“Yo también fui víctima”: Mujeres deciden actuar unidas contra la violencia criminal #InstintoDeVida

“Yo fui víctima…”, dijo Rosaura (todos los nombres son ficticios, a petición de las declarantes) al momento de contar su experiencia con hechos de violencia, pero no pudo terminar la frase. Rompió en llanto al recordar el asesinato de su hijo el pasado 18 de enero. Mientras las lágrimas se desprendían de su rostro, quienes la escuchaban no podían ocultar su tristeza.

“Me alegra que hagan este tipo de actividades. Cualquier intento por combatir la inseguridad es bueno. Les agradezco mucho”, expresó Rosaura aún con la voz quebrada mientras se secaba las lágrimas del rostro con una mano.

Pero su historia no es la única que revela cómo la violencia ha arreciado en el país. María Teresa, ex Guardia Nacional Bolivariana (GNB), contó que algunos funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado participan en actividades criminales.

Antonieta, por su parte, relató que fue víctima de un robo hace pocos meses cuando la encañonaron en la entrada de su casa; y Susana, docente desde hace más de dos décadas, atestiguó cómo niños de apenas 10 años llevan armas a los colegios donde acuden a diario para recibir educación.

Como parte de la campaña #InstintoDeVida, se desarrolló en la Ucab el “Encuentro de mujeres para convivir sin violencia“, organizado por el movimiento social Caracas mi Convive, la Red de Activismo e Investigación por la Convivencia, en alianza con Efecto Cocuyo y Runrunes.

En este encuentro, varias mujeres compartieron sus experiencias y presentaron distintas visiones para la construcción de alternativas a los distintos tipos de violencia en Caracas.

Giorgina Cumarín, representante de Caracas Mi Convive y una de las moderadoras del encuentro

¿Cómo visibilizar cada caso? ¿Cómo mostrar la gravedad de cada historia y romper con la normalidad en la que son percibidos por muchos venezolanos? ¿De qué manera actuar y a cuáles instituciones acercarse para hacer denuncias? Fueron algunas de las preguntas que se intentaron responder en el evento.

“Muchos espacios son hoy controlados por las drogas, los delincuentes y las bandas, pero eso tiene que cambiar. Debemos retomar esos espacios con actividades que fomenten la unión y el compartir”, expresó Giorgina Cumarín, una de las moderadoras del debate.

Entre las soluciones planteadas, se insistió en el trabajo coordinado con las comunidades como forma esencial de defender el territorio del dominio criminal. Pero para ello, explicaron, también se debe crear consciencia en los habitantes, por lo cual se acordó “profundizar” en talleres de educación para niños y adolescentes.

Otra opción para visibilizar la gravedad de los crímenes de violencia es la colocación de afiches con los nombres de cada persona asesinada en el lugar, e incluso grafitis en conmemoración de las víctimas. “Hablamos de tener un espacio de intercambio entre la comunidad y las víctimas de la violencia”, explicó el periodista y activista José “Cheo” Carvajal.

“El espacio público es el lugar donde habitamos, es el lugar más importante para empezar y transformar. La idea es fortalecer la presencia en esos espacios”, concluyó el moderador.