Ucevista: Antes podía costear mis dos carreras, hoy no puedo cubrir ni una

En 2013, Lorena Rodríguez asumió el reto de cursar dos carreras universitarias en simultáneo: Publicidad y Ciencias Políticas. La primera, en una institución privada; la segunda, en una pública. Aunque en 2016 pudo finalizar sus estudios en Publicidad, la crisis económica venezolana la obligó a interrumpir sus otros estudios de pregrado. “Antes podía cubrir los gastos de mis dos carreras, ahora se me dificulta mucho cubrir los gastos de una”, explica.

A Rodríguez, que está en el séptimo semestre de Estudios Políticos en la Universidad Central de Venezuela (UCV), solo le faltan tres periodos académicos para cerrar esta etapa de formación.

En conversación con Efecto Cocuyo este jueves 28 de septiembre aseguró que, cuando comenzó a trabajar en el área de medios de una agencia de publicidad, hace aproximadamente un año, no lo hizo por estricta necesidad. Sin embargo, ahora ha tenido que optar por el trabajo y abandonar las aulas “para ayudar a su mamá con los gastos de la familia”.

“Me tocó parar este semestre porque de verdad no podía ir a la universidad y luego al trabajo. El tema del tiempo. El tema del pasaje. Los libros, que son incomprables. Un libro sobre Platón te puede salir hasta en 60 mil bolívares. Una copia te sale hasta en 30 mil. Un sueldo mínimo no me alcanza para comprar tres o cuatro libros. Además, están los gastos de la vida cotidiana, la comida, la casa”, afirma. 

Rodríguez es caraqueña, tiene 25 años y vive en Los Símbolos con su mamá, su abuela y dos primos menores que ella, quienes también estudian. En la casa hay que cubrir compras de comida, hay que pagar el condominio, correr con el mantenimiento del carro y mantener al perro que tienen como mascota. Todo esto implica una inversión de dinero.

La mamá de Rodríguez, que es coronel de la aviación con especialización en el área de comunicaciones, no podía hacerse cargo de los gastos familiares ella sola. De ahí que su hija eligiera, por ahora, dedicarse solo a trabajar.

“Cuando estaba haciendo mis estudios simultáneos, tenía la capacidad de comprar los libros, las guías me podían salir en mil bolívares y los libros hasta en Bs. 2.500. A pesar de ser relativamente cara la carrera de Publicidad, podía cubrir los gastos, pero ahora ir al mismo pasillo de Ingeniería de la UCV no es rentable, no se pueden adquirir los libros que uno necesita”, narra la publicista. 

Compañeros en situaciones más difíciles

Aunque para Rodríguez el momento que vive es muy difícil, hasta cierto punto se siente privilegiada: es de Caracas, no paga residencia y además está ejerciendo una profesión que le gusta y para la que se preparó.

“Veo la situación de mis compañeros que vienen del interior y tienen que pagar residencia, a ellos se les hace muy difícil; una residencia está aproximadamente en 200 mil bolívares. Tienen que pagar desayunos y almuerzos porque el comedor no está funcionando como debería. Y un desayuno en la universidad puede costar fácilmente Bs. 10 mil”, relata.

También explica que muchos de sus compañeros en el área de publicidad terminaron sus estudios, pero no han logrado conseguir empleo. “Tengo compañeros que se graduaron de publicistas y todavía están desempleados, trabajando en un banco, cargando cajas, haciendo cosas que no tienen nada que ver con lo que estudiaron”.

Aulas vacías

El panorama que observa Rodríguez en la UCV es desalentador. “Veo las aulas vacías. Al principio pensaba que era por la misma realidad que se estaba viviendo meses atrás por las protestas, paros y manifestaciones. Pero ahora que las cosas se han normalizado sigo viendo que la gente no está en la universidad, no van a clase o van y se marchan rápido”.

Con el pasar de los días, Rodríguez comprendió que “en ese tiempo en el que hubo protestas muchas de esas personas encontraron un trabajo para poder sobrevivir, y entonces ya no tienen tiempo de quedarse en la universidad, o no van o van pero no hacen vida universitaria“.

Ahorrar es imposible

Congelar el semestre e ir a trabajar no significa, para Rodríguez, una oportunidad de ahorrar dinero. Aunque espera retomar sus estudios prontamente, afirma que los gastos cotidianos son muy elevados. “Ahorrar dinero en este país es una misión imposible. Porque salgo y la señora del carrito viene con la chuchería y entonces me provoca una oblea, que cuesta 2.500 bolívares, o un chocolate que sale en 5 mil bolívares. Tampoco te puedes comprar ropa porque no te alcanza el dinero para nada. Apenas puedes comprar un dulce, lo demás prácticamente se va en comida“.

Dejamos de formar a los profesionales

Para la ucevista, el abandono del espacio universitario por parte de los estudiantes es una situación que “nos genera grandes pérdidas, porque estamos dejando de formar profesionales que nos pueden ayudar en muchas áreas. Si no tenemos médicos que se estén formando, por ejemplo, nos quedamos sin generación de relevo; si no tenemos ingenieros, igual”.

A juicio de Rodríguez, los estudiantes universitarios y también los egresados de estas instituciones son un recurso muy importante para el país. “Con ellos podemos construir un país, y están abandonando los estudios para poder trabajar en cualquier cosa o se están yendo a otros países a ejercer su carrera cuando aquí son necesarios, cuando aquí hacen falta”.

“Esta situación es un retroceso para nuestra sociedad; es como si volviéramos a estar en un nivel de analfabetismo en el que aprendimos a leer pero no comprendemos lo que estamos leyendo. Desde mi punto de vista, toda esta situación con la educación universitaria es bastante grave“, concluye.