Bancos reducen agencias, personal y pierden patrimonio #SinCréditos - Efecto Cocuyo

ECONOMÍA · 3 JULIO, 2019 14:54

Bancos reducen agencias, personal y pierden patrimonio #SinCréditos

Texto por Alessandro Di Stasio | @Adistasiob

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La crisis económica no deja exento a nadie. Los bancos y las instituciones financieras también resultan impactados por la recesión, la devaluación y la inflación que vive el país en los últimos cinco años. Y así lo demuestran las cifras: sufren reducciones en el número de empleados, en la cartera de créditos, en el patrimonio y hasta en las agencias.

La economía venezolana comenzó a contraerse desde 2013, según el Banco Central de Venezuela (BCV). Desde ese período, entre el tercer trimestre de ese año y el tercer trimestre de 2018, la producción nacional cayó 53,4%. Es decir, en ese lapso el país perdió más de la mitad de su capacidad productiva.

Y entre los tres sectores más impactados está, precisamente, el financiero. La data del BCV revela que la actividad de las instituciones financieras y seguros se redujo 78,65%. Solo es superado por la contracción en la construcción (94,75%) y el comercio (79,45%).

En medio de un escenario de hiperinflación, una política monetaria restrictiva del crédito y una economía en recesión, el sistema bancario salió agravado.

Y los primeros afectados son los trabajadores. De acuerdo con información publicada por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban), la banca nacional pasó de tener 83.570 empleados en diciembre de 2013 a apenas 55.293 en diciembre de 2018; una reducción de 34% en la nómina.

Simultáneamente, el número de oficinas registró un pequeño bajón: de 3.649 agencias a 3.333 en ese mismo lapso. La razón, dijeron fuentes, radica en la caída del poder de compra de los salarios y la emigración de venezolanos.

«La mayoría de los bancos, hoy por hoy, no son rentables», asegura José Miguel Farías, director de finanzas de Rendivalores. Alega que, incluso, la mayoría de las instituciones bancarias han tenido dificultades en los últimos meses para cumplir con los índices de adecuación patrimonial exigidos por la Sudeban.

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Según Farías, la principal consecuencia de esa situación es que se deben inyectar a la banca importantes sumas de dinero para cumplir con los requisitos gubernamentales. De no hacerlo, se corre el riesgo de ser intervenidos.

«Si seguimos bajo el esquema restrictivo actual, lo más probable es que los bancos sigan
reduciendo costos -vía cierre técnico de agencias y reducción de nómina- para poder alargar su operatividad en el país», explicó el analista financiero a Efecto Cocuyo.

Patrimonio por el suelo

Otra importante arista se vislumbra de las estadísticas reportadas por la Sudeban. Para diciembre pasado, el patrimonio de la banca nacional era de apenas 956.666.843.069 bolívares soberanos. Dicha cifra, si se toma en cuenta la tasa oficial (Bs.S 638.18) de ese momento, representa 1.499 millones de dólares.

Por el contrario, al compararlo con el tipo de cambio paralelo de ese mes (Bs.S 781.91), el patrimonio de todos los bancos de Venezuela era de $1.223 millones.

Son montos muy inferiores a los registrados hace solo cinco años, cuando el patrimonio total de la banca se ubicaba en $1.886 millones, según la tasa paralela, o $19.190 millones, de acuerdo con la tasa oficial.

«Si la buena salud de los bancos se resiente, la función que realizan como intermediarios financieros también lo hace y todo el funcionamiento de la economía lo acusa», explica Farías. En el contexto actual, precisa que se dificulta la resolución de la crisis económica «sin instituciones financieras que puedan ofrecer créditos que le permitan a las industrias y comercios cumplir con sus actividades».

Bancos sin créditos

Las estimaciones de la consultora Ecoanalítica revelan que los créditos en el país se redujeron al menos 80%, en términos reales, solo durante el último año. Ello en gran medida por el alto encaje legal que mantiene el BCV sobre la banca nacional, que los obliga a congelar la mayoría de sus fondos en cuentas del ente gubernamental.

Las restricciones oficiales y la hiperinflación contribuyeron a disminuir la disponibilidad de préstamos de la banca. En diciembre de 2013, la cartera de créditos representó 640.142.515.116 bolívares fuertes. Ese monto, según la tasa paralela (Bs.F 64.10), equivalía a $9.986 millones y, al valor oficial (Bs.F 6.30), $101.609 millones.

Cinco años después, en diciembre de 2018, se ubicó en 450.862.671.779 bolívares soberanos. Dicha cifra arroja, según el tipo de cambio no oficial (Bs.S 781,91), un monto de solo $576.6 millones. Mientras que, de acuerdo con el valor oficial (Bs.S 638,18), representa $706.4 millones.

El bajón se refleja en la restricción del crédito. Muchas tarjetas, incluso, son incapaces de cancelar montos de los servicios suscritos a ellas, lo cual las inutiliza.

Valor rezagado frente a la región

El valor patrimonial de los bancos venezolanos es menor que el de las entidades de los demás países del continente. Ya sea por concepto de propiedades o hasta por su capitalización en los mercados. En algunos casos, una sola institución financiera en el extranjero tiene un mayor coste que toda la banca nacional.

La capitalización de todas las entidades bancarias que cotizan en la Bolsa de Valores de Caracas (Banco Mercantil, Banco Provincial, Banco de Venezuela, Banco Occidental de Descuento, Bancaribe y Banco Nacional de Crédito), no alcanza ni siquiera los $2.000 millones, dijo Farías basado en la data de Rendivalores.

Mientras que, a manera de comparación, el Banco de Bogotá tiene una capitalización
de mercado aproximada de $6.925 millones y el Banco de Crédito del Perú una de $13.265 millones. «El valor de los bancos, sin duda, ha caído enormemente», recalca el analista.

¿Rumbo a una crisis bancaria?

La inflación, la devaluación, la inestabilidad macroeconómica y la agresiva política de encaje legal ha acelerado y aumentado los riesgos operacionales del sistema financiero en los últimos años, a juicio de Farías. Y la combinación de esos factores, advierte, pudiera generar episodios de crisis bancarias.

Una de las características principales de estos períodos radica siempre en el pánico generalizado por los problemas de liquidez de la banca. Los resultados también son conocidos: las instituciones más vulnerables se debilitan, cierran o son absorbidas por organismos del Estado.

«Resulta difícil pensar que si no hay una flexibilización que permita a los bancos tomar aire, se pueda evitar que esta situación termine en una crisis bancaria», resalta Farías sobre los problemas operacionales de los bancos venezolanos.

Además destaca que, si bien es cierto que hay instituciones bancarias con una posición patrimonial fuerte, y que les ha permitido sobrellevar la recesión, «la posibilidad de una crisis, está latente».

Foto principal: Mairet Chourio