Venezuela ha fracasado “de forma demostrable” en la lucha contra el narcotráfico según EEUU

Estados Unidos alertó hoy sobre el auge del lavado de dinero en seis países latinoamericanos y volvió a señalar a Bolivia y Venezuela como países que no hacen lo suficiente para combatir el narcotráfico, además de destacar el aumento de la producción de cocaína en Colombia y de opiáceos en México.

El informe anual del Departamento de Estado sobre el narcotráfico y el lavado de dinero en el mundo, enviado hoy al Congreso estadounidense y relativo a 2016, tiene como principal novedad la inclusión de seis países latinoamericanos más en la lista de principales lugares de blanqueo de capital en el mundo.

Se trata de Cuba, Ecuador, Perú, El Salvador, Honduras y Nicaragua, que comparten listado con otros latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Haití, México, Panamá, Paraguay, Uruguay, República Dominicana y Venezuela.

Precisamente las palabras más duras son para Bolivia y Venezuela, que desde hace al menos nueve años aparecen anualmente, junto a Birmania, como países que han “fracasado de forma demostrable” a la hora de cumplir sus obligaciones internacionales de lucha contra el narcotráfico.

Esa determinación la hace en septiembre de cada año el presidente de EE.UU., y tiene como consecuencia la interrupción de la ayuda económica del Gobierno estadounidense, con la excepción de la asistencia humanitaria y la destinada a combatir el narcotráfico.

En el caso de Venezuela y Birmania, el expresidente Barack Obama evitó esa interrupción de fondos al determinar que está “en el interés nacional” de EE.UU. seguir concediendo ayuda a ambos países, incluida la dirigida a promover la “democracia y derechos humanos”.

En cambio, Obama no hizo esa determinación para Bolivia, con lo que la asistencia que EE.UU. concede al país andino queda restringida a la humanitaria y la relacionada con las drogas, que es mínima.

Bolivia, el tercer productor mundial de cocaína del mundo, permite cultivar 20.000 hectáreas de coca, lo que supera “en un 36%” la cantidad que, según la Unión Europea (UE), “se necesita para propósitos tradicionales”, y el Gobierno boliviano cuenta “con controles inadecuados” sobre ese cultivo interno, según el informe.

En cuanto a Venezuela, la “corrupción política” evita que se procese eficazmente a los narcotraficantes y facilita sus operaciones en el país, según EE.UU., que denuncia también que no hay cooperación bilateral con Washington para combatir esa lacra.

El Departamento de Estado advierte sobre “el significativo mercado negro en efectivo” en Cuba e insta a las autoridades de la isla a “aumentar la transparencia” de su sistema financiero; y sobre Ecuador, lo considera “altamente vulnerable” al blanqueo debido a “su economía dolarizada” y su ubicación entre Colombia y Perú.

El informe no incluye cambios en la lista de los mayores productores y países de tránsito de drogas del mundo, que incluye a 22 naciones, entre ellas 17 de Latinoamérica y el Caribe.

Se trata de Venezuela, Bolivia, Colombia, México, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Perú, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belice, Jamaica y Bahamas.

 

Colombia ha superado a Perú como el mayor productor de cocaína del mundo, según el informe, debido en parte a un aumento del 42% en los cultivos ilícitos de coca en 2015 respecto a los datos registrados en 2014, además de un auge del 60 % en la producción de cocaína en ese país andino en el mismo periodo.

Por lo que se refiere a México, sigue siendo uno de los mayores productores de “heroína, marihuana y drogas sintéticas con destino a EE.UU.”, y a Washington le preocupa especialmente el aumento en los cultivos de opio, que permiten nutrir una crisis estadounidense de adicción a los opiáceos que no tiene precedentes “en más de 60 años”.

“Mi estimación es que entre el 90 y el 94 % de toda la heroína consumida en Estados Unidos proviene de México”, dijo hoy el secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Narcóticos y Seguridad, William Brownfield, en una conferencia de prensa telefónica. Brownfield fue también embajador de Estados Unidos en Venezuela y Colombia.

El informe destaca también que el 90 % de la cocaína que llegó al mercado de Estados Unidos en 2016 pasó por el corredor de Centroamérica, mientras que República Dominicana sigue siendo “un importante país para el tráfico de drogas ilegales” desde Sudamérica hacia Norteamérica y Europa.

Con información de EFE