Unimet fue escenario de un tiroteo entre Cicpc y presuntos delincuentes

“Eran como siete personas cayéndose a tiros dentro de la universidad”. Así finaliza un audio que envió una estudiante de la Universidad Metropolitana (Unimet) a sus compañeros para advertirles que dentro de esta casa de estudios había visto un enfrentamiento policial.

Entre la 1:00 pm y 2:00 pm, una camioneta chevrolet Captiva, color arena, ingresó por el acceso al campus en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, conocida como la entrada de la Alcabala 5. El vehículo era perseguido por una unidad del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc). Ambos automóviles llegaron hasta el área de estacionamiento de la Unimet, donde sus tripulantes se batieron a tiros durante al menos cinco minutos.

Información policial indica que tanto delincuentes como funcionarios salieron por el mismo acceso y tomaron rumbo hacia La Urbina. Se trataba de un supuesto secuestro, que los agentes habían detectado. Cerca del comercio mayorista Makro, la camioneta fue abandonada por los secuestradores y dentro se encontraba la víctima del plagio.

Los antisociales huyeron hacia el barrio La Bombilla y no se reportaron detenciones. Al menos cinco hombres fueron los que cometieron el crimen y se enfrentaron al Cicpc.

No saben lo que acaba de pasar. Me monté en el carro, vino una camioneta rapidísimo, se bajaron unos bichos y comenzaron a disparar horrible. ¡No tienen ni idea! Estoy temblando. Al carro de mi amigo le dieron unos tiros y todo.  Pensé que se había muerto. En eso entró el Cicpc, me chocaron el carro, comenzaron a sacar las pistolas en frente de mi carro. Yo dije ‘me van a matar sin querer’. ¡Eran como siete personas cayéndose a tiros dentro de la universidad!“, avisó a sollozos la joven estudiante.

Samuel Díaz, presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la Unimet, indicó a Efecto Cocuyo que para las 6:00 pm no habían registrado alumnos heridos y se encontraban realizando un estudio para evaluar los daños materiales dejados por la persecución policial en el campus.

“Es irresponsable. Hay que ser mucho más precavidos. Había estudiantes saliendo de la universidad y eso pudo causar daños irreparables como es la pérdida de la vida humana”, manifestó el líder estudiantil sobre el procedimiento.

En su opinión, lo que ocurrió dentro de su universidad es símbolo de que la inseguridad ciudadana no se restringe a una zona y a un horario, sino que ha ido escalando su nivel de peligrosidad, por no ser atendida de forma integral. “Nadie está a salvo. Gracias a Dios lo que quedó fue el susto”, exclamó y agregó que aún no se habían comunicado con la estudiante que presenció el enfrentamiento.

“Nuestro personal de protección actuó diligentemente para garantizar la seguridad de los miembros de nuestra comunidad y apoyar la labor de los cuerpos policiales y estará extremando las medidas que ante circunstancias como esta brinden la seguridad que siempre hemos tenido en el campus”, informó el vicerrectorado Administrativo de la Unimet, Samuel Díaz Pulgar, a su comunidad estudiantil.

Un mes atrás, el 4 de octubre específicamente, una situación similar dejó enlutada a la familia de Leonardo Ramos Belisario, estudiante de la Universidad Alejandro de Humboldt. El joven transitaba por Chacaíto en su vehículo cuando quedó atrapado en una persecución policial que inició detrás del centro comercial San Ignacio.

En esa ocasión, durante todo el trayecto hubo intercambio de disparos entre los pasajeros de los vehículos involucrados. Según información policial, los delincuentes -también presuntos secuestradores– arremetían contra los funcionarios con armas largas. Al parecer, una bala impactó en la cabeza de Ramos Belisario, de 30 años de edad, quien transitaba por la avenida Lazo Martí dentro de su carro, un chevrolet Aveo negro. La muerte fue instantánea.

Persecución por Chacao termina en Cota 905 y deja cinco fallecidos, entre ellos un estudiante