CPI retira los cargos contra el expresidente de Costa de Marfil Gbagbo

INTERNACIONALES · 15 ENERO, 2019 09:19

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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La Corte Penal Internacional (CPI) retiró, este martes 15 de enero, todos los cargos contra el expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo, detenido en La Haya desde 2011 por supuestos crímenes de lesa humanidad, y su exministro de Juventud, Charles Blé Goudé, y ordenó su puesta en libertad inmediata.

El panel de tres jueces decidió por mayoría declarar el sobreseimiento del caso por falta de fundamento en la acusación, una decisión que provocó gritos de alegría en la galería pública del tribunal, donde se concentraban los seguidores del exmandatario.

«La Fiscalía ha fallado a la hora de demostrar que existía un plan común para la comisión de crímenes contra civiles», dijo el juez presidente Cuno Tarfusser.

El magistrado añadió que la oficina de la fiscal tampoco pudo demostrar que los discursos públicos de los acusados durante la crisis postelectoral de Costa de Marfil, entre diciembre de 2010 y abril de 2011, constituyeran «una orden o una instigación» para cometer crímenes.

El juicio de Gbagbo y Blé Goudé comenzó en enero de 2016 con las pruebas y testigos de la Fiscalía y debería haber continuado este año con la presentación de las defensas, pero la retirada de los cargos hace innecesario continuar con el proceso legal, concluyó Tarfusser.

Los gritos de alegría de decenas de seguidores de Gbagbo en la galería pública provocó que el juez amenazara con desalojar la sala, aunque finalmente se continuó con la lectura de la decisión.

«Laurent Gbagbo siempre fue el presidente de todos los marfileños, su encarcelamiento fue una injusticia desde el principio», dijo a Efe Willy Bla, un marfileño que acudió desde París a La Haya para asistir al juicio.

Gbagbo y Blé Goudé estaban acusados de crímenes de lesa humanidad por la violencia postelectoral desatada en Costa de Marfil a finales de 2010, cuando tanto Gbagbo como el líder opositor y actual presidente, Alassane Ouattara, se declararon ganadores de las elecciones.

La Comisión Electoral dio como vencedor en un primer momento a Ouattara por un estrecho margen, pero el Consejo Constitucional del país anuló los resultados en varias provincias del norte, más favorables al entonces líder opositor, y proclamó vencedor a Gbagbo.

La crisis derivó en un conflicto armado que dejó unos 3.000 muertos y más de un millón de desplazados, y terminó con la detención de Gbagbo en abril de 2011 en su residencia de Abiyán, capital del país, por parte de los hombres de Ouattara, que recibieron el respaldo de la ONU y de fuerzas aéreas francesas.

Gbagbo ha sido el primer jefe de Estado juzgado por la CPI y su liberación supone el segundo revés en menos de un año para la Fiscalía de La Haya, que vio cómo en junio de 2018 una sala de apelaciones absolvía al exvicepresidente de la República Democrática del Congo, Jean-Pierre Bemba.

Rechazo a decisión

La decisión de la CPI recibió el rechazo de Amnistía Internacional y la Federación Internacional de los Derechos Humanos (Fidh) que consideraron como «otro paso hacia la impunidad».

A esta crítica se sumó la de la Liga Marfileña de Derechos Humanos (Lidho). Su presidente, Pierre Adjoumani Kouamé, aseguró que la decisión tomada por la Corte Penal Internacional (CPI) representa «una noticia desastrosa para las víctimas, abandonadas sin remedio posible».

Según las organizaciones firmantes del comunicado, la decisión de la CPI significa que «aquellos con una mayor responsabilidad por estos crímenes, entre los seguidores de Gbagbo y los seguidores de Ouattara, nunca serán castigados».

«Hacemos un llamado a la Oficina del Fiscal para que apele la decisión  y describa, una vez más, la responsabilidad penal de Laurent Gbagbo y Charles Blé Goudé», afirmó el representante de la Fidh ante la CPI, Amal Nassar.

«La CPI en su conjunto debe aprender de sus dificultades para condenar a los (antiguos) líderes políticos que tienen la mayor responsabilidad en la comisión de delitos y revisar adecuadamente sus políticas», añadió Nassar.

Con información y foto de EFE

INTERNACIONALES · 15 ENERO, 2019

CPI retira los cargos contra el expresidente de Costa de Marfil Gbagbo

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

La Corte Penal Internacional (CPI) retiró, este martes 15 de enero, todos los cargos contra el expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo, detenido en La Haya desde 2011 por supuestos crímenes de lesa humanidad, y su exministro de Juventud, Charles Blé Goudé, y ordenó su puesta en libertad inmediata.

El panel de tres jueces decidió por mayoría declarar el sobreseimiento del caso por falta de fundamento en la acusación, una decisión que provocó gritos de alegría en la galería pública del tribunal, donde se concentraban los seguidores del exmandatario.

«La Fiscalía ha fallado a la hora de demostrar que existía un plan común para la comisión de crímenes contra civiles», dijo el juez presidente Cuno Tarfusser.

El magistrado añadió que la oficina de la fiscal tampoco pudo demostrar que los discursos públicos de los acusados durante la crisis postelectoral de Costa de Marfil, entre diciembre de 2010 y abril de 2011, constituyeran «una orden o una instigación» para cometer crímenes.

El juicio de Gbagbo y Blé Goudé comenzó en enero de 2016 con las pruebas y testigos de la Fiscalía y debería haber continuado este año con la presentación de las defensas, pero la retirada de los cargos hace innecesario continuar con el proceso legal, concluyó Tarfusser.

Los gritos de alegría de decenas de seguidores de Gbagbo en la galería pública provocó que el juez amenazara con desalojar la sala, aunque finalmente se continuó con la lectura de la decisión.

«Laurent Gbagbo siempre fue el presidente de todos los marfileños, su encarcelamiento fue una injusticia desde el principio», dijo a Efe Willy Bla, un marfileño que acudió desde París a La Haya para asistir al juicio.

Gbagbo y Blé Goudé estaban acusados de crímenes de lesa humanidad por la violencia postelectoral desatada en Costa de Marfil a finales de 2010, cuando tanto Gbagbo como el líder opositor y actual presidente, Alassane Ouattara, se declararon ganadores de las elecciones.

La Comisión Electoral dio como vencedor en un primer momento a Ouattara por un estrecho margen, pero el Consejo Constitucional del país anuló los resultados en varias provincias del norte, más favorables al entonces líder opositor, y proclamó vencedor a Gbagbo.

La crisis derivó en un conflicto armado que dejó unos 3.000 muertos y más de un millón de desplazados, y terminó con la detención de Gbagbo en abril de 2011 en su residencia de Abiyán, capital del país, por parte de los hombres de Ouattara, que recibieron el respaldo de la ONU y de fuerzas aéreas francesas.

Gbagbo ha sido el primer jefe de Estado juzgado por la CPI y su liberación supone el segundo revés en menos de un año para la Fiscalía de La Haya, que vio cómo en junio de 2018 una sala de apelaciones absolvía al exvicepresidente de la República Democrática del Congo, Jean-Pierre Bemba.

Rechazo a decisión

La decisión de la CPI recibió el rechazo de Amnistía Internacional y la Federación Internacional de los Derechos Humanos (Fidh) que consideraron como «otro paso hacia la impunidad».

A esta crítica se sumó la de la Liga Marfileña de Derechos Humanos (Lidho). Su presidente, Pierre Adjoumani Kouamé, aseguró que la decisión tomada por la Corte Penal Internacional (CPI) representa «una noticia desastrosa para las víctimas, abandonadas sin remedio posible».

Según las organizaciones firmantes del comunicado, la decisión de la CPI significa que «aquellos con una mayor responsabilidad por estos crímenes, entre los seguidores de Gbagbo y los seguidores de Ouattara, nunca serán castigados».

«Hacemos un llamado a la Oficina del Fiscal para que apele la decisión  y describa, una vez más, la responsabilidad penal de Laurent Gbagbo y Charles Blé Goudé», afirmó el representante de la Fidh ante la CPI, Amal Nassar.

«La CPI en su conjunto debe aprender de sus dificultades para condenar a los (antiguos) líderes políticos que tienen la mayor responsabilidad en la comisión de delitos y revisar adecuadamente sus políticas», añadió Nassar.

Con información y foto de EFE

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