Transformar el dolor en fuerza: padres que hacen voluntariado en nombre de sus hijos fallecidos (II)

“Yo considero que estoy demasiado bien en comparación con gente que tiene mi mismo caso. (…) Yo lo que quiero es ayudar a ese tipo de niñas y niños. Quiero que sea algo grande, por eso estoy empezando desde ya que soy joven y tengo con qué”. Así pensaba Kenneth Brandt a sus 15 años. Ya había pasado por un diagnóstico de un osteosarcoma y le habían amputado su pierna izquierda.

Meses después de eso, Kenneth falleció y la vida para su familia cambió por completo, y no solo por ya no tenerlo físicamente: decidieron continuar el sueño del pequeño, el hijo del medio y, 10 días después de su muerte, fueron al Hospital San Juan de Dios y realizaron una entrega de medicamentos. Así nació Funda Kenneth, fundación dedicada -principal pero no exclusivamente- a ayudar a los niños con cáncer.

La enfermedad de Kenneth fue diagnosticada cuando él estaba en 4to año en el Colegio El Peñón. Todo empezó de la forma más sutil e inesperada: un dolor en la pierna lo llevó a consulta y, luego de incontables exámenes y pruebas, dieron con la verdadera causa. Esa fue una de las tres veces que lloró durante el proceso. Las otras dos fueron cuando se enteró de que le iban a amputar la pierna y antes de entrar al quirófano a hacerlo.

Al salir de quirófano, estaba toda su familia y amigos del colegio, quienes fueron pilar fundamental en el proceso -actualmente sus compañeros están a punto de graduarse y la promoción lleva su nombre-; pero sus prioridades eran otras. Ese día jugaba el Bayern Munich, su equipo favorito, y quería saber el puntaje.

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Tatuaje de Kenneth en el brazo de su hermano

Sus amigos encontraron la forma de comunicarse con el equipo para lograr que le escribieran, y su familia recuerda cómo, cuando recibió la carta firmada por sus jugadores favoritos con un mensaje de «méjorate pronto», fue la cuarta vez que lloró, pero esa vez de alegría.

Así, con una sonrisa, cuenta la familia que tomó todo el proceso. Sus amigos (de los cuales 26 se raparon la cabeza cuando empezó a perder el pelo por quimioterapia) practicamente se mudaron a su casa para que él no tuviera que enfrentar esto solo, y, aun hoy, siguen yendo y siguen colaborando con la fundación.

Su hermano, quien hoy lleva a Kenneth tatuado en su brazo izquierdo, fue el encargado de cumplir uno de sus últimos sueños: organizar una fiesta de cumpleaños con todos sus amigos. Dos semanas antes de morir hicieron una fiesta hasta la madrugada con todos sus compañeros. Lo recuerdan como uno de los momentos más felices. Para su papá, Alfonso Brand, la fiesta no fue realmente el regalo para su hijo: fue el regalo de su hijo para sus amigos.

Hoy, su familia se aferra a la fortaleza que demostró durante el proceso no solo para sobrellevar la carga de su partida: también para ayudar a los demás a hacerlo. Dicen que durante la enfermedad de Kenneth recibieron tanta ayuda que sería egoísta no ayudar hoy a quienes lo necesitan.

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Actualmente, recolectan fondos y reciben donaciones de medicinas que luego hacen llegar a quien más lo necesite. Van a los hospitales y llevan, además de los insumos, alegría. Organizan sesiones de cine, hacen fiestas, juegan… Ahora Alfonso lleva siempre consigo juguetes y chucherías para entregar. Y ambos tienen esa energía inspiradora de quien pasó por algo duro, pero hace todo lo posible por sonreír y hacer sonreír a los demás.

Con apoyo de la alcaldía de El Hatillo, en 2017 se realizará la segunda Copa de Futbolsala Kenneth, y la primera de veteranos en el deporte. Las ganancias irán a la labor social que realizan. También organizan vendimias y venden, además de comida, pulseras y gorras de la fundación. Con ese dinero ayudan a gente de bajos recursos a costear sus tratamientos.

Toda la mercancía de la fundación contiene el logo, que tiene detrás una conmovedora historia: el diseño salió de una fotografía de Kenneth cuando jugaba, ya que incluso luego de estar amputado, nunca dejó de jugar futbol. La fuente en la que está escrito su nombre -e incluso el corazon- también salió de su puño y letra, y posteriormente fue digitalizada.

Durante los 11 meses que duró su enfermedad, Kenneth entregó juguetes y medicinas, organizó comidas para personas con discapacidades motoras, visitó hospital y hasta se convirtió en mentor: niños que se enteraban de su historia a través de internet y estaban pasando por situaciones similares lo contactaban en busca de ayuda emocional. Hoy, su familia continúa con su legado y cumple su sueño: una fundación en su nombre para ayudar a quienes lo necesitan.

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Comentarios

1 Comment
  1. Buen dia, por este medio acudo a pedir por mi esposo de 48 años que esta sufriendo por falta de antibióticos una penosa situación que le provocó una retrolistesis en las vertebras lumbares 1 y 2, lo cual le impide movilizarse, requiriendo así una andadera porque tampoco puede usar medio de transporte -la vibracion tambien le produce dolor-, vivimos en el centro de caracas y tardamos 2 horas a pie para llegar al hospital clínico universitario donde le hicieron resonancia magnética y con el diagnóstico de la misma indican que hay que operarlo, misma opinión le dan en el hospital Miguel Perez Carreño, se intoxico con un medicamento que contiene oxicodona que tomo para el dolor y ahora necesita UNASYM O CEFADROXILO para drenar infección. no tenemos recursos porque el no labora, no esta asegurado y acudo a este medio porque mi esposo escucho en radio acerca de ustedes. nuestro numero de contacto es: REINALDO MARCANO 04141122531, favor enviar mensaje de texto. De antemano les agradezco cualquier respuesta que nos puedan dar.

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