Ucab certificó como programadores de computación a niños de Fe y Alegría

Cursantes de sexto grado del Colegio “Ciudad de los Muchachos” se iniciaron en el mundo del software, gracias a un proyecto de servicio comunitario de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) en el que participaron estudiantes de Ingeniería Informática y de Educación. (Caracas, julio de 2017).

Más de 100 niños del Colegio “Ciudad de los Muchachos”, de Fe y Alegría, fueron certificados el pasado 1 de julio como “Programadores a Nivel Introductorio”, en un acto realizado en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello.

El evento estuvo encabezado por el Vicerrector de Identidad, Desarrollo Estudiantil y Extensión Social de la UCAB, Néstor Luengo de Andrade, quien manifestó la satisfacción de La Católica por formar parte de este proyecto educativo, coordinado por la Escuela de Ingeniería Informática de la UCAB junto a la Escuela de Educación.

El proyecto forma parte de un proyecto de Servicio Comunitario de la universidad realizado junto a PROGRACADEMY, red enfocada en la formación de estudiantes de primaria y secundaria para el desarrollo de competencias en las áreas de pensamiento crítico, creativo y computacional así como en comunicación, colaboración y carácter.

“La universidad se siente honrada de ser parte de esta experiencia que hoy no solo reconocemos sino que además celebramos”, afirmó Luengo.

Este proyecto calza cabalmente con los principios y el modo de trabajar de la universidad porque reúne virtudes fundamentales para nosotros como el carácter innovador, además de que implica el uso de nuevas tecnologías para capacitar y tiene claro que las competencias vinculadas a las nuevas tecnologías son algo fundamental en el siglo XXI”, agregó.

Durante el curso de formación, estudiantes de Informática y Educación de la Ucab dictaron clases virtuales para enseñar los elementos básicos de la programación y creación de software a los niños de sexto grado del Colegio “Ciudad de los Muchachos”, ubicado en Guarenas, estado Miranda.

“Con esta experiencia hemos logrado desarrollar competencias comunicacionales, pero estoy segura de que hemos ido más allá. Estos chicos han logrado desarrollar también competencias ciudadanas”, aseguró Silvia Lobo, directora del colegio.

El proyecto comenzó en octubre de 2016 con la formación de los entrenadores. Según explicó Germán Gil Alba, director académico de PROGRACADEMY, se empezó en un periodo de pre-servicio para instruir, de manera virtual, a quienes serían tutores y no tenían ningún tipo de experiencia docente.

Las clases de los jóvenes del Colegio “Ciudad de los Muchachos” iniciaron formalmente en el mes de marzo de 2017 y culminaron en junio; el Curso de Introducción a la Programación funcionó como un programa piloto. La dinámica consistió en dos sesiones semanales; una con los entrenadores, en vivo mediante videoconferencias; y otra totalmente libre donde los niños, separados en parejas seleccionadas al azar, avanzaban con un plan de trabajo.

El proyecto se apoyó en una plataforma que no había sido usada antes en Venezuela: CODE, herramienta utilizada con éxito por miles de estudiantes en el mundo. A través de ella, los niños debían ir superando distintos retos en modo de juego, con un aumento progresivo de la dificultad en las actividades.

“Mientras ellos jugaban, estaban aprendiendo acerca de las ciencias computacionales, lograban manejar ciclos, eventos condicionales (…) y podían probar lo que han hecho y el sistema les reportaba si habían tenido algún tipo de error”, agregó Germán Gil.

La experiencia culminó con un proyecto final en el que los estudiantes del Colegio “Ciudad de los Muchachos” tuvieron que crear un videojuego o una animación, para poner en práctica lo aprendido durante sus clases.

Este curso también fue posible gracias al apoyo de la empresa de telecomunicaciones Digitel, la cual ofreció el soporte tecnológico necesario para garantizar la conexión y lograr que se realizaran las clases virtuales a través de internet. Después de esta primera etapa, PROGRACADEMY tiene entre sus planes continuar el proyecto en el quinto grado del mismo colegio, para luego instaurarlo en el Colegio “Jesús Obrero”, ubicado en el sector 23 de enero de Caracas.