Preguntas básicas en torno a la cobertura de la violencia en Venezuela #EscuelaDeVerano

La violencia siempre será tema de debate en un país como Venezuela. En el segundo país más violento del mundo es normal que surjan preguntas sobre cómo abordar una problemática en donde se ven involucrados los derechos humanos. Es por esto que e profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Ernesto Blanco, presentó una serie de preguntas para aproximarse este tema.

Como invitado del taller Cómo se cubre la violencia, realizado por Efecto Cocuyo en alianza con la Fundación Thomson Reuters, Blanco ofreció a los más de 130 participantes una guía práctica sobre este tema, los derechos humanos y el uso de las redes sociales para su cobertura. 

¿Cuáles son las fuentes para tratar el tema de la violencia en Venezuela?

Pese a la censura que existe por parte del Gobierno, las fuentes con las que cuenta el periodista para informar sobre un hecho violento son: la policía, los organismos del Estado (Fiscalía, Protección Civil, tribunales), las víctimas, los victimarios, los testigos, las ONG y los expertos en el tema.

El profesor precisó que las noticias pueden ser escritas al momento (breaking) o ser trabajadas a profundidad y no de un día para otro. En este último caso, recomendó abordar el tema de interés desde el análisis: Frecuencia del suceso, revisión de las cifras de la violencia, las implicaciones sociológicas y políticas.

¿Cuáles son los peligros de reportear sobre la violencia?

Las amenazas a las que se exponen los periodistas que cubren la fuente de sucesos y los hechos violentos son: Sobreexposición, autocensura, parcialización, deshumanización, amarillismo, transgresión de lo íntimo, descontextualización, generalización, estereotipación y convertir al reportero en protagonista.

Sin embargo, más allá de las amenazas que acechan, el periodista afronta otros peligros reales en su día a día y debe estar atento. Estos son peligros que pudiesen significar una vulneración de la vida del reportero, así como también del entorno y del medio. También está la posibilidad del daño del material recopilado para el trabajo.

“Preservar todo esto (la seguridad) está por encima de cualquier noticia, de cualquier exclusiva o tubazo”, indicó Blanco.

¿Los medios han banalizado el tratamiento de la violencia?

Para el docente universitario, la banalización tiene lugar entre los titulares venezolanos. Esto, explicó, se puede observar en la sobrexposición o reiteración de la información que ofrecen los medios. También se evidencia en la “farandulización” del tratamiento que se le da a la noticia, con títulos como “Vea cómo lincharon a ladrón que intentó robar a una mujer”.

¿Las RRSS son aliadas o enemigas de la información?

“Detrás de cada mensaje que se transmite por las redes sociales hay una intencionalidad”, indicó el docente universitario. “Es necesario entonces verificar, primero que nada, el origen de la información: No se trata de bloquear o ignorar lo que no concuerde con nuestro punto de vista, porque también es necesario saber qué está ocurriendo en esos ámbitos a los que no pertenecemos; de lo que se trata es de ubicarlo en su justo lugar”.

¿Las RRSS pueden ayudar en la defensa de los Derechos Humanos?

Para Blanco, las redes sociales son una herramienta muy poderosa para divulgar violaciones de derechos humanos, ganar aliados y visualizar causas. Entre las violaciones que han sido denunciadas a través de las redes se encuentran torturas y tratos crueles e inhumanos, desapariciones forzadas, genocidios, masacres, crímenes de lesa humanidad y terrorismo.

A su vez, mencionó varias organizaciones que se encargan de velar por la defensa de los derechos humanos a través de distintas plataformas digitales, como Provea, Foro Penal, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello y el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

En la segunda edición de la Escuela de Verano, Efecto Cocuyo logró expandir su alcance a otras regiones del país. Entre el 21 y el 29 de noviembre invitados nacionales e internacionales participaron en el taller de formación periodística en las ciudades de Lechería (Anzoátegui), Maracaibo (Zulia) y la Gran Caracas.

Un total de 135 participantes provenientes de ocho estados del país se entrenaron en la cobertura de la violencia y en el uso de nuevas plataformas multimedia para contar historias de una manera distinta. Con esta iniciativa, Efecto Cocuyo ratifica su compromiso por seguir formando a las próximas generaciones de periodistas.