Estudios sobre violencia buscan estimular políticas para reducir homicidios en AL #InstintoDeVida

Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras y Venezuela encabezan las tasas de homicidio como los países con récord de homicidios, según comenta Robert Muggah, especialista en materia de seguridad y desarrollo y co-fundador del Instituto Igarapé. “La estabilidad de un país se mide por su índice de homicidios”, dijo la ex fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, cuando presentó el informe del Ministerio Público correspondiente a 2016. Ese año hubo 70 homicidios por cada 100.000 habitantes, 21.752 en total.

En América Latina vive solo el 8% de la población mundial. Sin embargo, es en esta región donde se perpetra un tercio de los homicidios dolosos del mundo, según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Además, acorde a los explicado por el BID, “la tasa de homicidios es la reina de las estadísticas (…) sobre todo, porque es la variable más comparable entre países”. De las 20 ciudades con más homicidios del planeta, 14 están en Latinoamérica.

Distintos rankings internacionales presentan las diversas ciudades en posiciones muy variadas, al respecto, Muggah explicó que el Instituto Igarapé ha decidido no incluir a las ciudades venezolanas en su estudio porque los datos disponibles no permiten medir la situación por la falta de cifras oficiales.

En cambio, este año el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (CCSPJP) sitúa este año a Caracas como la ciudad más violenta de una lista de 50 ciudades, junto con otras seis ciudades venezolanas. José Antonio Ortega, presidente del CCSPJP, señaló que “no todos los Estados proveen información sobre la violencia delictiva. De Venezuela es tan difícil obtener estadísticas oficiales sobre homicidios dolosos que nos vemos obligados a recurrir a los informes de las morgues y los medios locales”.

Muggah y Ortega coinciden en que una metodología transparente es importante para que se comprendan las diferencias en los resultados entre cada uno de los rankings. Además, también comparten la percepción de que estos estudios generan un impacto en los Gobiernos, de los que aseguran haber recibido comentarios tanto positivos como negativos sobre su labor.

“La información que proveemos anima a las autoridades estatales, regionales y municipales a tomar el asunto (de la violencia) con más seriedad y a ofrecer datos más precisos sobre la recurrencia de los homicidios intencionales. Al ofrecer estadísticas robustas, transparentes y confiables sobre este tema, nuestra meta es persuadir a los presidentes, los gobernadores y los alcaldes de invertir en programas para reducir los índices de homicidio”, argumenta Muggah.

Esta idea la comparte la campaña latinoamericana Instinto de Vida, la cual propone reducir en un 50% la violencia en América Latina en los próximos 10 años. Cifras oficiales y confiables sobre las tasas de homicidio y violencia por parte de los Gobiernos es necesaria para construir una política de seguridad ciudadana efectiva, explicó el BID.

Instinto de Vida propone 6 claves para alcanzar su objetivo, las cuales las puedes consultar en el siguiente enlace.