¿El COVID-19 puede transmitirse en las playas o piscinas?

COCUYO CHEQUEA · 10 NOVIEMBRE, 2020 15:25

¿El COVID-19 puede transmitirse en las playas o piscinas?

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano

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Una posible flexibilización especial en puertas exige iguales medidas para protegerse del COVID-19, incluso en la playa o la piscina. El pasado domingo, 8 de noviembre, el gobernante Nicolás Maduro asomó esta posibilidad si se mantienen los controles sanitarios de la enfermedad respiratoria. En este escenario, hay que ser precavidos para pasear de la forma más segura posible.

En Venezuela se aplica un esquema de flexibilización que se conoce como el 7+7 desde el pasado 1 de junio, en el que se permite una semana de flexibilización y otra de cuarentena. Desde entonces, se han establecido nuevas medidas que permiten la reactivación de nuevos espacios con gran movimiento comercial, como las playas, balnearios y clubes sociales.

La Unidad de Verificación de Datos y Fact-checking de Efecto Cocuyo revisó las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el riesgo de propagación de la enfermedad en estos ambientes. Estas son las recomendaciones de la institución.

El riesgo no está en el agua

Las disposiciones de la OMS en relación con el agua y el virus del SARS-CoV-2 se actualizaron por última vez el 29 de julio de este año. Esta tercera edición señala que hay al menos un caso en el que se detectó un fragmento de ARN (ácido ribonucléico) del virus en un río en Italia, durante el pico de la epidemia en el país europeo. La Institución sospecha que se vertían aguas residuales no tratadas al río.

No se han detectado otros coronavirus en aguas superficiales y subterráneas, razón por la que el riesgo puede considerarse bajo. Esta consideración incluye agua dulce, de mar, de piscinas y balnearios.

¿Por qué sucede esto? La OMS explica que el SARS-CoV-2, el virus que produce la enfermedad, es un virus con envoltura. Por esta razón es menos estable en el agua en comparación con los enterovirus humanos, que no tienen envoltura y sí se transmiten por el agua. Por ejemplo, los adenovirus, norovirus y rotavirus son virus sin envoltura. El primero puede producir gastroenteritis, infecciones genitourinarias e infecciones oculares; el segundo genera cuadros graves de vómitos y diarrea y el tercero también puede causar gastroenteritis.

Otros estudios han tratado de identificar cuánto tiempo pueden permanecer otros coronavirus humanos en aguas en distintas condiciones. Algunos sobreviven dos días en agua de grifo desclorada y en aguas residuales hospitalarias. Las temperaturas más altas y la luz del sol facilitan la reducción de la cantidad de virus.

En la superficie

En el caso de las piscinas, la OMS aclara que un buen sistema de renovación de agua y filtración puede conseguir un buen nivel de desinfección con una medida de cloro libre (1 miligramo por litro). Así se pueden eliminar los microorganismos con y sin envoltura.

En pandemia, el mayor riesgo continúa fuera del agua. La probabilidad de contagiarse de COVID-19 aumenta cuando las personas se concentran en lugares pequeños y concurridos, como vestuarios, duchas o restaurantes. La OMS recomienda seguir las recomendaciones generales para prevenir la enfermedad, como la higiene de manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento.

El COVID-19 se transmite por las gotículas que emiten las personas contagiadas al hablar, respirar o toser. Por tanto las medidas deben mantenerse fuera del agua.

Según una investigación publicada en el British Medical Journal, uno de los factores más significativos para evitar el contagio en la mayoría de las situaciones es el uso de la mascarilla. Un modelo de medición de riesgos en función de los espacios, realizado por la Asociación Médica de Texas, califica una ida a la playa o piscina como de riesgo moderado (o con los números 5 y 6, respectivamente, en la escala del 1 al 10).

La OMS recomienda sopesar los riesgos de transmisión con base en “las tres C”: lugares congestionados, situaciones de contacto cercano (especialmente, si conversan) y espacios confinados con ventilación deficiente.

En conclusión, sí es posible contagiarse de COVID-19 en playas o piscinas, sin embargo el riesgo no se encuentra dentro del agua sino fuera de ella; mucho más en los lugares en los que puedan generarse aglomeraciones.