Rosa Rodríguez: perseverancia a toda prueba

DEPORTES · 31 JULIO, 2021 08:00

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Andrea Herrera y Cándido Pérez

Foto por Cortesía

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Madrid. Si algo caracteriza a Rosa Andreína Rodríguez es la calma, la discreción y literalmente, la dulzura de su carácter. Pocos intuyen que debajo de las formas suaves y educadas de esta portugueseña de 35 años, hay una personalidad fuerte, emprendedora, perseverante, valiente y de una fortaleza física capaz de enviar un martillo a más de 73 metros de distancia en el campo de atletismo.

Esta atleta, que este domingo 1º de agosto vestirá los colores de Venezuela en el Estadio Olímpico de Tokio, en la prueba clasificatoria del lanzamiento de martillo de los Juegos Olímpicos de la pandemia, fue la primera mujer venezolana en obtener una medalla de oro en la edición canadiense de los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015 y fue la primera en clasificar a una final olímpica de atletismo en Río 2016.

Rosa consigue su plaza en la competencia de Tokio, al ganar con registro de 73.60 m los Clasificatorios de la Copa de Atletismo de Eslovenia, que se desarrollaron en la ciudad de Ptuj en mayo de este año.

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“Ya tengo un año y cinco meses consecutivos en la ciudad de Brezice en Eslovenia – dijo Rosa a Efecto Cocuyo– llegué en febrero de 2020 después de pasar el 2019 en mi casa, entrenando en Barquisimeto. Recibimos un dinero del Comité Olímpico y lo dedicamos a prepararnos y competir para buscar la marca para Tokio (habla incluyendo a su amiga y compañera de entrenamiento, la balista Ahymara Espinoza). Nos alcanzaba para el pasaje y unos tres meses de mantenimiento y nos vinimos sin dudarlo, nuestro entrenador, Vladimir Kevo, nos esperaba con un buen circuito de competencias para la primavera y si podíamos lo extenderíamos hasta el verano”.

Poco tiempo después de iniciar los entrenamientos, se declaró la pandemia y las medidas de confinamiento hicieron difícil la movilización al estadio y las competencias. Durante más de dos meses hicieron trabajo de gimnasio y algunas prácticas con los implementos, de baja intensidad por las restricciones, hasta que se flexibilizaron las medidas de bioseguridad y los polideportivos abrieron sus puertas.

“En 2020 competí poco, solo asistí a dos competencias importantes dentro de Eslovenia, el Memorial Iztok Ciglaric en Maribor en junio, donde alcancé los 68,52 metros y en julio, el Memorial Matica Sustercica en la capital, Liubliana donde lancé 67,94. Cuando se nos agotaron los fondos, Kevo nos ofreció ayudarnos a mantenernos para cumplir con algunas competencias si decidíamos quedarnos hasta que se volviera a abrir el periodo de clasificación a Tokio. Tomamos esa oportunidad, sin embargo, Ahymara hizo varias competencias más y regresó a Venezuela por problemas familiares al final de verano. Yo me mantuve entrenando y participando en competencias, una en África y otras en esta área de los Balcanes. Entre mayo y junio asistí a una docena de competencias, incluyendo el Meeting de Madrid, fue una buena oportunidad para foguearme de cara a este viaje que representa mi tercera participación en unos Juegos Olímpicos, desde Londres en 2012”, aseveró la atleta.

Una guerrera del atletismo

Su lucha por recursos

Para Rosa, independientemente del resultado de su presentación el domingo en Tokio, el futuro pasa por regresar a Venezuela a enfrentar uno de los graves problemas de nuestro país, sacar un pasaporte nuevo y buscar recursos para seguir entrenando y hacer la marca que la lleve en julio de 2022 al Campeonato Mundial de Oregón, en los Estados Unidos, 72,50 metros.

París 2024 es materia que Rosa Rodríguez se planteará, de acuerdo con su evolución en el año que resta para el Mundial. Si le fuese posible asistir a otros Juegos Olímpicos con 38 años cumplidos, quisiera poder entrenar en Europa, donde la tranquilidad y la posibilidad de competir con mucha frecuencia hacen posible mejores resultados.

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En sus presentaciones olímpicas, Rosa lanzó el martillo a 67,34 metros en la prueba clasificatoria de Londres 2012. En Río 2016, consiguió el pase a la final con un lanzamiento de 72,41 metros, en tanto lanzó 69,26 m en la final para ocupar la décima plaza de la prueba de Lanzamiento de Martillo.

Desde 2001, Rosa Andreína Rodríguez Pargas representa a Venezuela en competencias internacionales. En su etapa juvenil también fue competidora en lanzamiento de disco y de bala. Ha competido en cinco Campeonatos Mundiales desde su etapa juvenil, ha sido Campeona Suramericana, Panamericana e Iberoamericana. En los cinco ciclos olímpicos que tiene dedicada al atletismo, ha competidos Juegos Bolivarianos, Centroamericanos, Panamericanos y olímpicos. Como todos, ha tenido frustraciones y fracasos, pero siempre ha sabido superarlos con tenacidad y la vista puesta en un futuro, que siempre aspira a que sea mejor.

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