Colombia: El reto del posconflicto es el control de armas de fuego #Instintodevida

En Colombia, las políticas para el porte y tenencia de armas son sumamente permisivas. En la última década, el 77% de los homicidios fueron perpetrados con armas de fuego. En el contexto del proceso de paz con la guerrilla y el inicio del posconflicto, resulta importante la evaluación de las políticas públicas en materia de justicia, seguridad, desarrollo social y económico ya que, a pesar de los avances para culminar el conflicto armado, el crimen organizado y otras formas de violencia siguen presentes en el país.

Según expone la Fundación Ideas para la Paz (FIP), el monopolio de armas en Colombia es controlado por el Estado, pero existe gran cantidad de armas legales e ilegales en manos de particulares. Además, señala que hay alrededor de 900.000 armas legales en manos de particulares y que las ilegales podrían equivaler a cinco veces ese número (4,5 millones).

Ante esas cifras tan altas, la FIP remarca la urgencia de que en Colombia se cree un marco institucional y normativo coherente con los retos del posconflicto. “Hay que fortalecer el control, la vigilancia e inspección que realiza la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada con sistemas de información, personal experto, coordinación con otras instituciones, capacidad regional y un apoyo efectivo de la fuerza pública”, señala la ONG.

Además, otro de los inconvenientes es que la falta de control y vigilancia sobre las armas legales ha facilitado que narcotraficantes, funcionarios corruptos, paramilitares, pirámides financieras y hasta mercenarios internacionales las usen como una ruta para el tráfico de armas y la violación de derechos humanos, el lavado de activos, y la corrupción por acción u omisión.

La Fundación Ideas para la Paz es una de las más de 20 organizaciones que forman parte de la campaña Instinto de Vida, la cual busca reducir la violencia a un 50% en 10 años en Brasil, Venezuela, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras y México. Según explica FIP, “el control de armas debe acompañarse del endurecimiento de los requisitos para la expedición de permisos de porte o tenencia y de licencias armas”, para contribuir con el objetivo de Instinto de Vida.

Para conocer más sobre la campaña Latinoamericana, puede leer aquí.