“Se oyeron gritos y detonaciones”, vecinos de Los Teques narran el miedo que vivieron

Los dos motorizados, sin acompañantes, atraviesan la avenida La Hoyada, en Los Teques. Uno de ellos desenfunda lo que parece ser un arma y dispara. El video, grabado desde uno de los edificios, solo capta la chispa de la detonación y los cinco impactos más que se producen en pocos segundos.

Cuatro motorizados siguen a los dos primeros. El que va a la cabeza levanta una mano, es una seña que hace para que lo sigan, según muestra la secuencia registrada desde un teléfono celular.

En ese momento, Gabriela Roa estaba en su apartamento escuchando las descargas que aseguró no pudo diferenciar si eran balas o perdigones. “Era impresionante la cantidad de motorizados, como 30 o 40. Algunas de las motos eran blancas y tenían logos parecidos a los que tiene la Guardia Nacional”, logró divisar.

A su apartamento también entró el gas de las bombas lacrimógenas que lanzaron cuando empezó todo alrededor de las 9:00 de la noche. “Como a las 9:00 pm, unas personas empezaron a forzar la santamaría de la panadería. Los piquetes de Poliguaicaipuro bajaron y los dispersaron. A las 10:12 pm volvieron a arremeter contra la panadería. Se escucharon impactos y el olor de las bombas era muy fuerte, yo vivo en un piso 3”, relató.

Ya cerca de la madrugada se perpetró el saqueo. “Eran actos vandálicos, no había consignas políticas”, dijo sin dudar Roa.

Carolina –nombre ficticio para proteger la identidad- solo podía escuchar lo que ocurría desde donde estaba. La visibilidad desde su casa es obstaculizada por un edificio conjunto. Sin embargo, aseguró que no hubo represión de ningún tipo hacia las personas que estaban saqueando la panadería y que luego abrieron, también por la fuerza, un comercio de ropa cercano. La panadería está en el centro comercial Paseo Mirandino y la tienda queda cerca.

“La gente de los edificios le gritaba a los policías que agarraran a los que estaban saqueando, pero no hacían nada. No nos sentimos resguardados por los cuerpos de seguridad. Siento que son parte de los saqueos”, expresó.

Según su relato, algunas de las personas que participaron en el saqueo se refugiaban en un barrio aledaño llamado El Vigía.

“No queremos salir de nuestras casas. Hay vecinos que están molestos porque desde algunos apartamentos lanzaron objetos contundentes a los que estaban saqueando y éstas personas amenazaron con atacar a la gente de los edificios”, señaló.

Pablo Negrin no pudo dormir hasta las 3:00 de la mañana, cuando retornó la calma. “Escuchamos los golpes a las santamarías, a las 2:00 am regresaron y abrieron la panadería y la tienda de pantalones. Las bombas entraron a las residencias. Nosotros tuvimos que meter a mi nieto de dos años en una de las habitaciones del fondo para que no respirara el olor de las lacrimógenas. El paso se cerró porque había muchas barricadas pendidas en fuego”, contó.

Por lo menos 10 vecinos le comentaron que fueron afectados por los gases lacrimógenos.

Al menos 15 comercios fueron saqueados en Miranda, según balance ofrecido por el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, quien responsabilizó de los destrozos al ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol.

El alcalde del municipio Guaicaipuro, Francisco Garcés,  acusó al gobernador de ser “cómplice” de los hechos vandálicos.