Reportan solo 30% de asistencia en las escuelas mirandinas

“Toda la muchachada venezolana” regresaría a clases el lunes 9 de enero “para seguir formando patria”; al menos así lo tuiteó Elías Jaua, recién nombrado ministro de Educación. Pero la realidad fue muy distinta.

En el estado Miranda el promedio de asistencia en 470 escuelas (de las 700 en el estado) fue apenas de 30%, con un 15% en las zonas rurales. El porcentaje de asistencia más alto estuvo en Altos Mirandinos, donde 4.280 niños fueron a clases (representando el 46.7% de la matrícula total de 8.991).

El secretario de educación del estado, Juan Maragall, aseguró que aunque no tienen las causas determinadas de la ausencia de esta semana, saben que desde noviembre la escolaridad ha bajado por el costo del transporte público, falta de comida en las escuelas y la inseguridad.

Ya no es solo que algunas escuelas hayan sido víctimas de hurtos durante el período decembrino: en varias de las zonas del estado conflictos entre bandas hacen imposible para un niño salir de sus hogar. “Ya es algo generalizado. Pasa en los Altos Mirandinos, en Barlovento, en Valles del Tuy… hay muchos espacios del país en control de bandas armadas”, dijo Maragall.

La falta de comida también es determinante. Desde mayo maestros estaban denunciando que los padres no mandaban a sus pequeños a la escuela a menos de que allí pudieran garantizarles el alimento, porque en algunos casos ese sería el único plato del día. Educación Miranda incluso resolvió mantener abiertas las puertas de 140 de sus escuelas durante las vacaciones de agosto para que los niños pudieran comer.

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Maragall explicó que la semana de regreso a clases no pueden dar comida, pues es la semana que usan para organizarse y hacer las compras. Sin comida, los pupitres se quedan vacíos.

“Eso afecta mucho el regreso a clases en la mayoría de las escuelas. Es una situación que se ha agudizado”, dijo Maragall.

Otro problema que reportan los padres es que aun, a estas alturas del año escolar, no han podido comprar todo lo necesario para el uniforme escolar. Aunque los uniformes no son estrictamente necesarios (según una Gaceta Oficial de septiembre de 2015), algunas madres se abstienen de enviar los niños a clases si no cuentan con el.

Maragall también criticó el silencio oficial al respecto, ya que ninguna autoridad nacional ha hecho referencia a las inasistencias.