Ricardo “El Tigre” Gareca, el argentino que llevó de nuevo a Perú a un Mundial de Fútbol

Ricardo Gareca nació en Tapiales, provincia de Buenos Aires, en 1958. Durante su época como jugador, disputó dos clasificaciones mundialistas con Argentina. Sin embargo, nunca fue a un Mundial de Fútbol con su selección. Lo que no logró “El Tigre” con la albiceleste, lo ha alcanzado con Perú, combinado que dirige y que vuelve a una Copa Mundial tras 36 años de ausencia.

30 de junio de 1985

Era el último compromiso de Argentina en las eliminatorias para el Mundial de México 1986. Era también el último partido de Perú. Antes del juego, los albicelestes contaban con ocho puntos en la tabla y se ubicaban primeros. Los incas tenían siete puntos y si ganaban, dejaba fuera a los sureños que contaban con figuras como Daniel Passarella, Jorge Valdano y un tal Diego Armando Maradona.

Los rioplatenses jugaban en el Monumental de Buenos Aires, ante 65 mil personas que vieron cómo su selección comenzó ganando en el minuto 12 con gol de Pasculli. Era todo alegría para los locales hasta que el equipo rival lo empató en el minuto 23 con gol de Velásquez y se puso a ganar en el 39′ gracias al tanto de Barbadillo. Perú tenía entonces diez puntos y  se estaba clasificando al Mundial, mientras dejaban a los albicelestes en posición de repesca.

El técnico de aquel combinado argentino era el recordado Carlos Bilardo. “El Doctor” sabía que tenía a un buen equipo, pero también sabía que la derrota podría derivar en no ir a la Copa Mundial de Fútbol. Miró a la banca y le dio ingreso a Ricardo Gareca, un joven delgado con pelo largo que apenas iba a jugar su segundo partido en las eliminatorias para México ’86.

El partido seguía 1-2 a favor de Perú. Sin embargo, en el minuto 81 llegó una jugada que le daría alegría los 65 mil aficionados que estaban en las gradas del Monumental. Un remate cruzado encontró el pie de Passarella, quien apenas la pudo tocar ante el arco vacío; la pelota quizás no entraría, pero para asegurarse de que sí lo hiciera apareció “El Tigre” Gareca, quien mandó a guardar la pelota para darle el pase a Argentina y eliminar al equipo peruano que se derrumbaba en la cancha.

Ricardo Gareca luchando un balón en el partido ante Perú.

A pesar de esta providencial llegada, Gareca no fue convocado al Mundial de México ’86 por Bilardo.

“Cuando terminaron las eliminatorias del ’86, la verdad es que yo no estaba en un buen nivel, perdí la titularidad con Bilardo. Arranqué como titular frente a Venezuela y reaparecí contra Perú, en el que convertí el gol. No estaba bien anímicamente, tenía expectativas muy importantes en la Selección y no se me cumplieron, fue un golpe muy duro no ir al Mundial“, dijo Gareca años después en una entrevista.

31 de marzo de 2015

Ese fue el día en que Gareca debutó oficialmente como director técnico de la selección mayor de Perú. El encuentro fue ante Venezuela y el resultado fue negativo para los peruanos. La Vinotinto ganó 1-0, pero el plan del estratega argentino era a largo plazo y ya lo había advertido.

En la Copa América de Chile 2015 llegó la primera sensación de éxito. La selección dirigida por Gareca finalizó el certamen en el tercer lugar y repitió lo conseguido en la Copa América 2011. La confianza en “El Tigre” crecía para las eliminatorias a Rusia 2018.

No obstante, el andar peruano fue sumamente irregular en el proceso eliminatorio. Perdió 2-0 ante Colombia en el primer juego y luego tuvo un partido de infarto ante Chile que finalizó 3-4 a favor de “La Roja“.

Perú cayó a la octava posición y allí permaneció por once jornadas. A pesar de ello, Gareca seguía claro. Confiaba en sus muchachos y aspiraba a tener un equipo competitivo para clasificar a Catar 2022, ya que en ese momento Rusia 2018 parecía algo poco posible de alcanzar.

Pero en los últimos seis partidos de una de las eliminatorias más reñidas de la historia de la Conmebol, los incas se fortalecieron. Empataron a dos goles con Venezuela, le ganaron 2-1 a Uruguay, vencieron 2-1 a Bolivia, dieron una sorpresa al ganarle a Ecuador en Quito también 1-2 y ya estaban otra vez de vuelta en competencia por un cupo mundialista. En la jornada 16, Perú figuraba en el cuarto lugar; es decir, estaba prácticamente clasificado a Rusia 2018.

Quedaban dos partidos sumamente importantes. Uno ante Argentina y otro ante Colombia. Los dos finalizaron con empate; Perú quedó en el quinto lugar y tenía que luchar en la repesca para llegar al Mundial de Fútbol. Su rival fue Nueva Zelanda, un equipo relativamente sencillo de superar, ante el cual logró salir con empate a cero goles en el partido de ida disputado en Wellington, pero en la vuelta jugada en Lima, los latinoamericanos ganaron 2-0 y celebraron su pase al Mundial de Rusia 2018.

“Gracias Ricardo Gareca, de corazón…”

Mientras miles de peruanos celebraban en las calles, tanto en el país como en el mundo entero, Gareca estaba sereno. Quedaban dos minutos de partido y “El Tigre” seguía de pie con su cuerpo técnico, con el mismo plante serio y con la cabellera que se agitó como nunca el 30 de junio de 1985 cuando eliminó a los peruanos en Buenos Aires. En la noche del 15 de noviembre, con el boleto ya en sus manos para Rusia 2018, cuando finalmente iba a ir por primera vez a un Mundial de Fútbol, seguía tranquilo.

Sonaron los tres pitazos finales y se acabó el encuentro. Todos a la cancha a celebrar y “El Tigre” a dar entrevistas a los periodistas que lo buscaban para documentar la hazaña.

“Esto es para el pueblo peruano, que lo disfruten”, alcanzó a decir el argentino ahora ovacionado por la afición inca. Pero la confesión que quizás querían hacer todos los peruanos, la hizo un periodista con una declaración que demuestra la tristeza que marcó a una nación tras más de treinta años sin ir a un Mundial de Fútbol y, a la vez, la euforia que produjo lograrlo ahora.

“Gracias Ricardo Gareca, de corazón, porque voy a poder comprar el álbum que siempre he querido, poner a mis jugadores en el Mundial, poder verte a ti. Gracias por haberle devuelto la ilusión a millones de peruanos”, le dijo el periodista de ESPN a Gareca, quien sonrió y volvió a decir “que lo disfrute el pueblo”.