¿Por qué las entradas a los conciertos son más caras en Venezuela?

ECONOMÍA · 18 ABRIL, 2022 08:23

Ver más de

Margaret López


¿Cómo valoras esta información?

19
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
2
QUÉ CHIMBO

Primero suenan los nombres: Morat, Camila y Sin Bandera, Emmanuel, Fonseca, Rauw Alejandro, Kany García o Cristian Castro. Después se publican los precios de las entradas a los conciertos en el país y allí pareciera que comienza una batalla en las redes sociales por descifrar el negocio de traer a artistas internacionales y presentarlos en vivo.

La pregunta más repetida siempre es la misma ¿por qué las entradas son más caras en Venezuela? Pero ¿de verdad son más costosas que en otros países? ¿Qué cancelan los productores musicales? ¿Quiénes apoyan con los gastos de los conciertos? ¿Qué dicen los precios de las entradas de conciertos sobre la actual economía nacional?

“La gente dice por qué esta entrada es tan cara, pero no saca cuentas. Hay que pagar los pasajes, la puesta en escena, el venue (la locación), el hotel y todo eso va sumando. No es tan fácil y también hay que pagar los impuestos” detalló José Luis Ventura, fundador de Ventura Producciones y productor musical con más de 25 años en el negocio del entretenimiento, en una entrevista para Efecto Cocuyo.

La lista de costos detrás de los conciertos es más larga. En el presupuesto también hay que incluir lo más importante: la presentación que cobran los artistas en dólares.

Eso sin hablar del Impuesto sobre la Renta (Islr) que grava con 3 4% del contrato con la artista, 16 % del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los impuestos municipales y los derechos de autor que se le pagan a Sacven (Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela). Hay que sumar también el pago a los bomberos, a protección civil y a una ambulancia para que hagan presencia en los conciertos como lo exige la ley.

“Se suele pensar que uno monta un concierto y se hace millonario. Cuando en realidad es como una rueda. Se hace un concierto, se amortiza y se piensa en el próximo. Es mentira que todos los shows se llenan y que todos agotan las entradas en 2, 3 o 4 horas, porque eso sucede en otro tipo de economías” explicó José Gregorio Atienza, productor musical y director de Eventos Globales, en entrevista con Efecto Cocuyo.

Pocas empresas, pocos patrocinantes  

Quienes hicieron las colas en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco (Ccct) para los conciertos de Morat llevaron el importe completo de su ticket. La opción de financiar la compra de las entradas a los conciertos con una tarjeta de crédito o de ganarse un descuento gracias a ser cliente de una empresa de telecomunicaciones como ocurre en Buenos Aires, Lima o Medellín fueron beneficios ausentes en esta vuelta de artistas internacionales al país.

En los carteles de esta nueva ola de conciertos que traen a Kany García, Piso 21 o Fonseca al país también se ven poquísimos logos de empresas. Esto habla de la falta de patrocinantes que compartan la inversión con los productores musicales para montar el espectáculo.

La agenda de conciertos en mayo está repleta | Foto: Captura de pantalla

Copa Airlines y Avior Airlines aparecen en algunos carteles. Al igual que un par de empresas de alimentos y dos emisoras de radio que pertenecen al mismo circuito radial. Apenas ahora es que comienzan a verse los logos del Banco de Venezuela y de Bancamiga como parte de los conciertos.  

“A Emmanuel lo van a acompañar 38 personas y tenemos que traer también 600 kilos de carga para el show. Tenemos que alquilar un avión privado, porque no hay vuelo directo. Eso cuesta dinero y lo hacemos, porque si se lo pones difícil al artista prefiere decirte que no” detalló Atienza, sobre el concierto del cantante mexicano que se presentará en el Teatro Teresa Carreño durante el próximo 4 de junio.

En Ventura Producciones mantienen buenas relaciones con una multinacional de telecomunicaciones, una empresa licorera y otra cigarrera, pero eso no siempre ayuda para sumarlos a las nuevas presentaciones. Lejos está Venezuela de contar con los patrocinios que hicieron posibles grandes conciertos masivos como la llamada “Experiencia Roja” en los años 1997 y 1998, cuyos costos totales fueron cubiertos en 80% por la marca Coca Cola.

“Los patrocinantes son un punto difícil, porque tampoco tenemos tantas empresas. Para que se reactive todo como en las grandes ciudades del mundo hay que tener un engranaje total. Las empresas que te apoyan y los sitios en donde se puedan hacer conciertos y que estén hechos para eso” explicó Ventura.

Ni vuelos directos, ni grandes aforos  

La falta de vuelos directos desde los Estados Unidos, Colombia o Perú también pesa en el presupuesto. Estos vuelos pudieran ayudar a que Venezuela vuelva a formar parte de las giras de los artistas internacionales y servirían también para abaratar los costos de los conciertos.

Sin embargo, si se comparan las entradas a los conciertos con otras locaciones en América Latina se encuentra que la mayor diferencia de precios está en el top de las entradas más exclusivas.

Ver a Servando y Florentino desde más cerca en Chile solo costaba 126 dólares, mientras que en Caracas esta entrada alcanzaba los 270 dólares. Igual pasa con el show de Camila y Sin Bandera con una entrada de 500 dólares, que incluye atención personalizada de camareros y puestos de estacionamiento exclusivos.

Entradas a los conciertos

Las entradas más costosas “sorpresivamente son las primeras que se venden siempre” apunta Ventura y eso parece ocurrir en Caracas y también en otras capitales del mundo. Al final, la asistencia a un concierto se mueve por la motivación y el poder adquisitivo de los fanáticos de ese determinado artista. El pago de la entrada le apuesta a la exclusividad, a la posibilidad de verlos más cerca o de tener un encuentro cercano por algunos minutos.

“Hay gente que dice ‘me sale más barato ver a Madonna’, pero quiénes están en la posibilidad de comprar un ticket de avión y pagar el hotel. La mayoría de la gente en el país no tiene Visa (estadounidense), ni la capacidad económica. Nosotros no vendemos productos de primera necesidad. Solo trabajamos para traer un show internacional y lo hacemos con el talón de Aquiles de no tener venues (locaciones) grandes como en otros países” argumentó Atienza.

El aforo máximo permitido en las locaciones es otra de las dificultades que también elevan el precio de las entradas a los conciertos. El estacionamiento del Ccct puede albergar hasta 5.300 personas, pero eso apenas es un tercio de lo que ofrecen locaciones como el Movistar Arena en Bogotá o en Santiago de Chile que se mueven entre las 14.000 y 16.000 personas.

Los fanáticos venezolanos ahora cuentan con la posibilidad de ver a sus artistas favoritos directo en el país, pero en el precio de las entradas está incluida una parte de las dificultades de una economía que pasó ocho años en caída y otros cuatro años sumida en la hiperinflación. Al igual que pasó en otros sectores, tal parece, los precios de los conciertos bajarán en la medida que la economía logre desatar sus nudos y volver a crecer. 

Foto principal: UepaTickets.com