Alemania: Semana Santa en confinamiento estricto

CORONAVIRUS · 23 MARZO, 2021 16:33

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Deutsche Welle


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 El confinamiento en Alemania se prolongará otras cuatro semanas, es decir, hasta el 18 de abril. Así lo decidieron la canciller Angela Merkel y los jefes de los 16 estados federados.

La temporada es especial, pues incluye también las vacaciones de Semana Santa a principios de abril. Además del significado religioso que esta tiene para los cristianos, la Semana Santa se aprovecha normalmente para viajar y visitar a la familia en Alemania. Pero ahora esto se tendrá que cancelar en gran medida.

En ciertos momentos, las negociaciones entre las autoridades del país amenazaban con fracasar. Habría sido la primera vez que el comité de toma de decisiones frente al coronavirus no llegaran a un acuerdo. Algunos líderes regionales habían empezado las conversaciones con propuestas de flexibilización.

Sin embargo, tras 12 horas de negociaciones, Merkel se impuso con su línea dura e incluso consiguió el consentimiento de los estados para un nuevo endurecimiento de las medidas.

“Lockdown” estricto, en lugar de vacaciones

En la fase previa a la reunión, se discutió intensamente sobre los viajes que podrían permitirse durante las vacaciones de Semana Santa. Especialmente tres estados federados costeros habían defendido el concepto de “vacaciones de escaso contacto”.

Así, las pernoctaciones en apartamentos o en casas móviles deberían estar permitidas al menos en el propio estado. Esto debido a que los alojamientos turísticos normales en los hoteles de Alemania siguen estando prohibidos. Sin embargo, por ejemplo, actualmente es posible viajar a Mallorca, la isla favorita de los alemanes.

Pero Merkel se mostró en contra. Los expertos lo habían desaconsejado, además, sería una señal incorrecta. Tampoco se mostraba entusiasmada con los viajes a Mallorca, pero afirmó que estos no podían servir de argumento para justificar pasos errados en el interior Alemania. Tras esta discusión, se interrumpió la reunión y se realizaron nuevas consultas en pequeños grupos. Después de seis horas, la reunión continuó.

Ahora habrá lo que probablemente sea el confinamiento más severo hasta la fecha, el denominado “descanso de Semana Santa”. En primer lugar, se introducirán dos días festivos adicionales. En segundo lugar, se aplicarán las prohibiciones de reunión en público y las rígidas restricciones de contacto durante el periodo ampliado de Semana Santa, del 1 al 5 de abril.

Solo los negocios de alimentos podrán abrir el día 3 y los servicios religiosos se podrán celebrar únicamente en formato digital. Con ello se pretende superar, en cierta medida, la tercera ola de COVID-19 que se está produciendo, según Merkel.

En la tercera ola

La tasa de infección en Alemania está empeorando rápidamente: al igual que en muchos otros países de Europa, se está formando una tercera ola pandémica. Recientemente, se ha infectado con el SARS-CoV-2 casi un 60% más de personas que hace dos semanas.

La incidencia semanal supera los 100 por cien mil habitantes, frente a los 68 de hace dos semanas. Una tasa de vacunación demasiado baja no ha podido evitar hasta ahora la nueva oleada. La tasa (de primera vacunación) se sitúa en torno al nueve por ciento y, por lo tanto, solo se ubica en el medio en una comparación internacional.

Merkel también se refirió al aumento de las mutaciones más peligrosas, que ha llevado a “una situación muy grave”. La canciller no informó hasta qué punto las recientemente permitidas autopruebas rápidas arrojan luz sobre la oscuridad.

Otro indicador también ha empeorado: el número de pacientes de COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos (UCI) está empezando a aumentar de nuevo, después de que las cifras se redujeran drásticamente en enero y se estancaran en febrero.

En la actualidad hay más de 3.000 camas UCI ocupadas en todo el país, algo similar a la primera oleada de la primavera de 2020. El llamado índice R está de nuevo en un rango crítico por encima de 1, lo que indica que cada infectado contagia a más de una persona, y apunta a un crecimiento exponencial.

Estado de ánimo cada vez más crítico

Las primeras medidas restrictivas debido al coronavirus se aplicaron hace un año: tanto estas como las normas para los próximos meses encontraron un amplio apoyo.

Pero desde hace algunas semanas, el escepticismo sobre la estrategia política de protección está creciendo. Muchos alemanes se han cansado de la pandemia. Las protestas callejeras contra la políticas frente al coronavirus, que se habían calmado entretanto, han vuelto a aumentar, llegando incluso a producirse recientemente violentos enfrentamientos con la Policía.

En un nuevo sondeo del instituto internacional de encuestas británico YouGov, encargado por la agencia de noticias dpa, un tercio se pronunció a favor de medidas más duras. El 23 por ciento estaba a favor de no cambiar nada, mientras que el 22 por ciento estaba a favor de flexibilizarlas. Un 15 por ciento está a favor de poner fin a todas las restricciones.

YouGov también midió un cambio en el estado de ánimo. Desde comienzos de año, más personas califican la gestión de la crisis de forma más negativa que positiva.

“Freno de emergencia”

En la reunión anterior, a principios de marzo, Merkel y los jefes de los gobiernos regionales habían acordado el llamado “freno de emergencia”. Si las cifras de infección aumentan, deben interrumpirse las flexibilizaciones y volver a aplicar estrictas restricciones de contacto. Esto debía aplicarse por igual en los estados federados, los distritos y los municipios.

Sin embargo, recientemente varios distritos y estados federados completos no se han cumplido. La normativa debe seguirse ahora de manera más uniforme y coherente. Según Merkel, podrían adoptarse normas aún más estrictas, por ejemplo en lo que respecta al uso de mascarillas o a toques de queda.

Después de la Semana Santa, la atención se centrará en más pruebas y vacunas. La próxima reunión en la Cancillería está prevista para el 12 de abril. También está previsto realizar pruebas obligatorias a los viajeros en el país de vacaciones, antes de su retorno a Alemania, las cuales se implementarán con las compañías aéreas.