¿Qué pasó en la víspera de la #TomaDeCaracas?

Unos funcionarios incómodos. “La decisión viene de arriba”. Con pocas palabras, a  tres periodistas extranjeros les prohibieron  ingresar a Venezuela este miércoles, 31 de agosto. Venían a cubrir la #TomaDeCaracas. Fueron declarados no admisibles. Dos de ellos son corresponsales de sus medios destacados en Colombia que suelen venir a Venezuela. Esta vez ni Eva Marie Detouf, de Le Monde, ni John Otis, del CIPJ,  ni otros cinco periodistas  de medios internacionales  ( Al Jazeera y Radio Caracol) estarán en el terreno de los hechos. El Gobierno venezolano advierte que  los medios- en general- también están en una presunta  conspiración.

Deportados

 

 

 

El día ha transcurrido entre temores, rumores y amenazas.

El presidente Nicolás Maduro lanza nuevas advertencias. Acusa al diputado Henry Ramos Allup de liderar las acciones golpistas. Más temprano, en un acto realizado en la subregión mirandina de los Valles del Tuy, el vicepresidente Aristóbulo Istúriz  decía que no podían permitir que “cuatro gatos” produjeran violencia en el país. Un expresivo Diosdado Cabello anunciaba allí, y ratificaba luego en el estado Vargas en otro acto público, que a la Toma de Caracas  responderían con pueblo en la calle. Llamaron a una vigilia la noche de este miércoles en Plaza Venezuela y este jueves se reunirán en la avenida Bolívar.

Durante todo el día los medios del sistema público cubrían las actividades del Gobierno, reportaban acusaciones contra los dirigentes de Voluntad Popular detenidos el martes y azuzaban a sus seguidores para que estuvieran en la calle y defendieran la  Revolución.

“Los periodistas deportados aseguraron que para la entrada al país, las autoridades migratorias solicitaron una acreditación que debe ser suministrada por el Ministerio de Comunicación e Información (Minci). Sin este requisito, no se les permite la entrada y se procede a la deportación, lo cual representa una medida restrictiva que está asociada a la poca claridad de las normas de acreditación para la prensa internacional”, explica en un comunicado la organización Espacio Público.

Abuso

 

En respuesta a las acciones del Gobierno, los voceros de la Mesa de la Unidad informaron que cambiaron el punto de concentración de Plaza Venezuela a Los Cedros, en la avenida Libertador. Sin embargo, en la víspera de la actividad no hay rutas  para ver  cómo los manifestantes llegarán de los otros seis puntos de reunión a las tres avenidas donde se concentraran los opositores. La incertidumbre reina.

Faltaría un comunicado del órgano regulador de las telecomunicaciones, Conatel, que fue enfático al advertir:

El directorio “rechaza las campañas de odio, desinformación y agresiones psicológicas hacia el pueblo venezolano, y en particular aquellas que se manifiestan por algunos medios de radiodifusión y las denominadas redes sociales, a través de las cuales se hacen llamados directos a la violencia, al desconocimiento del orden constitucional y de las autoridades legítimamente constituidas, así como a fomentar situaciones que pueden alterar el orden y la paz pública.

El DRS deplora también que a estas campañas se hayan sumado relevantes voceros de opinión y personas con acceso a los medios de comunicación, lo cual constituye una grave falta a la ética periodística y política.

El DRS recuerda a todos los actores del espacio comunicacional que, de acuerdo con el artículo 27 de la Ley de responsabilidad social en radio, tv y medios electrónicos,  la emisión de mensajes que promuevan la alteración del orden público, inciten, promocionen, hagan apología al delito, o fomenten zozobra en la ciudadanía, afecta los derechos comunicacionales del pueblo venezolano y constituyen ilícitos administrativos, e incluso penales, de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico”.

La penúltima vez que Conatel emitió un comunicado como este fue en febrero de 2014, en víspera de la marcha del 12F. Aquel día tres personas fueron asesinadas, el Gobierno sacó del aire a la televisora colombiana NTN24 y se produciría un blackout informativo.

Los venezolanos viven una noche entre sobresaltos. Por una parte el Gobierno a cada momento recuerda el golpe del 11A y por el otro lado el fantasma del 12F también ronda. Son fechas que marcaron la historia política del país.

Los periodistas  por su parte se preparan lo mejor que pueden para cubrir los hechos. Hay redes de WhatsApp, Telegram y otras vías para poder combatir un eventual apagón informativo. 

¿Que va a pasar este 1 de septiembre?

La pregunta parece tener una respuesta tardía. Es medianoche y en Plaza Venezuela un grupo de unos dos mil chavistas espera entre grupos de  reggae y salsa que llegue Diosdado Cabello para encender una luz de paz en El Ávila. Le ha  antecedido Freddy Bernal. El dirigente no  tiene empacho en responder las preguntas que le hacemos. Una de ellas tiene que ver con sus expectativas para la toma de este jueves.

“Ayer ( el martes) estaba muy preocupado, pero ya hoy hemos vistos gestos por parte de la dirigencia de la MUD que producen algo de tranquilidad. Creo que todo va estar bien”.

 

 

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