oficiales, se informó sobre la construcción de 3 millones 500 mil viviendas desde el año 2014.

Ponce señala que, de haberse construido esta cantidad de viviendas, esto habría incidido de manera significativa en los indicadores analizados, cosa que finalmente no es captado en las estadísticas.

Contribución porcentual de las dimensiones al índice de pobreza multidimensional en los hogares con personas de 60 años y más. 2019/2020. Asociación Civil Convite