Prepararse para vivir sin electricidad en Venezuela puede costar Bs 235 mil en adelante

Aunque el bajo nivel del Guri amenaza con oscurecer Caracas, en la provincia más de uno se ha acostumbrado a alumbrar con lámparas o linternas. Desde 2015, en el interior del país se han preparado para la dieta de electricidad, con el fenómeno El Niño como principal culpable. A los gastos de medicinas y comida se agrega otro más a los bolsillos de los venezolanos: el de la preparación ante un posible corte eléctrico.

Velas, baterías y hasta plantas eléctricas aparecieron en la lista de compras nerviosas de algunos ante la posibilidad de un “colapso” del sistema eléctrico. A mediados de febrero, fue el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, quien advirtió sobre este escenario para el mes de abril de no implementarse las medidas de ahorro de energía necesarias.

De acuerdo con un presupuesto elaborado por Efecto Cocuyo, prepararse para los cortes eléctricos en casa puede costar desde 235 mil bolívares, con la adquisición de baterías, una planta eléctrica pequeña, una caja de velas, lámparas, linternas y regulador de voltaje.

infografia electrica

En una entrevista concedida a Efecto Cocuyo, el presidente de la Comisión de Energía Eléctrica Nacional del Colegio de Ingenieros de Venezuela, Winston Cabas, descartó los rumores de un posible apagón nacional. Sin embargo, el ingeniero apuntó que el racionamiento eléctrico debería volverse más estricto para extender la duración de los niveles de los embalses. “Corpoelec deberá publicar un programa de racionamiento para que la gente pueda desenchufar los electrodomésticos cada vez que haya cortes”, dijo.

Aunque en Caracas el racionamiento de electricidad no es tan común como el de agua, en el interior del país los cortes de luz son el pan de cada día. No obstante, sin programación y sin hora específica, los recortes llegan de sorpresa en la provincia.

Para Jorge Díaz, de Barquisimeto, no hay fecha ni horario: el racionamiento es aleatorio y los bajones de luz, una constante. “A un amigo se le quemó la computadora“, dijo a Efecto Cocuyo. Sus electrodomésticos tampoco salieron ilesos de la dieta eléctrica: la nevera de su casa se quemó con el regreso de la energía.

A partir de ese momento, todos los aparatos de su casa quedan desenchufados, a excepción de la nevera, el calentador y la bomba de agua. Los televisores tampoco, pero Díaz aseguró que tuvo que invertir en protectores para prevenir que la llegada de la corriente los dañe.

Gustavo Dieppa, de La Victoria, estado Aragua, afirmó a Efecto Cocuyo que, los días antes de la Semana Mayor, el sector donde reside lo pasó a oscuras. “Cortaron la luz en tres oportunidades por tres días consecutivos”, precisó. Para alumbrar, aseguró, ya tenía velas en su casa. También señaló que utilizó el aceite de cocina que ya había sido usado para enceder una lámpara de aceite.

En el mismo estado, Víctor Barrios, de Villa de Cura, también se preparó para los apagones que podría haber durante Semana Santa. “Las medidas que he tomado son comprar velas suficientes y hacer hielo en refrigerador para almacenar los alimentos perecederos en caso de prolongarse el corte eléctrico, dijo.

A diario y con un promedio de duración de dos horas son los cortes eléctricos en donde vive Rafael Betancourt, de Puerto Ordaz, estado Bolívar. Sin estar al tanto de ninguna planificación, Betancourt aseguró que aquellos aparatos que no tienen protector o regulador eléctrico permanecen desconectados. Sin embargo, apuntó, “igual es un riesgo que se dañen”.

Aunque la opción más común y económica en la lista para prevenir cortes eléctricos son las velas, este tipo de previsión no está exento de riesgos. De acuerdo con Javier Mendoza, del cuerpo bomberil de Miranda, no es muy común que se produzcan incendios por este tipo de alumbrado. “De unos 20 o 15 incendios, uno es causado por este tipo de situaciones“, explicó el bombero.

Aunque aún no ha visto el primer caso de incendio de este tipo en 2016, Mendoza no descarta que se pueda producir en lo que queda de año. Los mismos riesgos, agregó, pueden producir los alumbrados con lámparas de kerosén o de aceite, por lo que recomienda que sean fijados en lugares seguros y lejos de los niños y materiales que pudiesen generar combustión.

“Otras medidas son las linternas o las plantas eléctricas. Son costosas pero dan mayor seguridad”, dijo Mendoza, “todo depende del nivel económico de la gente”.

(Visited 27 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply

¡Suscríbete!