"En todo el bulevar de Catia pareciera que hay flexibilización", dice vecina

CORONAVIRUS · 26 JUNIO, 2020 16:26

“En todo el bulevar de Catia pareciera que hay flexibilización de la cuarentena”, dice vecina

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

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Las medidas de distanciamiento social para prevenir el contagio del nuevo coronavirus no son tomadas en cuenta en algunos negocios de Catia, al oeste de Caracas. En el bulevar no se aplica completamente la llamada radicalización del confinamiento.

“En todo el bulevar de Catia pareciera que hay flexibilización de la cuarentena”, alega Yelitza Tovar, residente del sector Los Magallanes.

Tovar, quien salió este viernes 26 de junio a comprar alimentos, señala vio muchas personas en las calles, algunas sin la debida protección biosanitaria. “Había tanta gente en el bulevar como en un día normal, muchos sin tapabocas. También vi policías pero solo estaban pendiente de mandar a cerrar los negocios”, expresó.

De 7:00 a. m. a 12 p. m. Ese es el horario en el que trabajan los negocios de venta de productos básicos en la parroquia Sucre, tras la cuarentena radical que inició el 22 de junio después de los incrementos de casos de coronavirus en el país.

José Ladera, residente del sector Lomas de Urdaneta, fue este viernes al bulevar de Catia a comprar algunos productos alimenticios que faltaban en su casa. “Bajé a las 9:00 a. m. porque sé que cierran a las 12 del mediodía y en muchos locales se forman colas porque se consigue la comida más barata”.

Aunque la mañana de este viernes vio a mucha gente en el bulevar, dice que los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y de la Guardia Nacional (GN) se encuentran desplegados por el bulevar para tratar de que las personas cumplan con las medidas preventivas para detener la expansión del COVID-19.

“Yo hacía la cola a las 11:00 am en una carnicería y un policía le dijo al dueño que a las 12:00 pm debía cerrar el negocio”, comenta Ladera.

Vienen de otros lados a comprar

No solo los residentes de la parroquia Sucre van a comprar alimentos a los comercios, Tovar explica que cuando va a abastecerse siempre ve a personas que vienen de otras zonas de la ciudad a comprar porque en Catia “todo es más barato”.

“Una señora me dijo que venía desde El Paraíso a comprar, porque aquí se consigue de todo y a mejor precio; yo la entiendo porque en otras partes de Caracas es bien caro todo”, asegura Tovar.

La mujer indica que en algunos establecimientos se cumplen las medidas del distanciamiento social, pero que en algunos negocios había vendedores que no usaban la mascarilla.

Sin usar tapabocas

Tras el confinamiento, Juan Peraza montó un pequeño negocio de helados caseros en su casa; este ciudadano debe ir a comprar frutas todos los días al mercado de Catia, y esta semana de radicalización de la cuarentena no fue la excepción.

“Me he fijado que todos los negocios están abierto, son pocos los locales cerrados, solo los de ropa, pero hay unos que son de ropa y ahora venden harina, café y cloro”, dice.

Peraza señala que la mayoría de los negocios de la calle Colombia, paralela al mercado de Catia, han abierto pese a la radicalización del confinamiento.

Yo acabo de tener un encontronazo con una persona que vende en un local y le dije ‘pana ponte el tapaboca’, se molestó y no se lo puso; el encargado lo obligó a hacerlo”.

Servicios básicos

Yadira Torres, vecina de Lomas de Urdaneta, explica que en su edificio se han vuelto recurrente las fallas en la distribución de agua potable por tuberías desde que hubo la falla en el sistema Tuy.

“Antes acá llegaba semanalmente ahora podemos durar hasta 15 días sin agua, en estos días tuvo que venir una cisterna para poder abastecernos”, asegura.

Maribel Sánchez, vecina del sector El Amparo, denuncia que este viernes es que le llegó el agua después de pasar casi dos meses sin el servicio por tuberías. “Yo tuve que pagar semanalmente para que me pudieran llenar mis pipotes”, explica.

El mal funcionamiento del internet afecta a Yordan Guttierrez, un estratega de redes sociales que vive en Propatria y debe hacer teletrabajo. “Pésimo el servicio muchas veces tengo que recurrir a los datos de mi teléfono para poder trabajar”.

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