Rusia anuncia sanciones a diplomáticos de EEUU ante denuncia de injerencia en elecciones presidenciales

El Gbierno ruso se ha pronunciado hoy 30 de diciembre contra las declaraciones del presidente Barack Obama por una presunta injerencia de Moscú en las elecciones presidenciales estadounidenses. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, anunció la posible expulsión en EEUU de 35 diplomáticos rusos y a su vez la portavoz de la Cancillería, María Zajárova, manifestó su oposición a las sanciones impuestas a los servicios de inteligencia y diplomáticos rusos.

Este jueves el Presidente de Estados Unidos firmó un decreto mediante el cual Washington impone sanciones contra Rusia por la supuesta injerencia. Las medidas afectan a dos agencias de inteligencia rusas: el Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Departamento Central de Inteligencia (GRU); tres empresas del ramo cibernético, y a 35 diplomáticos rusos quienes han sido declarados personas non grata y deben abandonar el país en 72 horas.

Rusia anunció que tomaría acciones, “habrá declaraciones oficiales, contramedidas y muchas cosas más”, anunció en Facebook la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, quien luego escribió: “Llevamos hablando de ello varios años seguidos: los inquilinos de la Casa Blanca durante estos 8 años no son una Administración, sino un grupo de perdedores en política exterior, resentidos y mediocres. Hoy Obama lo ha reconocido oficialmente”.

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El presidente ruso, Vladímir Putin, junto a sus ministros de Defensa, Serguéi Shoigu, y de Exteriores, Serguéi Lavrov, durante una reunión en el Kremlin. Foto: EFE.

La correspondencia fue la respuesta del Gobierno ruso. “La reciprocidad es ley diplomática en las relaciones internacionales. Por eso proponemos al presidente de Rusia que declare personas non grata a 31 funcionarios de la embajada de EEUU en Moscú y a otros cuatro del Consulado estadounidense en San Petersburgo“, declaró Lavrov este viernes a la agencia de noticias EFE.

La confrontación se mantiene como uno de los choques diplomáticos más relevantes entre ambos Gobiernos desde la Guerra Fría y se enmarca en dos acontecimientos políticos internacionales que han marcado el hilo noticioso del final del año 2016: La guerra en Siria, en la que ambos países tienen protagonismo, y la presidencia de Donald Trump, la que ya ha recibido muestras de solidaridad por parte del Kremlin.