Polémica en Tokio 2020 por el debut de la primera atleta transgénero

DEPORTES · 26 JULIO, 2021 16:53

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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Los Juegos Olímpicos de Tokio, de por sí ya históricos debido a los intríngulis de su realización en medio de una pandemia, sentará otro hito en próximas horas cuando por primera vez en la historia de esta competencia participe una mujer transgénero, situación que a la vez ha abierto una serie de cuestionamientos y discusiones de tipo éticos, raciales y más.

Se trata de la neozelandesa Laurel Hubbard, competidora de la modalidad de halterofilia +87 kg., quien a los 43 años de edad debuta en unos JJ. OO., luego de que el Comité Olímpico Internacional (COI) cambiara sus reglas en 2015 permitiendo a los atletas transgénero competir como mujeres si sus niveles de testosterona —la hormona que aumenta la masa muscular— están por debajo de cierto umbral de los 12 nanomoles por litro durante al menos 12 meses antes de la competición

Anteriormente, ella había competido en eventos masculinos antes de declararse transgénero en 2013, a los 35 años, cuando completó su conversión de Gavin a Laurel tras terminar un complejo proceso hormonal.

La decisión ha causado controversia: mientras sus críticos aseguran que tiene una ventaja que puede resultar injusta para las otras competidoras, hay quienes la respaldan abogando por una mayor inclusión en los Juegos.

El mes pasado, la levantadora de pesas belga Anna Vanbellinghen, que competirá en la misma categoría, dijo que si Hubbard se presenta en Tokio sería injusto, catalogando el hecho como una “broma de mal gusto”.

En la misma línea se muestra Constantino Iglesias, presidente de la federación española, consultado por Marca: “Sinceramente, no me parece nada justo. Hay que aceptar las normas del COI, pero es un tema que no está resuelto y que debe estudiarse en el futuro.

El año pasado, los científicos Emma Hilton y Tommy Lundberg descubrieron que la ventaja de rendimiento masculino en el levantamiento de pesas era del 30% en comparación con las mujeres. Su investigación [Transgender Women in the Female Category of Sport: Perspectives on Testosterone Suppression and Performance Advantage] indicó que, incluso cuando las mujeres transgénero suprimieron la testosterona durante 12 meses, la pérdida de masa corporal magra, área muscular y fuerza, fue de apenas alrededor del 5%, según una investigación de El País, de España.

Ya conoce el podio

La oceánica Laurel Hubbard competirá el próximo 2 de agosto en la categoría de mayor peso de halterofilia y es aspirante a conseguir, incluso la medalla de oro. De hecho, durante los Mundiales de la especialidad en 2017 obtuvo dos platas y repitió en los Juegos de la Commonwealth en el 2019.

Ella no ha dado ninguna entrevista desde el año 2017 y se mantiene protegida de la exposición pública por la Federación Neozelandesa de Halterofilia.

“Tiene ciertas ventajas”, asegura Joanna Harper, investigadora de la Universidad de Loughborough que ha llevado a cabo varios estudios sobre los deportistas transgénero. “En general, las mujeres transgénero son más altas, más grandes y más fuertes, incluso con terapia hormonal”, dijo en una entrevista a la cadena de televisión británica Sky. “Todo esto son ventajas en muchos deportes, incluida la halterofilia”, apuntaba.

Otra polémica

A muchos especialistas le causa curiosidad este teme y recuerdan la situación vivida por la corredora sudafricana Caster Semenya, relegada de los 5.000 metros del atletismo, distancia a la que optaba por no poder correr en los 800 por la normativa sobre la testosterona y quien se perdió los JJ. OO. de Tokio al no querer tomar fármacos para reducir la hormona de su cuerpo.

Desde 2019, World Athletics impone una polémica normativa que obliga a las atletas a mantener sus niveles de testosterona por debajo de los 5 nanomoles por litro durante un periodo continuado de al menos seis meses si quieren competir en pruebas de entre 400 metros y una milla (unos 1.600 metros).

Semenya, nacida mujer, probablemente internacionalmente el caso más conocido de una atleta con hiperandrogenismo, produce de manera natural una cantidad de testosterona superior a esos niveles.

Por este motivo, la sudafricana mantiene desde hace tres años una dura pugna legal con World Athletics, organización a la que acusa de imponer unas reglas discriminatorias, antiéticas por obligar a personas sanas a tomar medicación y que violan los derechos humanos.

 

Con información de BBC, El País, Marca y otras agencias