Trump ante el Congreso: Mi gobierno ha impuesto duras sanciones a dictaduras de Cuba y Venezuela

El presidente estadounidense, Donald Trump, presumió este mares 30 de enero de haber impuesto “duras sanciones” a las “dictaduras” de CubaVenezuela, dentro de la porción dedicada a la política exterior de su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.

Mi Gobierno también ha impuesto duras sanciones a las dictaduras comunistas y socialistas de Cuba y Venezuela“, afirmó Trump.

El presidente no hizo menciones a otros países latinoamericanos, y se centró así en los dos grandes antagonistas de su continente, a los que su Gobierno ha impuesto duras medidas en respuesta a lo que considera graves problemas de derechos humanos.

Según el Departamento de Estado, Estados Unidos ha aplicado “más de 50 sanciones” económicas desde que Trump llegó al poder hace un año sobre funcionarios del Gobierno de Nicolás Maduro y el sistema financiero del país.

En Cuba, Trump entorpeció los viajes de estadounidenses y el comercio con la isla, y tuvo una dura reacción a los supuestos “ataques sónicos” contra diplomáticos estadounidenses en La Habana, al dejar bajo mínimos su embajada en la isla y expulsar a 17 funcionarios cubanos de EE.UU. pese a las dudas sobre lo ocurrido.

Aunque su discurso central se dedicó a mencionar la idea de un “nuevo momento americano”, por lo que pidió al Congreso endurecer las leyes migratorias, apruebe su ambicioso plan de infraestructuras y dé prioridad a los intereses de Estados Unidos en seguridad y comercio.

Trump centró su primer discurso sobre el Estado de la Unión, de más de 80 minutos, en la idea del “sueño americano“.

Y cuando hablaba de inmigración, llegó a decir que los estadounidenses “también son soñadores” en referencia al nombre de “soñadores” con el que se conoce a los millones de jóvenes indocumentados que llegaron a EEUU de niños.

Este es nuestro momento americano. Nunca ha habido un mejor momento para comenzar a vivir el sueño americano“, dijo Trump.

El gobernante republicano habló de inmigración en términos de seguridad y culpó a las “fronteras abiertas” de la llegada masiva de mano de obra barata, drogas y pandillas, como la Mara Salvatrucha.

En varias ocasiones, Trump pidió a republicanos y demócratas que trabajen juntos para sacar adelante una reforma migratoria que permita el acceso a la ciudadanía de 1,8 millones de “soñadores” a cambio de 25.000 millones de dólares para construir el muro con México.

El estadounidense, en contraposición a su antecesor Barack Obama, quiere acabar con programas de apoyo a los migrantes, pero además sostuvo que mantendrá abierta la cárcel de Guantánamo, a lo que se opuso su antecesor desde el inicio de su gobierno pero no que pudo cerrar.

E insistió en que los tratados de comercio que “desfavorecían” a Estados Unidos se acabaron. “EEUU también ha pasado página tras décadas de injustos acuerdos comerciales que sacrificaban nuestra prosperidad y enviaban fuera nuestras compañías, trabajos y riqueza”, dijo Trump, quien evitó hablar específicamente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que negocia actualmente con México y Canadá.

Información y foto de EFE